08/08/2012. Las lluvias torrenciales provocadas por el paso de la tormenta tropical “Haikui” están dejando a miles de niños y niñas desplazados. Según las previsiones, las lluvias continuarán cayendo con fuerza durante todo el día. Escuelas, negocios e incluso agencias de cambio de moneda permanecen cerrados.
“Los niños son los más vulnerables en estas situaciones. Estamos especialmente preocupados por los que se hayan podido ver separados de sus padres a causa de las inundaciones. Los niños son menos resistentes a los torrentes de agua, se encuentran aterrados y la lluvia que no cesa les pone en una situación de mayor peligro”, dice Anna Lindenfors, directora de Save the Children en Filipinas.
Las ciudades de Parañaque, Taguig, Makati, Manila, Marikina, Mandaluyong, San Juan, Pasay, Quezon, Valenzuela y Pasig están sufriendo graves inundaciones. Otras provincias y ciudades como Cavite, Bulacan, Laguna, Rizal, Las Pinas, Bataan, Pangasinan, La Union, Benguet, Pampanga, y Nueva Ecija se están viendo azotadas por fuertes lluvias y comienzan a inundarse.
Cerca de 180.000 familias están afectadas por la lluvia y las inundaciones y más de 4.000 se encuentran en centros de evacuación. Se espera que las cifras aumenten de aquí al jueves, cuando se estima que comiencen a amainar las lluvias.
Según nuestras primeras evaluaciones, entre las necesidades críticas de los evacuados están materiales para dormir, ropa de abrigo y kits para higiene de bebés. Tres equipos se dirigen a las zonas más afectadas para atender las necesidades de los niños, niñas y sus familias. La ONG de infancia lleva trabajando en Filipinas más de 30 años.