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Sin poder volver a su hogar

Un mes después de las inundaciones de Filipinas, más de 1 millón de niños no pueden volver a sus hogares. La dura situación que viven miles de familias todavía alojadas en centros de evacuación, se une a la predicción de la llegada de tifones más fuertes.

07/09/2012. Más de un millón de niños y niñas siguen viviendo en centros de evacuación o con familias de acogida un mes después de que la tormenta tropical Haikui azotase Filipinas.

Save the Children alerta de que los tifones más severos están todavía por llegar. Durante el pasado mes el país se ha visto afectado ya por tres tormentas tropicales –Kai-Tak, Tembin y Bolaven- ocasionando inundaciones y desprendimientos de tierras.

“Sabemos que los tifones más fuertes llegan al país en septiembre y octubre. Esto significa que la situación de las familias, que ya están sufriendo las consecuencias de las primeras tormentas, solo puede empeorar”, explica Gonzalo Atxaerandio, Coordinador de Emergencias en Asia de Save the Children.



“Más de 2,5 millones de niños y niñas se han visto afectados por las inundaciones, muchos de los cuáles están viviendo en condiciones insalubres y de hacinamiento. En zonas bajas como Laguna, las familias temen que se vean forzados a permanecer son sus hijos e hijas en centros de evacuación hasta las próximas navidades. Estos centros no son adecuados para que la gente viva en ellos por un período de tiempo tan extenso”, añade Gonzalo.

“Es importante que nos centremos en sus necesidades ahora antes de que lleguen más tormentas. Los niños y sus familias necesitan refugios apropiados, artículos de higiene, provisiones de agua limpia y materiales para el hogar y la escuela”.

A fecha de 6 de septiembre, más de 173.000 personas siguen viviendo en 500 centros de evacuación, mientras que 772.000 permanecen con familias de acogida. La mayoría de los centros de evacuación son escuelas, con lo que la educación de miles de niños y niñas se ha visto seriamente interrumpida.

“Cerca de las mitad de los niños de las zonas más afectadas siguen sin volver a la escuela, un gran impacto que indirectamente están teniendo las inundaciones. Sabemos que cuanto más tiempo estén fuera de la escuela, más posibilidades existen de que abandonen su educación”, explica Gonzalo.

Save the Children ha distribuido paquetes de ayuda con materiales para el hogar, agua potable y utensilios básicos de higiene entre las familias afectadas en Bulacan, Laguna, Pampanga y Metro Manila. En los espacios de juego seguro ofrecemos sesiones de promoción de la higiene entre las familias, sesiones de lactancia con las madres y distribuimos kits para recién nacidos. En estos espacios ofrecemos a los niños y las niñas un espacio donde jugar y les apoyamos con clases de apoyo para que la interrupción de su día a día en la escuela no sea tan intensa.

Para emergencias humanitarias como ésta, tenemos abierto un fondo de emergencias en el número 0049-1837-58-2910344142 del Banco Santander.
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