El 12 de enero un grave terremoto azotó Haití. Desde entonces hemos estado trabajando sin pausa para ayudar al millón de niños y niñas afectados.
El trabajo desde el inicio de la catástrofe se ha centrado en salud, protección y educación de la infancia que logró sobrevivir al terremoto.
Andrise tiene nueve años y el terremoto del pasado 12 de enero destruyó su hogar en Puerto Príncipe. Ella y su madre viven ahora en un campamento provisional.
Estamos trabajando para crear espacios seguros dónde los niños y niñas puedan empezar a recuperar la normalidad.
Cuando el terremoto azotó, su primer pensamiento fue proteger a sus hijos, Immaelle, 3 y Titus, 7. Desea una vida mejor para ellos y volver a verles sonreir.