Para Save the Children la eficacia y la transparencia han sido dos de nuestras prioridades durante este año, con el objetivo de optimizar nuestros recursos al máximo en beneficio de los niños y niñas que más lo necesitan y para que todas las personas, empresas e instituciones que colaboran con nosotros sepan en cada momento a qué se destina su aportación y los logros que de ella se derivan.
La
política de inversiones financieras de Save the Children se rige cómo mínimo por las previsiones del Código de Conducta de Entidades No Lucrativas para inversiones temporales establecido por la CNMV en su Acuerdo de 20/11/2003. En Save the Children buscamos ante todo la seguridad de nuestras inversiones, luego su disponibilidad y por fin su rendimiento. Por lo cual, tanto los excesos puntuales de tesorería libre como los fondos restringidos recibidos de las administraciones públicas se mantienen exclusivamente en bancarias remuneradas y de total disponibilidad o en imposiciones a plazo fijo.
La fundación mantiene inversiones financieras sólo en entidades bancarias de primer nivel.