27/08/2012. El número de personas desplazadas internamente (IDP, en sus siglas en inglés) dentro de Siria supera ahora en 10 veces al número de personas refugiadas en países vecinos.
“Existe el peligro de que las personas desplazadas dentro de Siria sean olvidadas o dejadas de lado”, declara Mike Penrose, director de Acción Humanitaria de Save the Children.
“La violencia y las duras restricciones de acceso humanitario se traducen en cientos de personas en peligro, especialmente las mujeres embarazadas, los niños y las personas mayores.”
“Se les han cortado el suministro de servicios esenciales y muchos no tendrán suficiente para comer ni beber. Necesitamos urgentemente entrar dentro de Siria y ayudarles.”
Necesidad de acceso y de financiación
Instamos a la comunidad internacional a que alcance con urgencia un acuerdo con las autoridades sirias para que se garantice el acceso humanitario al país y se aseguren la disponibilidad de fondos.
Muchas de las personas desplazadas están siendo acogidas por las comunidades locales, pero el creciente número de gente que necesita ayuda supera ya la capacidad de las comunidades para ayudar.
Como resultado de ello, cientos de miles de personas están viviendo en edificios públicos como colegios, universidades, mezquitas e iglesias…enfrentándose día tras a día a duras condiciones de inseguridad.
Nuestra petición ha sido remitida al Consejo de Seguridad de la ONU en una carta conjunta con otras organizaciones humanitarias, el Consejo Noruego de Refugiados o The Elders, grupo independiente de líderes mundiales –entre los que se incluye Nelson Mandela, Desmond Tutu o la ex primera ministra noruega Gro Harlem Brundtland- que trabajan juntos por la paz y la defensa de los derechos humanos.
La crisis y la oleada de desplazamientos internos comenzó en las zonas rurales del país en la primavera de 2011, siguiendo a las protestas en Damasco y la ciudad de Daraaa, al sur del país.
La crisis ha absorbido ahora a pueblos y ciudades enteras, empujando a cientos y miles de personas al desplazamiento forzoso. Para algunas de estas personas esta es la tercera o cuarta vez en su vida que se ven forzados a abandonar sus hogares.
Aproximadamente el 7% de la población de Siria está afectada por el desplazamiento forzoso. El elevado número de desplazamientos está generando una gran presión sobre las comunidades de acogida, que cada vez tienen menos trabajo y menos recursos. Está siendo muy difícil encontrar empleo y las actividades agrícolas han resultado muy afectadas lo que está generando una crisis de alimentos.
Los cortes de agua son también una gran preocupación. La FAO, el Programa Mundial de Alimentos y el Ministerio Sirio de Agricultura y Reforma Agraria estiman que cerca de tres millones de personas necesitarán ayuda durante los próximos seis meses.
Estamos trabajando en Jordania y Líbano apoyando a los niños y las familias refugiadas que han logrado huir de Siria.