Niño en Gaza delante del cráter de una bomba

no a la guerra contra la infancia

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520 millones de niños y niñas viven en zonas de conflicto activo

La guerra contra la infancia se está intensificando. En 2024, se registraron cifras récord, tanto en términos de la exposición de niños y niñas a distintos conflictos, como de violaciones graves de sus derechos.

Las niñas y los niños están siendo asesinados, mutilados, agredidos sexualmente y secuestrados en cifras nunca antes alcanzadas.

Este aumento de las violaciones se produce en un contexto de exposición sin precedentes a los conflictos, con una cifra de 520 millones de niños y niñas viviendo en zonas de conflicto activo en 2024, más de uno de cada cinco en todo el mundo. 
Si bien el número de niños y niñas que viven en zonas de conflicto ha aumentado en un 60% desde 2010, el número de violaciones graves verificadas se ha disparado en un 373%, lo que demuestra que los conflictos no solo son más frecuentes, sino que también son mucho más mortíferos y brutales.

Hoy, seguimos hablando de niños y niñas que han visto truncadas sus vidas, que a su vez, se han llenado de miedo y ansiedad, niños y niñas que han perdido familiares y seres queridos, que se acuestan con hambre y se levantan sin la certeza de no tener que huir de nuevo. Niños y niñas atrapados en primera línea de conflicto y sin acceso a la ayuda humanitaria.

La protección y la educación tienen una importancia vital para proteger a la infancia de las consecuencias más devastadoras de los conflictos armados. Sin embargo, hay una carencia cronificada, que hoy se está viendo agravada, de recursos para estos programas. También existen marcos jurídicos y políticos diseñados para protegerles, sin embargo, las violaciones que sufren siguen estando poco documentadas, investigadas y denunciadas. 
 


La mayor cantidad de violaciones graves se producen en el territorio palestino ocupado.

Es también allí donde se registran las mayores cifras por mucho de asesinatos o mutilaciones infantiles, puesto que, el año pasado, uno de cada tres niños y niñas asesinados o mutilados en conflictos era palestino.

El mundo se encuentra en un momento crítico. Los conflictos armados están en aumento y las violaciones graves a la infancia han alcanzado niveles récord. Proteger a la infancia en los conflictos no es solo un imperativo moral, sino una necesidad estratégica para construir una paz sostenible.  

Hacemos un llamamiento a los Estados para que respeten el Derecho Internacional Humanitario, garanticen un acceso humanitario seguro, aumenten la financiación específica para la infancia en situaciones de emergencia y respalden y apliquen los tratados y declaraciones clave que protegen a los niños y las niñas y la educación en las zonas de guerra. 

Esta es la petición que vas a firmar

Pedimos al Gobierno de España que impulse en la comunidad internacional el respete el Derecho Internacional y de manera específica: 

1. Proteger a la infancia en los conflictos. Respetar el Derecho Internacional Humanitario, garantizar el acceso seguro de la ayuda humanitaria y ampliar la financiación destinada a la infancia en situaciones de emergencia, así como refrendar e implementar los tratados y las declaraciones clave que salvaguardan a los niños y las niñas y su educación en las zonas en guerra.  

2. Garantizar que se rindan cuentas por las violaciones contra niños y niñas. Reforzar los mecanismos nacionales e internacionales de rendición de cuentas, apoyar el Mecanismo de Monitoreo y Rendición de Cuentas de la ONU, e incidir para que quienes perpetran violaciones graves sean incluidos en una lista de las partes que cometen violaciones graves contra los niños y las niñas.  

3. Invertir en la prevención de los conflictos y la construcción de la paz. Desarrollar estrategias nacionales para la paz, incorporar una educación sensible a los conflictos y abordar las causas profundas de estos (como la pobreza, la desigualdad y la vulnerabilidad a los fenómenos climáticos) por medio de enfoques inclusivos y con perspectiva de género e interseccionalidad.  

4. Escuchar e involucrar a los niños, las niñas y jóvenes de manera significativa y segura en los procesos de paz, desarrollo de políticas y en los foros donde se abordan los conflictos y el cambio climático, para que tengan voz en las decisiones que afectan su futuro.

Firma para proteger a la infancia víctima de cualquier conflicto.