Derechos de la infancia

Que un niño sea hijo no significa que sus derechos sean los de sus padres. Los niños y las niñas son sujetos de sus propios derechos y nadie, ni siquiera ellos mismos, les pueden hacer renunciar a ellos.

Menores de edad, no menores en derechos

Como menores de edad, a los niños todavía les queda un largo camino para completar su desarrollo y madurez. Esto es lo que les hace personas especialmente vulnerables que requieren de cuidados especiales y una protección cualificada.

Sin embargo, ser menores de edad no significa ser menores en derechos. Especialmente relevante, por esta razón, resulta su derecho a ser escuchado y a participar en las decisiones que les afectan, de acuerdo con su madurez y desarrollo.

Nuestra historia es la historia de la Convención 

Cuando Eglantyne Jebb, nuestra fundadora, escribió la primera declaración de los derechos del niño en 1923, la organización apenas había cumplido su cuarto cumpleaños. Al año siguiente, el texto era adoptado por la ONU, que 35 años después, en 1959, elaboraría una nueva declaración. Ambos textos representan la base de la Convención sobre los Derechos del Niño, la definitiva, que fue adoptada en 1989.

Todo lo que hacemos y todo lo que somos se alimenta de las líneas de este texto.