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10 pasos para acompañar a la infancia durante un incendio
Los incendios forestales pueden tener un profundo impacto en la vida de los niños, niñas y adolescentes. Además de poner en riesgo su seguridad física, estas emergencias generan miedo, incertidumbre y estrés. Por ello, es fundamental que las familias y las personas cuidadoras sepan cómo protegerles, informarles y acompañarles antes, durante y después de un incendio.
1) Hablar sobre los incendios y la prevención
La mejor forma de reducir el miedo es hablar con anticipación. Los niños y niñas necesitan entender qué es un incendio forestal, cómo puede producirse y qué acciones ayudan a prevenirlo.
Dedicar tiempo a conversar sobre los riesgos y las medidas de seguridad permite que se sientan más preparados y confiados. También es importante implicarles en acciones sencillas de prevención y en la identificación de posibles riesgos dentro y alrededor del hogar.
2) Preparar una mochila de emergencia
Contar con una mochila de emergencia puede ser clave durante una evacuación. Involucrar a los niños y niñas en su preparación les ayuda a comprender mejor la situación y a sentirse parte activa de la protección familiar.
Esta mochila debe contener agua potable, un botiquín de primeros auxilios, medicamentos esenciales, información de contacto de emergencia y alimentos o snacks de fácil conservación. Es importante mantenerla preparada y ubicada cerca de una salida segura.
3) Practicar simulacros de evacuación
Tener un plan no es suficiente: también hay que practicarlo. Los simulacros ayudan a que los niños y niñas sepan cómo actuar con rapidez y seguridad si se produce una emergencia.
Es recomendable practicar tanto en casa como en la escuela, identificando los lugares seguros de encuentro y las rutas de evacuación. Cuando los procedimientos son conocidos, es más fácil evitar el pánico durante una situación real.
4) Mantenerse informados
Durante la temporada de incendios es fundamental seguir la información oficial y conocer las condiciones de riesgo en la zona.
Si un incendio forestal se aproxima, las familias deben escuchar con frecuencia los avisos de emergencia a través de la radio, la televisión u otros canales oficiales. También es importante conocer las rutas de evacuación recomendadas por las autoridades locales.
5) Estar preparados para evacuar
Cuando existe riesgo de incendio, es recomendable evacuar con anticipación hacia el refugio o lugar seguro previamente identificado.
Si la evacuación es necesaria, toda la familia debe utilizar ropa adecuada para protegerse: calzado resistente e impermeable, pantalones largos y camisetas de manga larga fabricadas con materiales como algodón, lana o mezclilla, además de guantes cuando sea posible.
6) Explicar que el humo puede ser más peligroso que las llamas
Muchos niños asocian el peligro únicamente con el fuego visible. Sin embargo, el humo también puede representar una amenaza grave para la salud.
Es importante enseñarles que, si ven o huelen humo, deben cubrirse la nariz y la boca con un paño húmedo. También deben saber que el aire suele estar más limpio cerca del suelo, por lo que conviene mantenerse agachados mientras se desplazan hacia una zona segura.
7) Recordar que el fuego se propaga rápidamente
Los incendios forestales pueden avanzar con gran velocidad. Si hay fuego cerca o dentro de la vivienda, la prioridad es salir inmediatamente.
Los niños y niñas deben comprender que no es momento de recoger pertenencias ni de regresar por objetos olvidados. El mensaje debe ser claro: salir, mantenerse fuera y pedir ayuda.
8) Tener precaución al regresar a una zona afectada
Después de un incendio, las familias solo deben regresar cuando las autoridades indiquen que es seguro hacerlo.
Aunque el fuego parezca extinguido, pueden existir peligros ocultos, como focos que vuelven a activarse, estructuras inestables o materiales dañados. Por ello, es importante permanecer atentos y seguir todas las recomendaciones de seguridad.
9) Mantener la seguridad de la infancia durante la limpieza
Las tareas de limpieza y recuperación también requieren precaución. Los niños y niñas deben mantenerse alejados de edificios dañados, aguas contaminadas, cables eléctricos expuestos y otros elementos peligrosos.
Sin embargo, pueden participar en actividades seguras y adecuadas para su edad. Por ejemplo, pueden ayudar a cuidar de hermanos pequeños, apoyar a personas mayores, atender mascotas o colaborar en la distribución de alimentos y agua. Estas acciones fortalecen su sentido de pertenencia y contribuyen a la recuperación de la comunidad.
10) La importancia del acompañamiento emocional
Además de las medidas físicas de protección, es esencial atender el bienestar emocional de la infancia. Los incendios pueden provocar miedo, tristeza, ansiedad o preocupación. Escuchar a los niños y niñas, responder a sus preguntas, validar sus emociones y mantener rutinas estables son acciones que favorecen su recuperación.
Cuando las personas adultas ofrecen información clara, transmiten calma e involucran a la infancia en la preparación y la respuesta a la emergencia, contribuyen a fortalecer su resiliencia y su capacidad para afrontar situaciones difíciles.
Proteger a la infancia durante los incendios forestales significa mucho más que garantizar su seguridad física. Significa también acompañarla, escucharla y darle las herramientas necesarias para sentirse segura, comprendida y apoyada antes, durante y después de la emergencia.