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Coronavirus - Yesenia, madre preocupada por su situación laboral

Coronavirus:

el 60% de las familias en pobreza
ha visto empeorada su situación laboral

  

La crisis sanitaria del COVID-19 ya está teniendo un elevado impacto económico y emocional en los hogares más vulnerables. El 60,5% de las familias a las que ya atendíamos antes de la emergencia ha visto alterada su situación laboral en tan solo la primera semana de confinamiento y el 41% está registrando estrés y problemas de convivencia.

En Save the Children hemos detectado este empeoramiento en una encuesta telefónica realizada a casi 2.000 familias a las que prestamos apoyo y cuya situación previa a la pandemia ya era de vulnerabilidad. Entre ellas, un 61% tiene dos o más hijos o hijas, un 44% son hogares monoparentales, un 20% comparte vivienda con personas ajenas y un 16% vive en casas que no reúnen las condiciones mínimas de habitabilidad.

La encuesta ha medido, entre otros parámetros, su situación económica y laboral, su estado de ánimo y los recursos de que disponen para permitir la continuidad de las actividades educativas de los niños y niñas, como ordenadores, tablets y conexión a internet.
 

El problema del empleo

El caso más generalizado es aquél en el que ambos progenitores han perdido el empleo, trabajo que en el caso de las madres suele estar vinculado al sector doméstico y en el caso de los padres a la economía informal, como recogida de chatarra o mercadillos. Esta vinculación total o parcial a la economía sumergida ha expuesto mucho más a estas familias al desempleo, dejándolas ahora con poca o nula posibilidad de recibir prestaciones.

Entre quienes no han perdido su empleo, la posibilidad de teletrabajo es anecdótica, y se registran muchos casos de mujeres que deben seguir trabajando en sectores de la limpieza sin las adecuadas protecciones, causándoles preocupación y estrés por miedo a contagiar a sus propios familiares.

Factores emocionales

En ese sentido, la situación está pasando factura al bienestar emocional de estos hogares. El 41% de los encuestados manifiesta que los niveles de estrés y problemas de convivencia han aumentado, en buena medida por las malas condiciones de habitabilidad y tamaño reducido de sus viviendas. Las mujeres refieren mayores problemas emocionales, se muestran muy cansadas y con una carga superior de cuidados y de estrés por el confinamiento.

Niños y niñas con miedo y falta de medios para seguir su educación

Nuestra encuesta desvela también que más de la mitad de los niños y niñas se ven afectados negativamente y sienten nerviosismo por no poder salir de casa, miedo y preocupación por el bienestar de sus familiares.
Las carencias económicas se están traduciendo para el 48,6% en dificultades de acceso a los materiales que les facilitan los centros escolares: ya sea por no tener conexión a internet, ordenador o teléfono, o por tener equipos prácticamente obsoletos que no permiten el adecuado funcionamiento de las plataformas educativas.
Asimismo, hemos medido el escaso o nulo ejercicio físico que los niños y niñas están realizando, con consecuencias negativas para el desarrollo de su aparato locomotor y sistema cardiovascular y el mantenimiento de un peso corporal saludable. Concretamente, el 82,9% de las familias no están realizando actividad física.

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Medidas para reducir el impacto negativo en los niños, niñas y adolescentes

Ante esta situación, desde Save the Children planteamos una serie de medidas imprescindibles para atender a los niños, las niñas y adolescentes que mayor impacto negativo sufrirán por esta crisis:

-    Para que las familias con hijos e hijas a cargo tengan la capacidad económica suficiente para garantizar su bienestar y sus derechos, planteamos una moratoria en el pago de alquileres, facturas y gastos corrientes y una aportación monetaria a las familias monoparentales que les permita quedarse en casa con sus hijos e hijas y estos no queden en una situación de desprotección. Una manera efectiva de hacerlo, sería aumentar la cuantía de la prestación por hijo o hija a cargo.

-    Para que todos los niños y niñas tengan garantizada una alimentación saludable y nutritiva, recomendamos adoptar medidas para que los niños y niñas que se beneficiaban de las becas comedor tengan acceso a las medidas de garantía de la alimentación, y ampliar la cobertura a todos los niños y niñas en situación de pobreza.  En este ámbito, proponemos facilitar un sistema de reparto de alimentos domiciliario o un sistema de ‘tarjeta monedero’ para que las propias familias puedan adquirirlos. 

-    En el ámbito educativo, queremos que se facilite la enseñanza online, identificando los niños y niñas que no tienen ordenador disponible y agilizando un servicio de préstamo para que puedan seguir las clases a distancia. Pedimos dar prioridad al seguimiento y apoyo al alumnado de familias socioeconómicamente vulnerables, con necesidades educativas especiales o dificultades de aprendizaje.

-    Por último, consideramos imprescindible la puesta en marcha de un servicio de atención psicológica para aquellas familias que lo necesiten y no interrumpir las terapias que ya estaban teniendo lugar.  El objetivo es evitar que el bienestar emocional de los niños, niñas y adolescentes empeore. En este punto, la baja asistencia a clases se relaciona con trastornos como la ansiedad y la depresión y que el aislamiento se vuelve un catalizador de situaciones de violencia.

#ATuLado, nuestra intervención de emergencia en España

Para apoyar a las familias más vulnerables en la emergencia sanitaria y económica provocada por el coronavirus, hemos puesto en marcha la intervención #ATuLado, que se centra en el acceso a una alimentación básica, el refuerzo escolar y la atención individualizada de profesionales para paliar los efectos del aislamiento, la incertidumbre y el estrés.

Hemos abierto una línea de atención psicoterapéutica online para estas familias y nuestros trabajadores ya están atendiendo al bienestar emocional de los menores con pautas a sus padres y madres sobre crianza positiva, en estas condiciones tan extraordinarias como las que supone el confinamiento domiciliario.