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Niña en Zimbabwe con mascarilla

10 MILLONES DE NIÑOS Y NIÑAS
EN RIESGO DE ABANDONO ESCOLAR

  

Antes de la pandemia, 258 millones de niños y niñas estaban sin escolarizar en todo el mundo. En este momento, la cifra asciende a 1.600 millones. Aisha, de 15 años y de Etiopía, es una de ellos. Ella nos cuenta: “Hace tres meses iba a clase todos los días, aprendía, jugaba con mis amigos y comía allí. Extraño mucho mi escuela y mis amigos. Ahora paso la mayor parte del tiempo cuidando del ganado y algunas veces ayudo a mi madre con tareas de casa como limpiar y cocinar".

En nuestro nuevo informe “Salvad nuestra educación” estimamos que el recorte de presupuestos para educación y el incremento de la pobreza como consecuencia de la Covid-19 ponen a 9,7 millones de niños y niñas en riesgo de abandonar la escuela definitivamente en lo que queda de año. Este riesgo es especialmente elevado para la infancia de 12 países, principalmente de África occidental y central pero también en Yemen y Afganistán.

Las consecuencias en las vidas de los niños y las niñas

El cierre de escuelas significa mucho más que la pérdida de educación ya que deja a niños y niñas sin espacios seguros donde jugar, comer y acceder a servicios de salud, y donde se detectan posibles abusos en el hogar y se ofrece protección a las víctimas. 

Esta situación les empujará a incorporarse al mercado laboral y en el caso de las niñas y adolescentes estarán más expuestas a la violencia de género, el matrimonio infantil y el embarazo adolescente. Estos riesgos aumentan cuanto más tiempo están fuera de la escuela y reducen directamente su posibilidad de regresar a ella. 

El informe revela los efectos devastadores que el brote de Covid-19 tendrá en el aprendizaje. En un escenario de presupuesto de rango medio, en Save the Children estimamos que la recesión dejará un déficit de 77.000 millones de dólares en gasto de educación en algunos de los países más pobres del mundo el próximo año y medio. En el peor de los escenarios, esto es en caso de que los gobiernos transfieran recursos para educación a otras áreas de respuesta de la pandemia, esa cifra podría ascender a 192.000 millones de dólares. 

Las medidas para responder a la emergencia educativa

1.    Los gobiernos deben responder a una “emergencia educativa mundial sin precedentes” que hace peligrar el cuarto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que fija para 2030 garantizar el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos los niños y niñas.

2.    Poner a disposición del Banco Mundial un fondo de 35.000 millones de euros para invertir urgentemente en educación de modo que se garantice que los niños y las niñas tengan acceso a la educación, a distancia o presencial. En este último caso, reclamamos una vuelta a las aulas segura e inclusiva, con acceso a comidas escolares, servicios de salud y clases de recuperación para compensar el aprendizaje perdido. 

3.    Suspender el pago de la deuda de los países de bajos ingresos, una medida que podría liberar 14.000 millones de dólares para ser invertidos en educación. Sería desmesurado permitir que recursos tan necesarios para mantener viva la esperanza que viene con la educación se desvíen a pagar la deuda.

Nuestro trabajo en el mundo y en España

En los países donde intervenimos hemos proporcionado materiales y recursos para la educación a distancia, entre ellos, lecciones y apoyo a través de la radio, la televisión, el teléfono, las redes sociales y aplicaciones móviles de mensajería.

Estamos brindando también orientación a padres y madres para que sepan cómo apoyar el aprendizaje y el bienestar de sus hijos e hijas en el hogar y estamos asegurando que los niños y niñas estén seguros en casa y no se pierdan las comidas o los kits de higiene menstrual que generalmente recibirían en la escuela. Además, seguimos trabajando con las autoridades educativas locales para ayudar a planificar el regreso seguro a la escuela.

En España, hemos reforzado los programas de verano para que los niños y las niñas que se encuentran en riesgo de exclusión social cuenten con una alimentación adecuada y puedan disfrutar de actividades al aire libre, recibiendo al mismo tiempo el apoyo educativo que necesitan de cara a la vuelta a las aulas el curso que viene. Se trata de una ayuda fundamental para centenares de familias en nuestro país y ayudará a que los niños y las niñas de los hogares que disponen de menos recursos no se queden atrás.

Todo esto es posible gracias a las aportaciones y la solidaridad de las personas que nos apoyáis, y que así nos permitís poner en marcha nuestras intervenciones y paliar los efectos de esta crisis global en los niños y las niñas más vulnerables

Descarga el informe “Salvad nuestra educación” (versión en inglés): 

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