Día mundial de la asistencia humanitaria

Día Mundial de la
Asistencia Humanitaria

  

El 19 de agosto es el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria y desde Save the Children queremos recordar a las personas que viven en crisis humanitarias y a los cooperantes que, pese a la dureza de su trabajo, arriesgan su vida para mejorar las de muchos niños y niñas en los lugares más inhóspitos del mundo. 

Tal y como denunciamos en nuestro informe No a la guerra contra la infancia nunca en los últimos 20 años ha habido tantos niños y niñas viviendo en áreas afectadas por los conflictos armados. Uno de cada cinco menores en todo el mundo, aproximadamente 420 millones, viven en zonas de guerra; 30 millones más que en 2016. Nuestro equipo está en estos países atendiendo a la infancia más vulnerable, pese a los riesgos que conlleva.

Además, el cambio climático está provocando cada vez más fenómenos meteorológicos: inundaciones, sequías o terremotos que afectan profundamente a la población de esos países, especialmente a los niños y niñas más vulnerables. Trabajamos en países como Etiopía donde la sequía está causando graves daños en la salud de miles de niños y niñas.

Tanto personas que trabajan en terreno como los trabajadores comunitarios arriesgan su vida en las condiciones más extremas y hacen enormes sacrificios para apoyar a los niños y sus familias.

DAN SU VIDA POR LA INFANCIA

En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria queremos rendir homenaje a nuestro personal local que a menudo trabaja en circunstancias inimaginables para garantizar que los niños y niñas que viven en una situación más vulnerable reciban el apoyo necesario. Su trabajo es crítico y para nuestra organización es un orgullo contar con el personal más preparado para responder en casos de emergencia.

Livia Lara es trabajadora social y trabaja en la frontera entre Venezuela y Colombia, ayudando a los niños y niñas migrantes venezolanos. En la foto, sonríe junto a Eliany (9 años), una niña migrante de Venezuela.

Apoyamos a las familias vulnerables cuando llegan a Colombia: les ayudamos a afiliarse al sistema de salud y les proporcionamos artículos de primera necesidad

Livia Lara - trabajadora social de Save the Children

Adi y Hermawan son trabajadores de Save the Children en Indonesia. En la foto, están jugando con los alumnos de la escuela primaria pública apoyada por la organización en la región de Donggala, Sulawesi Central. Tras el terremoto y el posterior tsunami que azotó Indonesia el pasado mes de septiembre, muchos niños y niñas resultaron heridos e incluso perdieron la vida.

Es fundamental garantizar el derecho a la educación de los niños y niñas. Trabajamos cada día para que los menores que sobrevivieron al desastre puedan tener una escuela donde aprender y volver a la normalidad

Adi y Hermawan - trabajan con niños y niñas en Indonesia

Anna trabaja en el campamento de refugiados de Bidi Bidi en el norte de Uganda como matrona, atendiendo a las mujeres embarazadas. En la foto, está escuchando el latido del bebé de Eva. Con tan solo 17 años, Eva llegó a Bidi Bidi huyendo de Sudán del Sur con su marido. Este es su primer hijo.

Muchas de las jóvenes que vienen al centro son adolescentes que se han quedado embarazadas y han huido de la violencia. Aquí las atendemos y las informamos para poder garantizar su salud sexual y reproductiva

Anna - trabaja en un campamento de refugiados

El personal HUMANITARIO NO es UN OBJETIVO

Durante las guerras y conflictos armados, vemos cómo el personal humanitario también es atacado. Por eso en Save the Children decimos #NoALaGuerraContraLaInfancia y pedimos a todas las partes en conflictos armados a que respeten el derecho internacional humanitario y permitan que las personas de nuestra organización lleven a cabo su trabajo de salvar vidas.

Trabajamos desde hace 100 años para asegurar que todos los niños y niñas sobreviven, aprenden y están protegidos. Actualmente operamos en más de 120 países, por lo que estamos acostumbrados a trabajar en situaciones de extrema peligrosidad, en países en guerra o que sufren las consecuencias de los desastres naturales. Haremos todo lo que haga falta por llegar a los niños y niñas más vulnerables.