Educación digital en contextos de refugio: el proyecto de Save the Children y Fundación ProFuturo en Tanzania

En los campos de refugiados de Nduta y Nyarugusu, en Tanzania, Save the Children implementa desde 2021 un programa de educación digital dirigido a niños y niñas que viven allí. La intervención cuenta con la financiación de Fundación ProFuturo y tiene como objetivo mejorar la asistencia y la participación escolar, reforzar la calidad del aprendizaje y fortalecer la resiliencia del alumnado.

Según relatan docentes, estudiantes y familias, antes de la introducción de las herramientas digitales la asistencia a clase era irregular y la motivación era limitada. “Antes de empezar a usar herramientas digitales, los estudiantes no tenían ninguna motivación para venir a clase y a veces se saltaban varios días”, explica Amina, estudiante de 18 años en uno de los campos de refugiados.

Según explica Joseph Mapunda, coordinador del proyecto de educación digital de Save the Children, el programa utiliza herramientas educativas digitales y contempla formación para el profesorado, así como acciones vinculadas al aprendizaje social y emocional y al apoyo psicosocial del alumnado. El enfoque busca complementar las metodologías tradicionales y facilitar el acceso a materiales didácticos que permitan una mayor participación en el aula.

El programa ha llegado ya a 3.731 estudiantes y ha contado con la participación de 114 docentes en ambos campos de refugiados. Según relatan docentes y personal educativo implicado en el proyecto, el uso de herramientas digitales ha modificado la preparación de las clases y la dinámica en el aula, al tiempo que ha facilitado el acceso a contenidos educativos y ha contribuido a una mayor implicación del alumnado.

Los datos recogidos en el marco de la intervención indican que el 99% del alumnado afirma sentirse seguro en el entorno escolar y que el 92% percibe un cambio positivo en su aprendizaje. Además, el 89% del alumnado ha tenido acceso y ha utilizado materiales de aprendizaje digital, mientras que el 87% declara una mejora en su bienestar psicológico. Por su parte, el 100% del profesorado participante ha adoptado metodologías de enseñanza apoyadas en la integración digital.

Las familias y el profesorado coinciden en señalar cambios en la asistencia a clase y en la motivación del alumnado. Peter, padre de varios estudiantes, explica que anteriormente resultaba difícil convencer a los niños para acudir al colegio, mientras que ahora perciben que la forma de enseñar ha mejorado y que asistir a clase les aporta beneficios claros.

Desde el ámbito docente, se destaca también una mejora en la organización del aula y en los tiempos de preparación de las lecciones.

La intervención se enmarca en el trabajo de Save the Children para garantizar el derecho a la educación de la infancia refugiada, incorporando la tecnología como un apoyo al aprendizaje y al bienestar emocional en contextos de desplazamiento forzado. La experiencia desarrollada en Nduta y Nyarugusu refleja cómo la educación digital puede integrarse en entornos educativos complejos y contribuir a mejorar la asistencia, el aprendizaje y la permanencia de niños y niñas en la escuela.