Renovar la esperanza:
nuestro plan Humanitario 2026
A medida que entramos en 2026, el mundo se enfrenta a una paradoja dolorosa: las necesidades humanitarias crecen, mientras que los presupuestos de ayuda internacional se reducen. En un contexto marcado por conflictos prolongados, crisis climáticas y desplazamientos masivos, millones de niños y niñas ven amenazados sus derechos más básicos.
En Save the Children, creemos que precisamente en tiempos de incertidumbre es cuando más debemos redoblar esfuerzos. Por eso presentamos nuestro Plan Humanitario 2026: reformar la ayuda, renovar la esperanza, una hoja de ruta para proteger a la infancia en un sistema humanitario que está cambiando profundamente.

Un mundo cada vez más difícil para la infancia
Las cifras hablan por sí solas:
- Más de 200 millones de niños y niñas necesitarán asistencia humanitaria este año.
- Más de 520 millones viven en zonas de conflicto.
- 251 millones están fuera de la escuela.
- Cada año, 4,9 millones de niños menores de cinco años mueren por causas prevenibles.
Detrás de estos números hay historias como la de Samah, una adolescente de 14 años de Taiz, Yemen, cuya escuela ha sido dañada repetidamente por los combates. Aun así, sigue estudiando y defendiendo el derecho de todos los niños a aprender en un entorno seguro. Su determinación simboliza la resiliencia y la esperanza que queremos proteger.
Un sistema humanitario en transformación
El sector humanitario está inmerso en un proceso de reforma global conocido como Humanitarian Reset, liderado por Naciones Unidas. Su objetivo es reducir la burocracia, acelerar la acción vital y acercar la toma de decisiones a las comunidades afectadas.
Nuestro Plan Humanitario 2026 se alinea con esta transformación y refuerza nuestro compromiso con:
- El liderazgo local.
- La acción anticipatoria.
- Los principios humanitarios.
- La protección integral de la infancia.

Nuestro objetivo para 2026
Este año aspiramos a movilizar 687,9 millones de euros para llegar a 17,8 millones de personas, entre ellas 10,1 millones de niños y niñas, en 45 países. Queremos que cada niño esté seguro, sano y aprendiendo, incluso en los contextos más difíciles.
Para lograrlo, nos guiamos por tres prioridades estratégicas.
1. Transferir poder a las comunidades y actores locales
Las organizaciones locales son las primeras en responder cuando estalla una crisis y las últimas en marcharse. Conocen el contexto, la cultura y las necesidades reales de las familias.
En 2026 daremos pasos concretos para:
- Aumentar la financiación directa a socios locales.
- Dejar de competir por fondos destinados a actores nacionales.
- Impulsar el liderazgo de organizaciones dirigidas por niños y niñas, jóvenes y mujeres.
- Diseñar respuestas humanitarias que nazcan de las propias comunidades.
Cuando el poder de decisión está más cerca de quienes viven la crisis, las soluciones son más rápidas, más justas y más sostenibles.
2. Hacer que cada euro cuente
Con menos recursos disponibles, debemos actuar de forma más inteligente.
Por eso ampliaremos la acción anticipatoria, que utiliza datos de riesgo y sistemas de alerta temprana para intervenir antes de que una crisis se agrave. Está demostrado que cada euro invertido a tiempo puede ahorrar hasta siete euros en respuesta posterior, además de proteger vidas y medios de subsistencia.
El Fondo de Emergencias de Save the Children seguirá siendo clave para responder en cuestión de horas y para innovar en crisis complejas como Gaza, Sudán o Afganistán.
3. Defender la acción humanitaria basada en principios
En un mundo donde los conflictos limitan el acceso y la ayuda se politiza, es esencial mantenernos firmes en los principios humanitarios: humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia.
En 2026 reforzaremos:
- La protección infantil en todas sus formas.
- El apoyo psicosocial para niños, niñas y familias.
- La prevención de la violencia de género.
- La denuncia de violaciones graves contra la infancia.
- La participación significativa de los propios niños y niñas en las decisiones que les afectan.
Nuestro compromiso es claro: poner a la infancia en el centro de cada acción y ser responsables ante ellos.
Mirando hacia adelante
El mundo cambia, y la ayuda humanitaria debe cambiar con él. Pero hay algo que no cambia: nuestra convicción de que cada niño merece un futuro lleno de aprendizaje, seguridad y esperanza.
Con el Plan Humanitario 2026, Save the Children reafirma su misión de proteger a la infancia en los momentos más difíciles y de trabajar junto a las comunidades para construir soluciones duraderas