Especial niños refugiados

Los niños están muriendo en nuestra puerta

06 Octubre 2015

Es desgarrador ver la muerte de tantos refugiados y migrantes en busca de seguridad en Europa. Los niños están huyendo de las bombas, las balas y la tortura en zonas de guerra como Siria, sólo para ahogarse en aguas europeas. Esta es la mayor crisis de refugiados y migrantes en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Qué pedimos a los Líderes Europeos

Los líderes Europeos deben trabajar de manera conjunta teniendo en cuenta la magnitud de la emergencia y la repercusión pública y social de los acontecimientos. Desde Save the Children hemos preparado un plan de cinco puntos que pretende acabar con la crisis migratoria con un enfoque de derechos humanos y prestando especial atención a los niños que, en esta crisis, son los más vulnerables.

  1. Mantener las operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo: salvar vidas sigue siendo la prioridad.
  2. Establecer y reforzar sistemas de acogida y apoyo adecuados, asegurando el respeto de los derechos humanos y la dignidad de las personas.
  3. Políticas de recolocación y reasentamiento: los países europeos pueden y deben hacer mucho más para ofrecer refugio a la gente que necesita protección. Tienen la obligación legal, política y moral de hacerlo.
  4. Mejorar las vías seguras y legales para solicitar asilo europeo en los países de origen o tránsito y asegurar unas políticas de retorno basadas en el respeto de los derechos humanos. 
  5. Atajar las causas de la migración en su origen, aumentar la respuesta regional y priorizar un acuerdo negociado para el fin de la crisis de Siria.

Si estás de acuerdo con nuestra propuesta, pídele a los Líderes Europeos que actúen. 

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¿Dónde estamos trabajando?

Llevamos décadas involucrados en estos temas y estamos trabajando a lo largo de toda la ruta que están siguiendo los refugiados y migrantes. Trabajamos en los países de los que huyen – países como Siria, donde la brutalidad de la guerra ha destrozado la vida de millones de personas, y en Nigeria, Somalia, Sudán y Libia. Trabajamos en los países en ruta –Turquía, Egipto, Hungría, Italia, Grecia y Serbia – garantizando que los niños estén protegidos siempre que sea posible. También estamos presentes en los países de destino como Italia, Noruega, Suecia, Finlandia y Alemania para asegurar que los niños entiendan sus derechos y tengan acceso a cuidados y apoyo.

Estamos en los países origen

Siria

El brutal conflicto en Siria ha provocado la huída de más de cuatro millones de personas del país desde que comenzó el conflicto en 2011. La mayoría de los niños refugiados que llegan a Europa son de Siria. Los niños en Siria nos dicen que han perdido la esperanza. Han sido testigos del asesinato de sus amigos y familiares frente a ellos. Sus hogares son ahora escombros. Muchos han sido torturados. Tienen hambre y a menudo están enfermos. No pueden encontrar agua limpia. Nuestros equipos están dentro de Siria proporcionando a los niños lo más básico que necesitan para sobrevivir. También estamos en el Líbano, Jordania, Irak y Egipto con ayuda de urgencia y a largo plazo para los niños refugiados y sus familias.

Pero los sirios se enfrentan a decisiones desesperadas. Muchos se arriesgan a un peligroso viaje con destino Europa para tratar de encontrar un futuro más seguro para sus hijos. Europa, para ellos, es una oportunidad de encontrar seguridad, oportunidades de educación y felicidad. Cuando conocimos a la pequeña Layla* (abajo) y su familia estaban en la playa de la isla griega de Lesbos porque no tenían otro lugar donde refugiarse. Necesitan con urgencia agua, alimentos y refugio.
El 70% de los refugiados que llegan a Grecia son sirios. Una gran parte de los refugiados son niños - como la pequeña Layla.

Sami* (abajo) tiene 15 años, y también es de Siria. Llegó en barco desde Turquía a Grecia y se rompió la pierna nada más llegar. Sami* nos dijo que espera poder ir a Alemania, donde quiere continuar con su educación:

Me rompí la pierna al caer por el acantilado el primer día que llegué aquí. Estaba buscando un lugar para dormir. La policía me llevó al hospital y el doctor me vendó la pierna, pero no me dieron ningún medicamento. No se me permite salir de este lugar para ir a la farmacia, a pesar de que tengo una receta para la medicación. No se nos permite salir del campamento. Todavía estoy esperando por la comida, no me han dado nada desde ayer por la mañana y estoy hambriento..."

Sami* siente que le han tratado bien en Grecia, pero quiere irse a Alemania. Salió de Siria porque su casa fue abandonada. Su familia estaba durmiento en un parque. Él quiere volver al colegio y seguir estudiando.

Llamé a mi madre ayer. Estaba tan feliz de saber de mí, de saber que estaba a salvo, que lloró de felicidad. Nadie nunca habría sabido si estaba vivo o muerto, si me las había arreglado para hacer el viaje en barco de forma segura o si me había ahogado. ¿Cómo iban a saberlo? ¿Quién iba a decírselo? "

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Irak

Alrededor de 1,2 millones de personas han sido desplazadas por los combates desde que los grupos armados de la oposición tomaron la provincia iraquí de Anbar. La mayoría de los iraquíes que huyen del conflicto tuvieron que escapar en cuestión de minutos. Mientras que algunos eran capaces de conducir, muchos tuvieron que huir a pie y caminar toda la noche para estar seguros. Muchas de las familias con las que hemos hablado se fueron sólo con lo que podían llevar en sus brazos, y necesitan urgentemente lo más básico - comida, ropa, refugio y agua.

En la imagen, una mujer iraquí y su hijo miran al mar entre Grecia y Turquía desde la isla griega de Lesbos.

Jordania

Jordania acoge a cerca de 630.000 refugiados sirios, incluyendo el campamento más grande de la región, Za'atari, que actualmente es el hogar de alrededor de 79.000 personas. El gobierno jordano estima que puede haber 1,4 millones de sirios en el país. Ya hemos llegado a través de nuestros programas de emergencia a más de 560.000 personas, entre ellas más de 330.000 niños. Incluye el reparto de vales de comida electrónica (e-cards) para ayudar a la gente a conseguir los alimentos que necesitan (la distribución de alimentos proporciona 17,8 toneladas de pan cada día), diferentes actividades de ocio para los niños en los Espacios Seguros para la Infancia y en los Centros de Multi-actividad, apoyo a las madres con bebés y alimentación para los niños pequeños. Hemos llegado también a más de 3.600 niños a través de nuestro sistema de referencia para la ayuda psicológica.

Territorios Palestinos Ocupados

Yusuf*, un joven de 17 años de los territorios Palestinos ocupados (TPO) nos contaba que nunca tuvo una infancia, que nunca tuvo ningún juguete para jugar y que cada segundo temía ser asesinado por una bala. Escapar de la muerte, de la persecución, de la pobreza extrema, es lo que impulsa a estos niños a arriesgar sus vidas para venir a Europa en peligrosas travesías por mar. Los niños le han contado a nuestro personal que han visto a compañeros de viaje arrojados por la borda sólo por sentirse mareados y olas de diez pisos de altura golpeando los barcos. Durante el peligroso viaje permanecieron hacinados con otros cientos de personas, sin saber si iban a vivir o a ahogarse en el Mediterráneo. Todo, para escapar del horror del lugar que han dejado atrás.

Me fui con mi mejor amigo a través de la frontera con el Líbano. Nos conocemos desde que éramos muy, muy jóvenes. Cuando llegamos a Líbano nos quedamos con familiares que son refugiados y viven en un campo. Desde allí nos montamos en un barco. El "capitán" nos dijo que iba a Italia. Tuvimos que comprar nuestros propios chalecos salvavidas, los que no podían pagárselo no lo conseguían. Había unas 250 personas en el barco, que tenía dos niveles y algunos africanos se pusieron abajo"

Los traficantes tenían armas y, en viajes como los de Yusuf*, si les hablabas les amenazan con tirarles por la borda o dispararles. El viaje a Italia lleva cerca de 13 horas.

Dos veces el barco tuvo problemas y se detuvo. Las mujeres y los niños lloraban, pero uno de nosotros fue capaz de arreglar el motor y el barco se puso en marcha de nuevo. A veces el agua entraba en el barco y lo teníamos que sacar con nuestras manos. Teníamos miedo de ahogarnos. Me fui porque quiero sentirme humano de nuevo"

Líbano

Líbano acoge el mayor número de refugiados sirios en relación con su población en la región, con casi 1,2 millones de personas registradas. Más de la mitad (53%) de estos refugiados son niños. Save the Children está trabajando en el Líbano y hemos llegado a más de 530.000 refugiados sirios aquí, incluyendo 313.000 niños, con protección de emergencia, educación, comida y asistencia para refugio. 

Amjad*, Siham*, Rasha*, Zeina*, Mais*, Samer* y Nadia* representan a cientos y miles de niños sirios que viven en el Líbano. Pero ningún niño es un número. Cada niño tiene su propia historia y su propio derecho a una vida segura y feliz.

Egipto

La llegada de refugiados libios a Egipto no ha hecho otra cosa sino aumentar desde finales de 2014. Más de 132.000 refugiados sirios están registrados en Egipto. Desde Save the Children hemos llegado a más de 46.000 personas, incluidos más de 28.000 niños, en El Cairo, Giza y Alejandría.

Estamos proporcionando apoyo psicosocial y emocional a los más pequeños y organizando sesiones infantiles de arte, música, teatro y danza. Además, distribuimos kits escolares y damos clases de árabe, inglés, matemáticas y francés. Llevamos a cabo sesiones de promoción de la salud para los niños, centradas en la higiene personal, la salud bucal, la protección contra los golpes de calor y la higiene personal de las adolescentes.

Afganistán

Asmat*, dos años, de Afganistán, juega con su único juguete, una guitarra de plástico en el campamento informal de Moria en la isla griega de Lesbos. Sirios, afganos e iraquíes representan el 90% de los más de 250.000 refugiados y migrantes que están llegando a Grecia este año.

Nigeria

Ivie* trabajaba en un supermercado en Nigeria. Tiene dos niños, un hijo, Chisom* de cuatro años y una hija, Nalani* de tres meses de edad. Ivie* y su marido dejaron Nigeria hace cuatro años, justo antes del nacimiento de su hijo mayor.  El padre de Ivie* era político y en el momento de las elecciones ella y su familia fueron objetivo de los grupos de oposición: secuestraron a su padre y a ella la torturaron. Ivie* y su esposo huyeron poco después y viajaron en camión con otros inmigrantes a Libia.

En Libia, Ivie* fue capaz de acceder a la asistencia sanitaria y dar a luz a su hijo en un hospital. Ella y su familia planearon quedarse allí por un tiempo, pero poco después estalló la guerra. En 2013, ella y su marido fueron capturados por las autoridades y se les separaron. Ivie * estuvo presa en la cárcel con su hijo durante tres meses. Ella y su hijo fueron secuestrados después de la prisión y llevados a una casa en Trípoli con otros migrantes. Sus captores les agredían y y les extorsionaban.

Cuando Ivie* tuvo la oportunidad, ella y su hijo escaparon y cogieron un barco a Italia. Su embarazo estaba muy avanzado en ese momento. El viaje fue difícil, les llevó 15 horas. Ivie* cree que había unas 1.000 personas en el barco. Las autoridades italianas les rescataron junto a otros migrantes y los llevaron a tierra. En enero, Ivie* dio a luz a una niña, Nalani*, en Sicilia. Ivie* ha estado en Italia durante tres meses y está aprendiendo italiano.

Me gustaría que mis hijos tengan una nueva vida en Europa, que puedan ir al colegio y tengan mejores perspectivas”

De momento, no ha sido capaz de ponerse en contacto con su marido o su familia en Nigeria y no sabe si están a salvo.

Somalia

Junto con otros 250 inmigrantes, entre ellos dos de sus primos, Ismail* huyó de Somalia hacia Europa y llegó a Italia a principios de este año. En Somalia dejó atrás a su madre, dos hermanas y cinco hermanos. Su padre murió por causas naturales. Ismail* fue llevado al primer centro de recepción en Lampedusa, donde Save the Children proporciona asesoramiento legal y servicios de mediación cultural. El primer centro de recepción es donde se traslada a todos los inmigrantes que llegan por mar y aterrizan en Lampedusa antes de ser transferidos a Sicilia y son ubicados en una vivienda más adecuada. Ismail se aburre de esperar el traslado a Sicilia pero tiene un enorme deseo de contar su historia y de que todos conozcan los enormes peligros del viaje a Lampedusa.

“Soy una persona muy optimista, estoy seguro de que voy a mejorar mi vida. Somalia es muy peligroso. Una persona que conozco salió a comprar al mercado. Sus hijos y su esposa se quedaron en casa. Cuando regresó, todos estaban muertos. La situación está muy mal allí. Quiero conseguir un buen futuro y si me quedaba en Somalia no iba a ser posible. Así que por eso vine a Italia, para poder trabajar, recibir una educación, conseguir una buena vida, conseguir paz".

Ismail*

 

Estamos en España

Mohammed* y Yasir* son dos niños sirios que esperan junto a sus padres y su hermana Fatima* en Nador (Marruecos) la oportunidad para cruzar el paso fronterizo y llegar a Melilla (España). “Salimos hace dos años de Siria por culpa de la guerra. Allí pasábamos mucho miedo. Mi padre trabajaba como comerciante. Echamos de menos a nuestros amigos y el colegio”, nos cuentan estos hermanos. El objetivo de esta familia es llegar a Alemania, donde tienen familiares. “Todavía tenemos miedo y pesadillas por las noches, el viaje ha sido muy duro y no teníamos tiempo para jugar al fútbol”, dicen estos pequeños.

La ruta de entrada de los refugiados sirios por la frontera sur es la más barata y evita el paso del mar, algo que muchas familias quieren evitar por miedo a los naufragios. Los refugiados sirios son víctimas de las mafias, que les obligan a pagar altas cantidades de dinero a cambio de pasaportes falsos con los que cruzar la frontera de Marruecos a España.

Hemos comprobado además cómo el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (Ceti), con capacidad para 480 personas, está saturado con 1.700 refugiados sirios. No es un lugar adecuado para los niños, no tienen espacios adecuados de juego ni pediatra. Save the Children está preparando un programa de intervención en Melilla y manteniendo reuniones periódicas con autoridades y organismos.

Estamos en su llegada a Europa

Este es el detalle de nuestro trabajo en los países de tránsito y de destino, donde los niños refugiados y migrantes, y sus familias, están llegando en busca de paz y felicidad, llenos de esperanza.

Italia

Durante 2015, más de 131.000 refugiados y migrantes han llegado a las costas de Italia, incluyendo a 13.100 niños. Alrededor de 9.230 de estos niños llegaron solos, sin compañía. La mayoría de los menores no acompañados que llegan a Italia son de Eritrea, Somalia, Gambia y Nigeria, mientras que otros son de otras partes de África subsahariana y occidental, entre ellos Mali, Costa de Marfil, Senegal y Guinea. La mayoría de las familias) que llegan son sirias, somalíes y eritreas.

Estamos con los refugiados y los migrantes que han hecho el viaje a Italia. En Lampedusa, Sicilia, Calabria y Apulia trabajamos en centros de acogida para evaluar las necesidades de los niños, incluida la salud y la asistencia psicosocial, y asegurándonos de que son conscientes de sus derechos legales. En Roma y Milán también tenemos centros de día y de noche donde los niños pueden ducharse, conseguir ropa, alimentos, apoyo médico, asesoramiento jurídico y orientación sobre el proceso de búsqueda de asilo. Uno de nuestros centros nocturnos es específicamente para los niños afganos y eritreos que han viajado solos, ya que suelen haber realizado viajes largos y difíciles y tienen necesidades concretas. También trabajamos con las autoridades para ayudar con el rastreo y reunificación familiar, asegurándonos de que los niños tienen un lugar seguro donde estar a largo plazo.

Abajo: Adib*, Maryam*, Shadi* y Ruba* caminan juntos con sus hijos a través de las calles de Catania, Sicilia, en busca de un lugar donde dormir antes de continuar su viaje hacia el continente europeo. Las dos familias sirias llegaron a Sicilia después de ser rescatado con cientos de otros migrantes, durante una peligrosa travesía en barco de seis días desde Turquía a través del mar Mediterráneo. Habían huido del conflicto ante el temor por su seguridad y llegaron a Europa en busca de una vida pacífica.

Grecia

Grecia ha recibido ya 387.520 refugiados este año, en comparación con un total de 40.000 llegadas durante todo 2014. Hay días en los que han llegado 5.000 refugiados.

Hemos puesto en marcha una respuesta de emergencia en Grecia, donde nuestra prioridad es proteger a los niños en los campamentos de refugiados y migrantes, velando por su seguridad, con una alimentación adecuada, refugio y artículos de primera necesidad. Estamos trabajando en Atenas y Lesbos, Chios, Kos, en un intento de garantizar que se satisfagan las necesidades básicas de las familias. Estamos distribuyendo artículos no alimentarios y los voluntarios están preparados para distribuir artículos esenciales, incluyendo pañales, jabón, toallitas de bebé y toallas sanitarias. Hemos creado también servicios de autobuses entre el punto de llegada y los campamentos en Lesbos, con aproximadamente 20 autobuses al día, cada uno con capacidad para unos 60 pasajeros.
Hasta la fecha, hemos llegado a 10.935 personas, de las cuales 6.008 son niños.

A continuación, en la parte superior: jóvenes sirios y sus familias llegan al campamento informal Kara Tepe en la isla griega de Lesbos. En segunda fila, a la derecha: Fathi*, hijo de Adnan* y Farah*, observa cómo el ferry sale del puerto de Kos. Antes del conflicto, Farah* y Adnan* vivían en una casa grande en el norte de Siria. Los combatientes se apoderaron de su vivienda debido a su punto de vista elevado. Esta familia tenía una vida cómoda en Siria. Farah* tuvo su primer hijo poco después de graduarse y esperaba volver a la universidad. Adnan* enseñaba árabe y estaba preparando una licenciatura en Derecho. Su universidad fue destruida en el conflicto tras lo cual trabajó en el sector inmobiliario por un corto plazo de tiempo. Farah* y Adnan* dejaron su casa con sus hijos poco antes de que su ciudad fuese atacada. Dicen que muchas personas de su ciudad natal fueron asesinadas. Farah* y Adnan* primero fueron a Turquía y se quedaron por un tiempo en la ciudad de Suruc. Luego, la familia viajó en barco desde Bodrum a Kos, a continuación, de Kos a Atenas. Esta familia nos contó que la intención era salir de Grecia tan pronto como pudieran, para hacer su camino hacia Alemania u Holanda, a través de Macedonia.

Serbia

Serbia se enfrenta a un enorme incremento en el número de migrantes y refugiados en tránsito con el objetivo de llegar a la UE. 137.520 refugiados y migrantes han llegado al país a lo largo de este año, entrando en Serbia en su mayoría desde la exRepública Yugoslava de Macedonia. Este número incluye al menos 25.000 niños.

La mayoría de las personas que utilizan la ruta de los Balcanes occidentales para llegar a Europa son de Siria, Afganistán, Irak, Eritrea y Somalia. La inmensa mayoría llegan a Serbia, incluidas las familias, mujeres embarazadas, mujeres con niños y personas mayores…Es una enorme presión sobre las autoridades serbias cuyas capacidades son insuficientes para la magnitud de estas llegadas. Las autoridades y la sociedad civil se esfuerzan en proporcionar ayuda humanitaria básica, registro y alojamiento.

Hemos puesto en marcha una respuesta de emergencia para apoyar a las familias y los niños no acompañados que llegan a Serbia en su camino hacia los países de Europa Occidental. Estamos distribuyendo paquetes de alimentos, paquetes de comida para bebés, artículos de higiene, agua, bebidas calientes y mantas en Belgrado. Hemos establecido espacios seguros para los niños y las madres y estamos ayudando a las familias con sus necesidades más básicas, incluyendo alimentos y artículos de higiene. También proporcionamos formación sobre los derechos del niño a los profesionales clave que puedan estar en contacto con los refugiados.

Estamos en los países de tránsito

Hungría

Enviamos a terreno un equipo para realizar una evaluación. Este equipo tenía especialistas en salud, vivienda y saneamiento. Construimos un espacio seguro temporal para los niños que estaban en el campamento improvisado de Röszke y también proporcionamos un espacio de lactancia. 

En la frontera entre Serbia y Hungría coincidimos con Yasmin*, una niña siria que viajaba con su tía. Habían pasado mucho tiempo en la carretera. Yasmin* ofreció unas galletas a nuestros compañeros de Save the Children. Ellos intentaron dárselas de vuelta y la niña insistió. Le preguntamos si le parecía bien que le diéramos las galletas a otro niño que las necesitara y ella asintió con la cabeza.

Hungría cerró sus fronteras del sur el 14 de septiembre, redirigiendo así el flujo de refugiados a Croacia. Más de 50.000 refugiados han entrado en Croacia desde Serbia tras el cierre de fronteras.

Croacia

Nuestra respuesta en Croacia incluye la creación de espacios de lactancia en los campamentos que ofrecen a las madres un espacio donde poder alimentar a sus bebés en el paso fronterizo de Bapska, Ahí también se distribuyen pequeñas prendas de abrigo (calcetines, gorros, mantas de lana) y hay sitios para que los pequeños puedan pintar mientras esperan en las fronteras de Bapska y Tovarnik. Ofrecemos también asesoramiento. Estas tiendas de tránsito tienen sombra y les protegen tanto de las lluvias como del sol. Contamos también con un espacio seguro en Opatovac, que llevamos junto a UNICEF, dando a los niños un espacio amigable y tranquilo donde pueden descansar y abstraerse de la realidad que están viviendo gracias a las actividades lúdicas que llevamos a cabo. 

Hemos centrado nuestro trabajo en los niños que viajan solos y la reunificación familiar dentro del campamento de Opatovac y los cruces fronterizos cercanos junto a Cruz Roja. Las separaciones suelen ocurrir en situaciones de caos, embarques, medios de transporte. Este trabajo ha sido muy importante para concienciar a los policías antidisturbios de la importancia de mantener a los niños y las familias juntas cuando suben a los autobuses.

En una de las sesiones de las sesiones divulgativas que llevábamos a cabo se acercó Yousef, un niño de 10 años que vino a hablar con nuestro equipo en terreno para explicarnos, mediante un traductor, que se había separado de su hermano mayor en mitad de la noche. Se encontraba en este momento con un amigo, pero estaba muy triste. Yousef* le enseño una fotografía de su hermano Hassan* a nuestros compañeros. El equipo en terreno se quedo con una copia y apuntó el nombre de su hermano mayor haciendo una señal en árabe. Fueron a buscar a su hermano fuera del campamento y lo encontraron detrás de una cerca, en el espacio previo a registrarse. Es día hacía mucho calor y Hassan* había estado fuera, al sol, todo el día. Tenía cara de estar muy cansado. El equipo negoció con la policía croata para que pudieran seguirle la pista en el proceso de registro y en el campo, así pudieron volver a estar juntos.

En la imagen: Yousef* y su hermano mayor Hassan* en el campamento de Opatovac cuando se reencontraron.

La Antigua República Yugaslava de Macedonia

La Antigua República Yugoslava de Macedonia se enfrenta a una afluencia de refugiados masiva e inesperada sin precedentes. Los solicitantes de asilo y migrantes en tránsito desde Grecia hacia Serbia, con el objetivo de llegar a países destino como Alemania y Suecia. Los datos que manejamos, a falta de confirmaciones oficiales, es que más de 100.000 personas pasaron esta frontera entre junio y septiembre de 2015. Estamos llevando una evaluación en terreno de cara a trazar una estrategia de acción.

Estamos en los países de destino

Noruega

Noruega ha visto cómo ha aumentado la llegada de niños migrantes con la crisis migratoria. Una cuarta parte de las personas que solicitaron refugio en agosto eran niños, 2.000 en lo que va de año. Las unidades de recepción y los centros de acogida están llenos. La Dirección de Inmigración de Noruega (UDI) está abriendo nuevos centros de recepción y alojamientos temporales. Estos centros tienen falta de personal y los niños no acompañados se quedan solos y sin información adecuada de lo que va a pasar con ellos. Tampoco hay adultos que les apoyen.

Tenemos 200 voluntarios distribuidos en 15 grupos que ejecutan actividades recreativas para los niños en 16 centros de acogida en todo el país. Queremos que su vida tenga algo de normalidad después de todo el caos vivido. Trece de estos grupos trabajan con niños migrantes de entre 3 y 15 años. Dos grupos se centran en los migrantes no acompañados. Este trabajo existía antes de la crisis de refugiados y estamos en proceso de ampliar nuestro apoyo a los centros de acogida para cumplir con las necesidades actuales. Cada vez más voluntarios nos contactan con ganas de ayudar.

Alemania

Llevamos a cabo programas en Alemania y, gracias a asociaciones locales, damos voz a los menores. El plan de acogida que tenemos en marcha hace especial hincapié en la protección y la educación. Trabajamos en tres estados alemanes para mejorar los derechos de los niños en seis centros de recepción e instalaciones. Queremos crear una relación entre las asociaciones, los centros de acogida, las escuelas, los centros de día, las comunidades, los departamentos de juventud, trabajadores sociales y voluntarios.

Zina*, 12 y Jenna*, 8, son hermanas. Dejaron Siria hace dos años. Su familia está registrada y viven en un centro para largas estancias en Alemania. Zina nos explica cómo es la guerra en Siria:

Nuestra casa estuvo bajo asedio en muchas ocasiones. A veces no había electricidad y los supermercados no siempre tenían comida. Mi madre se volvió una auténtica malabarista en la cocina. Intentamos no pensar en la guerra, mirar al futuro. Estuvimos un año y medio en Holanda. Aprendimos holandés e íbamos a la escuela. Teníamos amigos y nos sentíamos como en casa. De repente tuvimos que salir del país. Ahora estamos en Alemania. Fue muy duro dejar Holanda. Tuvimos que despedirnos otra vez de nuestros amigos y empezar de nuevo en Alemania. Ahora me cuesta aprender alemán porque acabábamos justo de aprender holandés. Pero lo intentamos. Llevamos un mes en Alemania y no tenemos ni idea de si podemos quedarnos aquí y empezar la escuela de nuevo. No está siendo sencillo instalarnos, tengo la sensación de que vamos a mudarnos de nuevo. La vida es un lugar muy inseguro"

Zina*

Finlandia

La principal ruta a Finlandia es a través de Suecia y del propio norte de Finlandia. Diariamente están llegando entre 500 y 1.000 refugiados. Las principales procedencias son Irak (62%), Somalia (13%), Afganistán (5%) y Siria (2%). El número de solicitantes de asilo crece exponencialmente, este año ya lo han solicitado 12.000, de los cuales 800 son niños que han llegado solos. Un 15% son menores de 15 años.

El 19 de septiembre, comenzamos las acciones de asistencia a refugiados en la capital. Los niños que viajan solos son identificados por los trabajadores Save the Children  en los trenes y estaciones de Helsinki. En cooperación con las autoridades, los niños que están solos se alojan en los centros de acogida destinados específicamente para menores. Los centros de acogida están saturados y necesitamos abrir nuevos centros con urgencia. Nuestro personal, junto a las asociaciones locales en Kemi, van a crear espacios seguros para madres e hijos.

En la imagen: Un espacio seguro para niños, una tienda de campaña, que se ha creado para que los niños puedan descansar y jugar cerca de la comisaría. Está funcionando desde el 19 de septiembre. También damos prendas de abrigo a lo más pequeños. A continuación, un padre de Irak con su hija de 3 años que había recibido una prenda de abrigo. Habían estado viajando durante tres semanas para llegar desde Irak. El padre de la pequeña nos dijo que solo quieren quedarse en cualquier sitio de Finlandia y construir una nueva vida.

Dinamarca

La policía danesa estima que 11.700 refugiados y migrantes han llegado en las últimas tres semanas. Calculamos que el 15% son niños. La mayoría de los refugiados y los migrantes que llegan a Dinamarca a través de la frontera con Alemania, se dirigen hacia Suecia, por lo que Dinamarca es principalmente un país de tránsito. Hemos creado un espacio seguro temporal en Rødby Port y estamos en proceso de crear uno nuevo en Padborg. Estos espacios nos han permitido trabajar directamente con los niños y sus familias. Ahí abordamos temas de protección y cooperamos con el servicio social de Cruz Roja y los equipos médicos. El espacio de Rødby Port  tiene una capacidad de 100 niños y sus padres.

En la imagen: Los dibujos que los niños han hecho en Rødby Port.

Suecia

Suecia ha vivido una llegada masiva de personas que buscan refugio. En lo que va de año, 48.774 personas han solicitado asilo, 18.212 son niños y 9.383 han llegado solos. Hemos estado reclamado rutas seguras y legales a Europa. Más de 130.000 personas han apoyado esa petición con su firma.

Tenemos cuatro centros donde los menores no acompañados pueden recibir apoyo de un equipo de psicólogos y recibir así tratamiento. En el centro contamos con 140 voluntarios que trabajan en actividades para los refugiados. Por el momento estamos dando charlas a las personas que viven en la ciudad con el objetivo de sensibilizarles ante la situación que han vivido los migrantes que llegan y que sepan cómo pueden contribuir en la recepción.

Hemos estado trabajando con los niños no acompañados en centros de asilo durante años. Ahí se realizan manualidades, juegos, se enseña el idioma y les ayudamos con los deberes. También realizamos actividades con los padres y se distribuyen material escolar y juguetes.

Francia (Calais) y UK (Kent)

Hemos estado analizando la situación que se vive en Calais y Kent muy de cerca, coordinándonos con otros organismos y gobiernos locales. Hemos enviado equipos de respuesta a Calais y Kent para evaluar las necesidades y estamos trazando un plan que busca apoyar de la mejor forma posible a las organizaciones que trabajan con niños refugiados tanto en Kent como en Calais. Muchos de los niños y las familias con las que hemos hablado han huido de conflictos de una brutalidad inimaginable. Han vivido auténticas atrocidades en el viaje y, muchos niños aún tienen pesadillas como consecuencia del trauma que les ha provocado. Además de trabajar en los países desde donde están huyendo los niños (como Siria, Somalia o Yemen) y en los puntos de llegada como Italia, Grecia o España, estamos también interviniendo en la llegada de niños a Calais y Kent a través de programas de apoyo psicosocial, protección y asesoramiento.

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