La infancia en el centro del
debate público en Andalucía
La urgencia de situar a la infancia en el centro de las decisiones públicas marcó nuestro desayuno-coloquio “Un país con futuro: invertir en la infancia. Una responsabilidad compartida”, que organizamos desde Save the Children en colaboración con grupo de comunicación Joly. El encuentro reunió a expertos, representantes institucionales y candidatas de los principales partidos andaluces en un momento clave: las elecciones al Parlamento de Andalucía del próximo 17 de mayo.
La jornada dejó un mensaje claro: la pobreza infantil no puede seguir siendo una realidad invisible. Con casi 500.000 niños y niñas en riesgo de pobreza o exclusión social en Andalucía, más de 100.000 sin acceso a una alimentación adecuada y 287.000 viviendo en hogares que no pueden mantener una temperatura adecuada, la infancia andaluza afronta barreras que condicionan su presente y comprometen su futuro.
La necesidad de dar voz a la infancia
El director de el Diario de Sevilla, David Fernández, abrió la jornada recordando que los retos que afectan a la infancia —desde el aumento de denuncias por maltrato hasta el impacto de las redes sociales o el incremento de las conductas suicidas— requieren respuestas urgentes y sostenidas. Subrayó la necesidad de compromisos políticos “reales, medibles y duraderos”.
La intervención de Marta Bosquet, patrona de nuestra organización, marcó uno de los momentos más potentes del encuentro. Recordó que la infancia es el bien más valioso de cualquier territorio y que su bienestar debe estar en el centro del debate electoral: “La infancia no vota, pero es responsabilidad democrática de todos darle voz”. Bosquet insistió en que invertir en infancia no es solo una cuestión ética, sino una apuesta estratégica para el futuro de Andalucía. “Ese mejor futuro se está construyendo ahora, hoy”, afirmó.
Invertir en infancia es invertir en futuro
El presidente del Consejo Económico y Social de España, Antón Costas, aportó una mirada estructural al problema. Su diagnóstico fue contundente: España crece económicamente, pero no avanza al mismo ritmo en bienestar social, y eso compromete el futuro del país.
Costas recordó que uno de cada tres niños vive en pobreza severa y que no actuar tiene un coste enorme: entre el 4,5% y el 6% del PIB, hasta 80.000 millones de euros. Defendió la necesidad de una prestación universal para la crianza, que cubra el coste real de crecer a un hijo o una hija y llegue también a las familias con menos recursos.
“La mejor métrica para saber cómo le va a ir a un país es ver cómo trata a su infancia. Si la trata bien, tiene futuro; si no, no lo tiene”, afirmó Costas.
Andalucía ante un reto político inaplazable
La jornada concluyó con la mesa redonda “Andalucía por la infancia: propuestas para la XIII Legislatura”, moderada por Catalina Perazzo, directora de Influencia y Desarrollo Territorial de nuestra organización. Las candidatas de los principales partidos coincidieron en la necesidad de priorizar la infancia, aunque con enfoques distintos.
El debate puso sobre la mesa cuestiones clave para la próxima legislatura como reforzar las políticas de apoyo a la crianza, garantizar el acceso a servicios esenciales y asegurar que las medidas lleguen a las familias más vulnerables, especialmente a los hogares monomarentales.
Un compromiso que no puede esperar
El coloquio dejó una conclusión compartida: el futuro de Andalucía depende de su capacidad para proteger, acompañar e impulsar a su infancia. Invertir en niños y niñas es la mejor garantía de cohesión social, prosperidad y justicia.
Desde Save the Children seguiremos trabajando para que la infancia esté en el centro de cada decisión pública. Porque el futuro de Andalucía empieza por la infancia, y ese futuro se construye hoy.