Image
Pobreza en España - Una madre con su hija por las calles

LA POBREZA INFANTIL
SIGUE EN AUMENTO EN ESPAÑA

  

En nuestro país, un 27,4% de los menores de 18 años está en riesgo de pobreza o exclusión social. Así lo revela el análisis que hemos hecho en Save the Children a raíz de la última Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE). Los planes de reconstrucción por la crisis del coronavirus deben tener perspectiva de infancia si no queremos dejar a toda una generación atrás. Debemos actuar ahora, a nivel estatal y europeo, para acabar con este problema que tanto afecta al desarrollo y al bienestar de la infancia en España.

Los datos revelan que hay un aumento de más de 45.500 niños y niñas respecto al periodo anterior (un 2,2% más). En total, el número de niños y niñas en pobreza en 2019, antes de la pandemia, se elevó a más de 2,1 millones. Todo ello evidencia la necesidad de tomar medidas urgentes para reducir la desigualdad y la pobreza entre aquellas familias que más lo necesitan.

Image

Familias monoparentales, las más expuestas

En nuestro análisis, alertamos de que, aunque las tasas de pobreza en adultos caen en más de un punto a nivel estatal, las familias con hijos a hijas a cargo, especialmente las monoparentales, continúan sufriendo más la pobreza, estando siempre por encima del 20%. Hay que destacar que el 41,1% de las familias monoparentales está en riesgo de pobreza y que estos hogares están mayoritariamente encabezados por una mujer sola.

Además, la pobreza se hereda: dos tercios de las personas con dificultades para llegar a fin de mes y un 37% de las personas en riesgo de pobreza vienen de hogares con una situación económica mala o moderadamente mala cuando eran adolescentes. También alertamos de que la pobreza condiciona el aprendizaje, ya que solo el 25% de las personas con educación superior provienen de familias vulnerables. En cambio, más de la mitad de aquellas personas que solo tienen educación primaria provienen de hogares con pocos recursos.

Datos de 2019, la pandemia empeora la situación

Cabe recordar que estas cifras son de 2019 y, por tanto, no reflejan el impacto de la Covid-19 en los hogares con menos recursos. Nuestra proyección es que, si no tomamos las medidas adecuadas, a finales de este año el 33% de los niños y niñas podrían estar en situación de pobreza, lo que supone un aumento considerable desde el actual 27,4%.

Es previsible que las consecuencias de la crisis económica en las familias vulnerables aumentarán considerablemente los datos de pobreza infantil en los próximos años. Pese a que España es la quinta economía de la Unión Europea, continúa siendo el tercer país de la UE con mayor pobreza infantil. Además, España es el séptimo país de la UE que destina menos proporción del gasto en protección social a las familias, según Eurostat.

Nuestra última encuesta apunta que las familias con pocos recursos han sufrido enormemente la pandemia y han visto reducidos sus ingresos en un 31% hasta situarse de media en tan solo 6.942 euros anuales. Antes de la emergencia, las familias encuestadas ganaban de media 10.143 euros al año, lo que ya las situaba por debajo del umbral de la pobreza. Tres meses después, el 32% ha perdido su empleo y entre quienes no han visto modificada su situación laboral, el 62% no tenía trabajo previamente. 

El estudio sostiene que las mujeres evidencian mayor precariedad y pobreza laboral, lo cual las sitúa en peor lugar para afrontar una crisis como la actual, especialmente las jóvenes, las migrantes y las que tienen baja cualificación. Además, algunos de los sectores más afectados por el confinamiento, como el comercio, turismo y hostelería, están altamente feminizados. Otros sectores feminizados, como el sector sanitario o el de cuidados, han sufrido menos impacto económico, pero en su lugar expone a las mujeres a un riesgo de contagio más elevado.

Mejoras en las prestaciones a las familias

La pobreza infantil es una anomalía que puede y debe resolverse. Medidas como la prestación por hijo a cargo no son solo una cuestión de justicia social sino de eficiencia, que ayuda y puede seguir ayudando a miles de familias a salir adelante.

Desde Save the Children reclamamos mejorar el ingreso mínimo vital (IMV) fijando el límite de acceso en el umbral de riesgo de pobreza para que todas las familias lleguen a tener unos ingresos iguales al umbral de la pobreza en España y dirigiendo las rentas autonómicas a aumentar la cuantía a las familias con hijos que se encuentran en situación de pobreza severa y a cubrir a las familias con hijos a las que no llega el IMV. Sobre este punto, recordamos que, en este momento, dos tercios de los niños y las niñas en situación de pobreza se quedan fuera del IMV.

Para apoyar a las familias más vulnerables en la emergencia provocada por el coronavirus, hemos desarrollado la intervención #ATuLado, que se centra en ayudas económicas, acceso a una alimentación básica, refuerzo escolar y la tención psicoterapeútica online.