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Los bebés de Nepal, en peligro con la llegada de la temporada del monzón

El día que el terremoto sacudió Nepal, unas 92.900 embarazadas se encontraban entre la población afectada. Muchas de ellas están ahora viviendo fuera de sus casas con sus bebés, bajo lonas en condiciones insalubres y con frío. Cuando comience la temporada del monzón en unas semanas, las fuertes lluvias incrementarán el riesgo de que se propaguen enfermedades, especialmente las que se trasmiten a través del agua, como el cólera.

En las áreas afectadas por el terremoto, como Sindhupalchok, Dolakha y Gorkha, el 73% de las instalaciones sanitarias que proporcionan cuidado sanitario materno han quedado dañadas o destruidas, dejando pocas opciones a las madres para recibir la atención que necesitan.

Los primeros días en la vida de un bebé son críticos porque son los días en los que se encuentran más vulnerables. Cosas tan básicas como no tener un instrumento esterilizado para cortar el cordón umbilical o no tener un lugar limpio y seco para dormir pueden resultar mortales para un bebé. Un mes después del terremoto de Nepal, asegurarnos de que las madres tengan un lugar seguro donde dar a luz debe ser una prioridad.

El segundo terremoto destruyó la casa de Rupa, la madre de un bebé de tres meses.

El agua para beber está saliendo amarilla desde el terremoto y el suelo donde dormimos está mojado”

Rupa

Nos preocupan mucho los niños pequeños, los bebés son mucho más vulnerableslos adultos al frío o la falta de alimentos.

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