Medio millón de niños no podrán comenzar las clases en Irak

09 Septiembre 2014

Más de medio millón de niños en el norte de Irak se verán forzados a perderse el comienzo del año académico porque cientos de escuelas están ocupadas por los desplazados que han huido de la violencia. Tan sólo en Dohuk, unas 650 escuelas todavía están siendo usadas como refugio para las familias desplazadas este verano.

Estos niños han huido de formas terribles de violencia y están viviendo en condiciones extremadamente difíciles. Es imprescindible que tengan una sensación de normalidad y estabilidad a través de la escuela”

Tina Yu, Directora de Save the Children en Irak.

A pesar de los grandes esfuerzos de las autoridades, los niños desplazados que viven en estas escuelas, y los que están acogidos en casas, se arriesgan a perder semanas de aprendizaje y a quedarse atrás con respecto a sus compañeros. Incluso una vez que las familias vuelvan a ser reubicadas y abandonen las escuelas, se tardará varias semanas en acondicionarlas para poder comenzar las clases.

Mohamen* está viviendo en la Escuela de Secundaria de Fayda con sus hijos Mirah* de 2 años y Wahib* 3. Su mujer estaba en los últimos meses de embarazo cuando tuvieron que huir el pasado 3 de agosto.

Los pupitres, las sillas y otros materiales suelen resultar dañados cuando las familias usan las aulas para refugiarse. Además, instalaciones como los baños también quedan desgastados por un uso excesivo.

Hasta que las escuelas estén listas, en Save the Children estamos proporcionando espacios para los niños desplazados, para los niños de las comunidades de acogida y para los refugiados sirios, así como espacios seguros donde pueden jugar. Estos espacios les ayudan a aprender y socializarse con otros niños. Sin embargo, no pueden sustituir la educación formal a largo plazo.

Pedimos a la comunidad internacional que la educación de estos niños, que han pasado por mucho más de lo que un niño debería soportar, sea una prioridad absoluta.

En Save the Children ya hemos ayudado este año a más de 145.000 desplazados iraquíes, entre ellos 79.000 niños.