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Niña en guardería

Un nuevo plan educativo basado en
la equidad y el bienestar psicosocial

  

La Covid-19 ha profundizado diferencias que ya existían entre el alumnado de distintos orígenes socioeconómicos. Desde Save the Children sostenemos que la educación también va a necesitar un ‘plan Marshall’ para recuperarse del impacto del coronavirus y que esto solo será posible si los planes de recuperación económica y social a nivel autonómico, estatal y europeo incluyen recursos para la equidad educativa como una prioridad.

Propuestas y recomendaciones para volver a las aulas

Creemos que esta crisis es una oportunidad para reconstruir el sistema educativo en términos de inclusión y equidad y, ante todo, garantizar que la nueva normalidad educativa no deje a ningún niño o niña atrás. Ya antes de esta crisis nuestro sistema educativo no era equitativo, no cumplía la máxima de que la educación nos coloca a todos y todas en una situación de igualdad de oportunidades.

Por ello, hemos elaborado un informe, Covid-19: Cerrar la brecha, donde proponemos un conjunto de recomendaciones para la vuelta a las aulas basado en la equidad y el bienestar psicosocial del alumnado. La propuesta tiene en cuenta un posible rebrote de la pandemia en otoño o la aparición de nuevas enfermedades asociadas a la degradación medioambiental, algo que requeriría volver a la educación a distancia.

El informe parte de un diagnóstico de los efectos que las medidas tomadas con motivo de la crisis sanitaria han tenido en la educación. La principal conclusión es que el cierre de los colegios, la brecha digital, el confinamiento y la crisis económica han hecho crecer la brecha educativa y perjudicado el bienestar físico y mental de los niños y las niñas. 

El informe pone de manifiesto también que el paso improvisado a la educación a distancia ha supuesto que unos estudiantes han seguido aprendiendo y otros no tanto debido a la falta de dispositivos electrónicos, internet o espacios en su casa adecuados para estudiar o porque en su familia no hay quien tenga las competencias ni conocimientos necesarios para apoyarles en el estudio.

La crisis económica también está impactando negativamente en la educación. La inseguridad laboral, el desempleo y el estrés económico que viven las familias afectan al éxito escolar y a la salud mental de niños y niñas. El riesgo de depresión y de fracaso escolar son mayores cuando se dan situaciones de hacinamiento o la vivienda no reúne las condiciones adecuadas.

Un plan para que la crisis no marque el alumnado

Si no se toman medidas, esta brecha creciente de aprendizaje, la desconexión de la escuela y el resto de circunstancias difíciles que están viviendo los niños y niñas pueden traducirse en un aumento de la repetición el próximo curso y marcar la trayectoria educativa y vital de muchos de ellos. Por este motivo, en nuestro informe Covid-19: Cerrar la brecha establecemos recomendaciones clave y las acompañamos de ejemplos de buenas prácticas y políticas públicas llevadas a cabo en otros países con el objetivo de extraer enseñanzas que trasladar al sistema español.

Nuestra propuesta gira en torno a estos ocho ejes:

1.    Educación a distancia o semipresencial inclusiva. Consideramos imprescindible que se proporcione tecnología a todo el alumnado y formación pedagógica al profesorado, priorizando con recursos el retorno y la presencia en las aulas de quienes más riesgo de desvinculación tienen.

2.    Programas educativos de verano. Se precisa una oferta extensa, asequible y de calidad que contribuya a reducir las posibles desigualdades de aprendizaje que se hayan generado durante el cierre de centros escolares y que permita trabajar competencias cognitivas y no cognitivas a través del ocio y la actividad física en espacios abiertos en grupos pequeños (máximo 15) e incluyendo comedor.

3.    Recursos extra a los centros con alumnado desfavorecido para reducir la repetición y la segregación. A nuestro juicio, es apropiada la creación de un programa que les dote de recursos tanto humanos (profesorado, trabajadores sociales, psicólogos) como materiales o de instalaciones.

4.    Refuerzo educativo extraescolar. Un elemento clave para recuperar el tiempo lectivo perdido y como alternativa a la repetición, sería el diseño de un programa amplio de refuerzo en grupos pequeños y horario extraescolar para el alumnado desaventajado.

5.    Tutoría, apoyo psicosocial y educación emocional. Entre las medidas a tomar está la de fortalecer con medios la tutoría y los equipos de orientación e incorporar la educación emocional en las escuelas.

6.    Currículo condensado y competencial, dando autonomía y apoyo al profesorado. La desconexión de muchos estudiantes y la dificultad de una educación a distancia improvisada dejarán contenidos del currículo de este curso sin cubrir. El alumnado se reincorporará el curso siguiente con un desfase. Una opción es priorizar y condensar el currículo de varios cursos desde un enfoque competencial e incorporar contenido esencial no abordado este año escolar. 

7.    Sistema de becas y ayudas reforzado y eficaz. Desde Save the Children proponemos, entre otras cuestiones, ajustar temporalmente los requisitos de renta permitiendo acreditar cambios sobrevenidos de circunstancias socioeconómicas familiares. Asimismo, vemos necesario asegurar que las ayudas de comedor llegan a todo el alumnado en situación de pobreza, viva donde viva, y la creación de unas “becas salario” pagadas a tiempo para combatir el riesgo de abandono.

8.    Diseño de planes de contingencia y salud en los centros educativos con orientaciones sanitarias claras para una vuelta segura a las aulas y para afrontar posibles rebrotes.