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Niño del Sahel

Pedimos la Declaración de
Escuelas Seguras para el Sahel

  

La educación es un derecho fundamental y debe protegerse en todo momento, incluso durante los conflictos armados o la pandemia del coronavirus. Con motivo del Día Internacional para la Protección de la Educación de Ataques, desde Save the Children reclamamos al Gobierno que coopere con los países del Sahel en la promoción e implementación de la Declaración de Escuelas Seguras, para que estos Estados reconozcan los peligros que afectan a la educación y mejoren la protección de la infancia. 

Solo en Burkina Faso y Níger los ataques contra la educación de distintos grupos armados han supuesto el cierre de más de 2.000 escuelas en los últimos cinco años. Los gobiernos deben llevar a los responsables de los ataques contra la educación ante la justicia, desarrollar planes para prevenir y responder a los mismos, y reforzar el monitoreo y las denuncias de los actos violentos contra la infancia y las escuelas.

Entre 2015 y 2019 hubo más de 11.000 ataques a instalaciones educativas, profesores y estudiantes en 93 países, en los cuales más de 22.000 niños, niñas y maestros resultaron heridos o asesinados en ataques a la educación. Actualmente hay 415 millones de niños y niñas viviendo en zonas de conflicto y advierte de que incluso en plena alerta sanitaria por la Covid-19 los ataques a la infancia y a la educación no han cesado.

Es fundamental que los líderes políticos se comprometan a priorizar y aumentar la inversión destinada a la educación, incluidas aquellas partidas destinadas a la protección de la infancia y a la reconstrucción de las escuelas.

La Covid supone un problema más

A las instalaciones educativas destruidas y al temor de la infancia, las familias y el profesorado a la violencia de los grupos armados hay que sumar las restricciones de movimiento y miedo al contagio del coronavirus

En un momento en el que millones de niños y niñas regresan a las aulas después del verano no podemos olvidar que otros muchos se están quedando fuera del sistema educativo por culpa de la violencia o la pandemia. 

En algunos contextos, los bloqueos por la Covid-19 y las restricciones de movimiento han permitido que los grupos armados aumenten su control sobre territorios donde el gobierno y las organizaciones humanitarias no tienen acceso. En otros, se firmaron altos el fuego. Y en otras áreas donde las escuelas han reabierto, los ataques a la educación han aumentado de inmediato, como en Malí, donde solo en junio de 2020 se reportaron 27 ataques a la educación y 500 amenazas a maestros y escuelas.

Nuestro trabajo para apoyar la educación

En contextos donde la educación está siendo atacada, mantenemos el programa Escuelas Seguras para apoyar a la infancia, las comunidades y los gobiernos, y garantizar el derecho de los niños y las niñas a aprender y estar protegidos.

Nuestro programa educativo también tiene en cuenta la protección de la infancia dentro y fuera del entorno escolar para garantizar su protección frente al abuso, el maltrato, el secuestro o la violación.

En estos momentos también estamos tomando medidas específicas para frenar la Covid-19, como el lavado de manos o las campañas informativas. En este sentido, lideramos a nivel global la redacción de una Guía Institucional de Regreso Seguro a la Escuela para apoyar a los actores de la educación, la salud y la protección en la vuelta a las aulas en un contexto de alerta sanitaria por coronavirus.