Protegiendo a la infancia en Colombia

04 Abril 2017

Artículo escrito por Raúl Arnaiz, equipo de Alianzas estratégicas.

Hace un mes tuve la oportunidad de visitar algunos proyectos de protección a la infancia que desarrollamos en la ciudad de Cali en Colombia y conocer de primera mano la situación a la que diariamente se enfrentan los niños y niñas de las zonas más vulnerables de la ciudad.

La Comuna 18 de Cali está situada en una ladera de los suburbios de esta ciudad colombiana. Desde allí se divisa toda la ciudad de Cali. En constante riesgo de derrumbe, se agolpan miles de casas en calles sin asfaltar y con una infraestructura insegura, expuestas al asfixiante calor de la ciudad, vientos o lluvias.

En  esta zona de la ciudad conviven comunidades indígenas, afrocolombianos, población mestiza y blanca; muchas familias también provienen desplazadas a causa del conflicto armado, que las obligó a dejar sus hogares y sus medios de vida en entornos rurales. La mayoría de la población vive en condiciones de pobreza y pobreza extrema. La desigualdad se aprecia a simple vista.

 

Cuando eres niño en la Comuna 18 de Cali tienes muchas posibilidades de que tu infancia se trunque antes de tiempo. Los niños se ven expuestos a violencia familiar, presencia de grupos armados y pandillas, abuso sexual, consumo de drogas, embarazos adolescentes y riesgo de desastres naturales.

Antonio* tiene 11 años y a diario asiste con sus dos hermanas de 4 y 7 años al Espacio Protector del Sector Alto Nápoles, uno de los cuatro Espacios Protectores de la infancia que Save the Children tiene en la Comuna.  Allí acuden cada día 120 niños y niñas a los que se les proporciona una comida al día.

Aquí los niños también juegan, exponen sus trabajos, reciben atención psicosocial y participan en talleres educativos y de hábitos de higiene para prevenir enfermedades. Pero, ante todo, están protegidos frente a los riesgos de la calle.

Me gusta mucho la pintura. Aquí una ve que se puede."

Yenny, una de las niñas que acuden al espacio

En una gran parte de los casos los niños viven solos con sus madres, que han de pasar largas jornadas fuera de casa trabajando. Generalmente los padres han de salir a buscar trabajos fuera de la ciudad, abandonaron sus hogares o fueron víctimas del conflicto armado. Muchas de ellas además han vivido la violencia en sus familias durante su propia infancia o han sido víctimas de violencia de género.

Doris es uno de estos casos. Madre de su primer hijo con tan solo 15 años, venía de un núcleo familiar donde la violencia estuvo siempre muy presente. Su madre era víctima de violencia por parte de su padre, y cuando en ocasiones ella y sus hermanos trataban de defenderla, recibían también sus golpes. Situaciones como la suya, nos decía, hacen que la gente acabe en la calle. Yquien consigue salir de ahí, recalcaba, es porque es un guerrero.

Empecé a participar en los talleres de Save the Children con la psicóloga que nos enseñaba muchas cosas, las empecé a pensar con mi hijo. Yo nunca había hecho lo que Save the Children nos enseñó sobre dar amor a los niños, quererlos, tratarles por igual. Empecé a cambiar, empecé a valorarlos, a hablar con mi hijo, a jugar con él y deje de pegarlo. El amor de madre me salió cuando empecé a trabajar aquí con Save the Children”.

Ahora Doris ha terminado el bachiller y ayuda a otros niños en el Centro. Le gustaría que sus hijos cuando sean mayores ayudaran también a otros niños: “Aunque no tengan mucho dinero que puedan ayudar desde lo personal como hago yo con Save the Children.”

Las heroínas de la Comuna 18 de Cali​

  • Doña Sandra es una de las mujeres voluntarias que trabajan cada día de forma incansable para atender a los niños del Sector Alto Nápoles. Nos cuenta que el Espacio Protector abre cada día a las 6 de la mañana y cierra a las 5 de la tarde o, según sus propias palabras “cuando los niños se quieran ir”. Los niños acuden a recibir su comida diaria aunque, como el espacio no es muy grande, han de hacer fila y comer por turnos.

    El Espacio Protector de Alto Nápoles es un centro humilde y de construcción muy precaria. Es el que se encuentra en peores condiciones de los que hay en la Comuna 18. Cuenta con algunas mesas y juegos para los niños aunque siempre hace falta material escolar, más juegos...  Tiene una pequeña cocina en la que se prepara la comida para los cerca de 120 niños y niñas que acuden cada día.

El espacio es mucho más que un lugar de juegos para estos niños y niñas. En un entorno como este, la seguridad que viven en un espacio como este, es lo primordial.

Peleamos por ellos como si fueran nuestros hijos. Si alguien los ve en la comuna con gente extraña, rápidamente nos avisan. Lo más gratificante es verlos a ellos, los niños aman este sitio. Muchas veces, en fin de semana, los niños vienen a nuestras casas para pedirnos que abramos el espacio para ellos. ¿Cómo les vamos a decir que no?. Los niños que acuden al espacio tienen a partir de 5 años, aunque también acuden otros más pequeños, a partir de 2 o 3 años."

Doña Sandra nos comenta que el actual espacio es provisional porque su sueño es construir un espacio nuevo más adecuado a las necesidades de los niños. Como el del Sector de La Cruz, otro de los Espacios Protectores en los que trabaja Save the Children en la Comuna 18. Existe ya un lugar identificado, pero aún se necesita reunir los fondos para su construcción.

Marta, Yorleini y Carmen son 3 de las 22 mujeres voluntarias que trabajan en otro de los Espacios Protectores en la Comuna 18 de Cali, el del Sector La Cruz.
Ellas cocinan para los 95 niños y niñas que acuden cada día a este espacio.

Acá, todas las mujeres cocinan. Antes los niños no comían verduras y acá les decimos que si las comen se verán más bonitos, con mejor piel, pelo…”.

La adecuada nutrición es un aspecto clave en el desarrollo de los niños y en su educación. Para algunas familias, la comida que se les proporciona en el centro es la principal fuente de alimentación de sus hijos. “Los niños salen con una mente diferente”, nos dicen. A pesar del esfuerzo diario de estas mujeres, a veces surgen dificultades como la escasez de agua en la comuna. "En ocasiones pasamos hasta 3 meses sin agua en el Espacio y ha de permanecer cerrado. Suben a la comuna camiones con cisternas de agua pero la gente los detiene antes de llegar al centro”. Cuando hay escasez, el agua falta en toda la comuna.

Marta, Yorleini y Carmen son 3 heroínas trabajando en tierra hostil.

SEGUIMOS TRABAJANDO POR DEFENDER SU FUTURO

  • Trabajamos en Colombia desde 1991 defendiendo los derechos de los niños y las niñas que viven en situación de mayor riesgo y vulnerabilidad.
    Desarrollamos programas de educación, protección frente a la violencia, participación y atención en emergencias.
    Los espacios protectores para la infancia son lugares donde Save the Children ofrece:
    - Un espacio de protección para los niños y niñas lejos de la violencia de las ciudades donde viven.
    - Puntos de encuentro para familias donde desarrollar talleres de sensibilización y formación en protección a la infancia.
    - Programas de nutrición y educación en higiene y saneamiento.

Seguimos trabajando sin descanso para proteger a la infancia de todas las formas de violencia y para ofrecerles la posibilidad de vivir el futuro con el que sueñan. El apoyo que nos ofrecen nuestros socios y colaboradores nos permite poner en marcha proyectos tan importantes y necesarios como los espacios protectores para la infancia en lugares como la Comuna 18 de Cali.