Sudán: tres años de guerra que han marcado
para siempre a millones de niños y niñas
Han pasado tres años desde que el conflicto estalló en Sudán en abril de 2023, y desde Save the Children seguimos viendo cómo esta guerra se ha convertido en una de las crisis más devastadoras para la infancia en todo el mundo. Lo que comenzó como un estallido de violencia se ha transformado en un colapso casi total de los servicios esenciales, dejando a millones de niños y niñas atrapados entre el hambre, el desplazamiento y la destrucción de hospitales y escuelas.
Tres años, tres bebés naciendo en guerra cada minuto
Según datos del Ministerio de Salud sudanés que analizamos, al menos tres bebés han nacido cada minuto en medio del conflicto entre abril de 2023 y abril de 2026. Esto supone 5,6 millones de nacimientos en condiciones extremadamente precarias: refugios superpoblados, centros sanitarios sin electricidad ni material básico y una grave falta de personal médico cualificado.
Además, alertamos de que la mortalidad materna ha aumentado más de un 12%, mientras que la mortalidad infantil sigue siendo alarmantemente alta. El colapso del sistema sanitario, con un 70%-80% de los centros fuera de servicio, deja a madres y recién nacidos sin acceso a atención esencial.
En Sudán la infancia está atrapada en una crisis sin precedentes
Desde Save the Children seguimos alertando de que Sudán es una de las crisis más olvidadas del planeta. La falta de financiación y las restricciones al acceso humanitario están agravando un sufrimiento que ya es insoportable. Cada día que pasa sin una respuesta internacional contundente supone más vidas en riesgo y más niños y niñas creciendo en un entorno marcado por el miedo, la violencia y la pérdida.
Los ataques contra infraestructuras civiles se han intensificado. Solo en 2025, la OMS verificó más de 200 ataques a instalaciones sanitarias. Uno de los más graves ocurrió recientemente en el Hospital Docente de Ed Dain, donde un ataque con dron dejó 64 muertos, incluidos 13 niños y niñas, y destruyó servicios esenciales como urgencias y pediatría.
En regiones como Darfur, la situación es aún más crítica. En ciudades como El Fasher viven hambruna declarada, con miles de niños y niñas atrapados sin alimentos ni atención médica ni rutas seguras de evacuación.

Una niña recibe un tratamiento terapéutico en una clínica de Save the Children en Sudán.
Nuestra respuesta en Sudán
A pesar de todo, seguimos trabajando sobre el terreno, como llevamos haciendo desde 1983. Nuestro equipo continúa proporcionando atención sanitaria y nutricional, protección infantil, educación en emergencias y apoyo a familias que han perdido sus medios de vida.
También acompañamos a quienes han tenido que huir a países vecinos como Egipto o Sudán del Sur. Pero sabemos que no basta con resistir: necesitamos que la comunidad internacional actúe, que se proteja a la población civil y que se permita el acceso humanitario sin restricciones.
Tres años después, lo que más pesa no son las cifras, sino las historias. Las madres que dan a luz en la oscuridad porque no hay electricidad. Los niños que preguntan cuándo volverán a su escuela, aunque ya no exista. Las familias que caminan durante días buscando un lugar seguro que nunca llega. Son ellos quienes nos recuerdan por qué no podemos permitir que esta crisis siga siendo invisible.