Desastre tras el terremoto en Venezuela - Save the Children

Venezuela 

Protegemos a la infancia
cuando todo se ha derrumbado

Los terremotos que han sacudido Venezuela han dejado más de 3.200 personas fallecidas, más de 16.950 heridas y cerca de 16.300 personas sin hogar. A esto se suman casi un millar de réplicas que mantienen a las familias en un estado de alerta constante. Cuando la tierra dejó de temblar, comenzó otro desafío: ayudar a miles de niños y niñas a recuperar un mínimo de seguridad. 

Muchas han perdido todo. Algunas lograron salir únicamente con la ropa que llevaban puesta. Otras pudieron regresar después para recuperar algunas pertenencias. En los campamentos improvisados es frecuente ver a niños y niñas acompañados de sus mascotas, que se han convertido en un pequeño refugio emocional en medio de la incertidumbre.

Terremoto Venezuela

La dramática situación de la infancia

Desde el primer momento, nuestros equipos y las organizaciones locales con las que trabajamos comenzaron a evaluar las necesidades más urgentes y a organizar la respuesta. La prioridad ha sido proteger a la infancia y apoyar a las familias desplazadas, que hoy sobreviven en tiendas improvisadas instaladas en calles, parques o junto a viviendas gravemente dañadas.

Las condiciones son especialmente difíciles porque el país atraviesa la temporada de lluvias. Muchas familias duermen sobre colchones mojados que no consiguen secar durante días. La humedad, el hacinamiento y la falta de refugios adecuados están provocando un aumento de las infecciones respiratorias, especialmente entre los niños y niñas más pequeños.

Pero el impacto del terremoto no es solo físico. Muchos niños y niñas siguen viviendo con miedo. Algunos cuentan que sienten angustia cada vez que perciben una grieta en el suelo o escuchan un ruido fuerte, temiendo que la tierra vuelva a abrirse bajo sus pies. Nuestros equipos también observan señales de ansiedad, estrés e irritabilidad en muchos menores que, además, llevan días sin poder asistir a la escuela ni recuperar una rutina.

A continuación, compartimos la sesión que realizamos el día 1 de julio donde compartimos el contexto de la emergencia, las principales necesidades identificadas y cómo se está desarrollando la respuesta sobre el terreno. 

Nuestra respuesta a la emergencia

Gracias al apoyo que recibimos, hemos podido actuar con rapidez. Junto a otras organizaciones locales estamos desarrollando actividades de apoyo psicosocial y espacios seguros donde los niños y niñas pueden jugar, relacionarse y empezar a recuperar la sensación de normalidad. También hemos puesto en marcha equipos móviles de atención sanitaria y estamos distribuyendo artículos esenciales, como kits de higiene, entre las familias desplazadas.

Tras los devastadores terremotos en Venezuela:

  • Nuestros equipos y organizaciones locales comenzaron a evaluar las necesidades urgentes desde las primeras horas.
  • Pudimos desplegar actividades de apoyo psicosocial y habilitar espacios seguros donde los niños y niñas pueden jugar, relacionarse y recuperar un mínimo de normalidad.
  • Se pusieron en marcha equipos móviles de atención sanitaria y la distribución de kits de higiene y artículos esenciales para las familias desplazadas.
  • Se inició el trabajo de identificación y reunificación de niños y niñas separados de sus familias, una de las prioridades en cualquier emergencia.

La importancia de estar preparados para responder

En Save the Children sabemos que, cuando ocurre una emergencia, cada hora cuenta. Por eso trabajamos con un principio clave, que es que la preparación salva vidas. Anticiparse no significa únicamente reaccionar rápido en los primeros días, significa tener la capacidad de sostener la respuesta durante semanas, meses e incluso años, especialmente cuando la infancia está en riesgo.

Estar preparados implica contar con protocolos claros, equipos formados y alianzas locales que nos permiten actuar desde el primer momento. Pero también significa tener los recursos necesarios para movilizarnos sin esperar a que lleguen fondos externos. Esa es la razón por la que en Save the Children contamos con nuestro Fondo de Emergencias, una herramienta esencial que nos permite activar una respuesta inmediata allí donde la infancia lo necesita. Este fondo se nutre de aportaciones de personas que confían en nuestra capacidad para estar presentes desde el primer día. Gracias a él, podemos iniciar la respuesta incluso antes de que lleguen otros donativos, evitando que la infancia quede desprotegida en los momentos más críticos.

Incluso en los campamentos improvisados, la infancia encuentra momentos para aliviar su sufrimiento. Muchos niños y niñas siguen reuniéndose para hablar de fútbol y seguir los partidos del Mundial. Son instantes breves, pero importantes, que demuestran que jugar, compartir y sentirse protegidos también forman parte de la ayuda humanitaria.

La emergencia continúa y las necesidades siguen creciendo. Mientras las familias intentan reconstruir sus vidas, en Save the Children seguiremos acompañándolas para que ningún niño o niña afronte esta crisis en soledad. Porque proteger la infancia también significa estar presentes desde el primer día y permanecer el tiempo que sea necesario, lo que hacemos siempre en emergencias tan duras como esta.

Terremoto Venezuela junio 2026

Ayuda a la infancia
en Venezuela

Quiero hacer una donación de:
Cantidad mensual

Atención médica para 3 niños o niñas cada mes.

Atención médica para 5 niños o niñas cada mes.

Atención médica para 7 niños o niñas cada mes.

Cantidad puntual

Ayudas a reducir riesgos inmediatos proporcionando alimentos, agua potable y condiciones mínimas de higiene.

Permites cubrir necesidades básicas de supervivencia, como alimentación y refugio temporal.

Contribuyes a proteger a los niños y niñas frente a riesgos mayores, ofreciendo nutrición, atención básica y entornos seguros.

Te informaremos por email sobre nuestro trabajo, podrás darte de baja fácilmente y nunca venderemos tus datos a terceros.

Tus donaciones tienen beneficios fiscales. Podrás desgravarte hasta un 80% de tu donación.