Feliz Día de la Paz
**Manifiesto descargable en idiomas abajo
ODA A LA PAZ
Y A LOS QUE LA HACEN POSIBLE
El mundo sigue girando y sorprendentemente, nunca ha dejado de hacerlo.
Lleva siglos y siglos girando.
Ha visto imperios, guerras, descubrimientos, familias mudarse, colegios abrirse y cerrarse, ciudades crecer y cambiar…
Y mientras todo eso ocurría, todo siempre ha seguido adelante.
¿Sabéis por qué? Porque siempre hay alguien que se mueve.
Las madres y los padres se movilizan cada día:
para abrazarnos cuando nos caemos, para darnos de comer cuando tenemos hambre,
para leernos un cuento, aunque estén cansados,
para acompañarnos al médico o ayudarnos a dormir cuando tenemos miedo.
Nuestras profes se movilizan para enseñarnos cosas nuevas,
para ayudarnos cuando no entendemos,
para animarnos cuando creemos que no podemos,
para celebrar con nosotros cada pequeño logro.
Los amigos y las amigas se movilizan para acompañarnos cuando nos sentimos solos y solas,
para secarnos las lágrimas cuando estamos tristes,
para compartir su merienda o su sonrisa,
para apoyarnos cuando tenemos miedo de la vida, de hablar en clase o en un juego.
La gente que trabaja en el supermercado, las personas que trabajan en hospitales, tiendas o granjas, las personas que han cosido nuestra ropa, quienes siembran nuestra comida…
todos y todas se han movido, han dado un poco de sí mismos, han pasado a la acción
para que todo siga funcionando, para que la vida siga adelante.
Así que el mundo no gira solo.
Gira gracias a los que se movilizan, a los que ayudan a los demás, a los que prestan su tiempo, su esfuerzo y su corazón.
Gira gracias a quienes comparten sus cosas, ayudan a quien lo necesita y hacen pequeños gestos que, aunque no se vean ni tengan aplausos, cambian la vida de alguien.
Gira gracias a quienes, cada día, siembran amor y ternura:
cuidando los parques y la naturaleza, apoyando a una compañera o compañero, cuidando a una hermana pequeña, ayudando a un vecino mayor, dándole un abrazo a alguien que está triste o tiene miedo.
Gira gracias a quienes siembran paz:
resolviendo un conflicto entre amigos, escuchando en lugar de gritar, acogiendo y respetando a todas las personas…
Hoy, mientras corréis, pensad que no es solo una carrera.
Hoy corréis para hacer girar el mundo:
cada paso, cada respiración, cada gota de sudor lleva ayuda y esperanza a alguien que nunca habríais podido conocer ni tocar.
Porque la paz empieza en casa, en clase, con las amigas y los amigos…
pero se mueve con nosotros y nosotras hasta los rincones más lejanos del mundo.
Dar, moverse y cuidar crea un hilo que une la humanidad.
Y, hoy, mientras nosotros y nosotras damos y nos movemos,
el mundo gira más justo, más humano y más lleno de esperanza.