Haz que lo normal
sea protegerles
¿Normal?
Lo que hoy parece normal para millones de niños y niñas, no lo es.
Y podemos cambiarlo.
La guerra ha convertido aprender, jugar, reír o crecer en algo extraordinario, casi excepcional. Lo que debería ser el día a día de cualquier niño o niña - ir a la escuela, imaginar futuros, pelearse por un juguete, dormir sin miedo - se ha transformado en un privilegio que millones ya no tienen. En demasiados lugares del mundo, la infancia vive rodeada de explosiones, sirenas, disparos y pérdidas constantes. Vidas pequeñas que crecen entre ruinas, en refugios improvisados, en desplazamientos que no terminan nunca. Y lo más doloroso es que estas escenas se repiten tanto que empiezan a percibirse como parte de la rutina.
Pero no es normal, ni debería serlo jamás, que un niño o niña se acostumbre a esconderse, a huir, a sobrevivir... Ninguna familia debería asumir que la escuela de su hijo o hija puede desaparecer cualquier día en un ataque. Ninguna infancia debería adaptarse a un entorno de este tipo.
Por eso nace esta campaña: para detener esa anestesia colectiva que nos envuelve y para cuestionar la falsa normalidad que se ha instalado en nuestras pantallas y en nuestras conversaciones. Para sacudir la indiferencia y recordarnos que la infancia es, y debe seguir siendo, intocable. Para decir alto y claro que lo que hoy parece inevitable puede cambiar si decidimos no mirar hacia otro lado y actuar.
CUANDO LA GUERRA DESTRUYE UNA VIDA, LO NORMAL SERÍA RECOMPONERLA
Maha, de 10 años, y su hermana Maya, de 16, fueron desplazadas por la guerra en Yemen y su familia cayó en la pobreza. En 2022, mientras recogían leña, pisaron una mina. Maha perdió un ojo y una mano, y ambas sufrieron graves lesiones. La situación afectó profundamente su vida diaria y su educación, aunque la escuela y un tutor la están ayudando a continuar. Maha sueña con ser médica para ayudar a otros niños y niñas afectados por problemas físicos. Desde Save the Children cubrimos gastos médicos, apoyamos económicamente a la familia y les ofrecimos a la niña un apoyo psicosocial.
Estamos donde la infancia más lo necesita
Save the Children trabaja en las zonas más peligrosas del mundo para proteger a la infancia frente a la violencia. Nuestro trabajo se sostiene en tres ejes:
Ante una situación de tal magnitud y tan poco normal, podemos ampliar nuestra respuesta gracias a tu ayuda
Tu ayuda es crucial para que podamos reforzar la atención médica y la protección a más niños y niñas heridos por explosivos o atrapados en medio de la violencia. ¿En qué se materializa? En medicinas, anestesia para intervenciones urgentes, ibuprofeno líquido para tratamiento intravenoso del dolor, unidades móviles para llegar donde no hay hospitales, alimento, apoyo psicológico y rehabilitación para niños y familias.
Apoyo continuado
Ayudamos a los niños a sobrevivir y a estar protegidos cuando la guerra les quita todo. Les prestamos atención psicosocial y cubrimos sus necesidades básicas con alimento, agua potable y educación. Además, apoyamos a las familias con transferencias de efectivo para que puedan sobrevivir a estas crisis.
Incidencia política
Presionamos a gobiernos y organismos internacionales para que respeten el derecho internacional, faciliten el paso de la ayuda humanitaria y refuercen los mecanismos de rendición de cuentas. Además, publicamos informes para visibilizar patrones de violencia y exigir medidas urgentes.
Hoy tenemos la responsabilidad de decidir qué normalidad defendemos.
La infancia no debe adaptarse a la guerra.
Somos nosotros quienes debemos actuar para protegerla.
LO NORMAL Y LO URGENTE ES PROTEGERLES.