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#DesinformaciónSexual

Análisis sobre el consumo de pornografía en adolescentes y el impacto en sus relaciones y su desarrollo

Casi 7 de cada 10 adolescentes consumen pornografía, a la que acceden por primera vez a los 12 años. Así lo revela nuestro informe '(Des)información sexual: pornografía y adolescencia' que hemos elaborado desde Save the Children para estudiar el consumo de contenidos sexuales entre la población adolescente y su impacto en sus relaciones y su desarrollo. 

Nuestro estudio, que ha contado con la participación de 1.753 chicos y chicas de entre 13 y 17 años, revela que más de la mitad de los y las adolescentes que ven contenidos pornográficos se inspiran en ellos para sus propias experiencias y que para el 30% estos vídeos son su única fuente de información sobre sexualidad.

La adolescencia y el consumo de material pornográfico

El peligro no es que vean pornografía, sino que su deseo sexual se esté construyendo sobre unos cimientos irreales, violentos y desiguales propios de la ficción. Muchos se inspiran en los contenidos pornográficos, algunos de ellos violentos y basados en relaciones de poder, para sus propias experiencias. Es especialmente preocupante que cuando intentan imitar lo que ven, no siempre solicitan consentimiento previo a su pareja. El 12,2% de los chicos lo ha hecho sin el con¬sentimiento explícito de la pareja y sin que a esta le haya parecido bien, frente al 6,3 % de las chicas. 

El informe constata también importantes diferencias sobre la forma de consumir estos contenidos y el tiempo que dedican a ello: Los adolescentes ven pornografía casi a diario y las adolescentes una vez a la semana o al mes. Para ellos, el primer acceso responde a una búsqueda activa o una especie de rito de iniciación, mientras que ellas encuentran el contenido de manera accidental y están más expuestas a recibirlo de personas desconocidas. Mientras ellos afirman consumirlo para satisfacer “necesidades instintivas”, las adolescentes dicen hacerlo para aprender qué se espera de ellas.

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informe pornografia niños

PROTEJAMOS A NIÑOS Y
niñas DE LA VIOLENCIA

530.756 personas ya han firmado.

Es urgente actuar para proteger a los menores de la violencia

El abuso del consumo de material pornográfico da lugar a prácticas peligrosas, violencia y desigualdad entre la población adolescente. Por ejemplo, el 27,1% de las chicas no sabe identificar prácticas de riesgo como la ausencia de preservativo. Del mismo modo, casi la mitad de la población adolescente afirma no utilizar siempre métodos de protección y el 13,7% no lo hace nunca o casi nunca.  

El 13,8% de los y las adolescentes que han visto pornografía han entrado en contacto, al menos una vez, con una persona desconocida con fines sexuales a través de internet. Esto supone un alto riesgo de sufrir violencia online e incluso física (en caso de encuentro real, los y las adolescentes pueden sufrir abusos o una agresión sexual).

No podemos permitir que los contenidos sexuales sean la única fuente de información sobre sexualidad para los y las adolescentes. La pornografía se ha convertido en profesora y consultorio de sexualidad para los y las adolescentes ante la falta de información que reciben y es muy preocupante cómo está impactando en sus relaciones y su desarrollo. 

Ante los datos que arroja nuestro informe ‘(Des)información sexual: pornografía y adolescencia’, recordamos la urgencia de tramitar la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia. Esta ley tiene un gran enfoque preventivo e incluye la educación afectivo-sexual como principio transversal en la enseñanza reglada, de modo que el alumnado aprendería en el aula, siempre de forma adaptada a su etapa educativa, conceptos necesarios para ser capaces de detectar la violencia o el abuso como son el consentimiento, la autonomía del cuerpo, el desarrollo de las emociones o la creación de relaciones igualitarias. La ley también incluye campañas de sensibilización para prevenir la violencia y empoderar a la infancia y adolescencia en cuestiones de educación afectivo-sexual y de educación en igualdad de género.

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Testimonios sobre el consumo de pornografía

Carla: “Nos falta mucha información”

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Descubre el informe completo

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Guía sensibilización

¿Qué pueden hacer las familias? Descarga nuestra guía

En Save the Children queremos dar a conocer los distintos tipos de violencia que sufre la infancia para lograr que los líderes políticos tomen medidas, como la tramitación y aprobación urgente de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia. Los menores necesitan tener a su alcance información y herramientas de prevención, detección y denuncia que les protejan de la violencia.

Con el fin de apoyar a las familias, a los profesionales de la educación y de la salud y a la propia población adolescente, hemos añadido en el informe una serie de recomendaciones para afrontar esta nueva realidad. Junto al estudio, también hemos elaborado una guía específica para padres y madres donde se les explica cómo abordar la sexualidad de sus hijos e hijas.

En los últimos dos años, más de la mitad de adolescentes encuestados solo ha recibido entre una y cuatro horas de formación sexual. De este modo, descubrimos que casi la mitad de los y las jóvenes echa en falta tener más información sobre cuestiones afectivo-sexuales

Creemos que la educación sexual es necesaria, es un derecho de todas las personas y es una herramienta vital para desarrollarse como persona. Sin la adecuada educación afectiva y sexual, así como sin la formación en un uso seguro y responsable de internet, existe una mayor exposición a situaciones y conductas de riesgo. Una actitud crítica ante la información que reciben, lo que ven y lo que comparten, es una herramienta que les acompañará toda la vida.

En este sentido, pedimos la colaboración entre la Administración y plataformas de internet para implementar mecanismos de regulación del acceso a contenido pornográfico, que asegure que menores de edad no acceden a la pornografía. Estas plataformas deben concienciarse y ser responsables, asegurándose de que, si el contenido no es adecuado para menores de edad, no se les permitan el acceso a menores de 18 años.  La Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia también pretende abordar el fomento de contenidos positivos en internet, así como la colaboración con estos prestadores de servicios y contenidos, con el objetivo de proteger a la infancia frente a contenidos que puedan ser perjudiciales.