CON LA INFANCIA NO SE JUEGA
dona ahora
43 millones de razones para no mirar hacia otro lado.
En estas fiestas que se avecinan, mientras dedicamos más tiempo a los nuestros y ponemos a la infancia en el centro de las celebraciones, millones de niños y niñas siguen luchando por algo mucho más básico: sobrevivir.
Hoy, 43 millones de niños y niñas sufren desnutrición aguda y lo más difícil de aceptar no es solo la magnitud de la cifra, sino que sabemos cómo tratarla. Con atención médica y alimento terapéutico, más del 90% se recuperan. Sin embargo, 2 de cada 3 niños y niñas que necesitan tratamiento siguen sin recibirlo porque los recursos no son suficientes para llegar a todos.
Mia y Noah, tienen solo siete meses y viven con su madre, Dinah, y sus hermanos en Turkana, una de las regiones más afectadas por la crisis alimentaria en el norte de Kenia. Durante años, el lago Turkana proporcionó alimento e ingresos a las familias de la zona.
"Cuando vuelven del lago con las manos vacías nos quedamos preguntándonos qué vamos a comer. Nos preguntamos si sobreviviremos".
La falta de alimentos acabó afectando gravemente a los gemelos. Cuando llegaron a una de las clínicas móviles de Save the Children sufrían desnutrición aguda grave. Su madre, Dinah veía cómo perdían peso, cómo les faltaban fuerzas y cómo el hambre debilitaba día a día unos cuerpos que apenas estaban empezando a crecer.
"Cuando veo a mis hijos débiles y llorando de hambre, mi corazón llora en silencio. Me pregunto qué voy a hacer".
Gracias a nuestras clínicas móviles, Mia y Noah pudieron recibir atención médica, seguimiento nutricional y alimento terapéutico.
Pero su historia debería ser la norma, no la excepción.
La crisis alimentaria que vive Turkana sigue agravándose. Más de 87.000 niños y niñas menores de cinco años necesitan tratamiento contra la desnutrición aguda y los recortes en la financiación humanitaria están dejando a miles de familias sin acceso a servicios básicos de salud y nutrición. En muchas zonas, las reservas de alimento terapéutico empiezan a escasear al mismo tiempo que aumentan las necesidades.
Por eso nuestros equipos siguen desplazándose hasta algunas de las comunidades más aisladas para detectar casos de desnutrición, proporcionar tratamiento, vacunar a niños y niñas, atender enfermedades potencialmente mortales y derivar los casos más graves a hospitales. Sabemos cómo salvar estas vidas. Lo hacemos cada día. El reto es poder llegar a todos los niños y niñas que nos necesitan.
Por eso hoy te pedimos un apoyo extraordinario.
Tu donación nos ayudará a detectar antes los casos de desnutrición, proporcionar alimento terapéutico y llevar atención médica a más niños y niñas cuya vida sigue estando en riesgo.
Dona ahora y ayuda a niños y niñas como Mia y Noah