madre abraza a su hija

Nuestro trabajo en el mundo

Durante este 2025 hemos trabajado incansablemente para proteger los derechos de la infancia y mejorar las condiciones de vida de los niños, niñas y adolescentes más vulnerables en todo el mundo. Nuestra labor se ha centrado en desarrollar programas de salud y nutrición, educación, pobreza, protección infantil, gobernanza y derechos de la infancia.

Trabajamos junto con las comunidades, gobiernos y otras organizaciones locales para implementar programas que generen cambios duraderos:  

  • Educación: Trabajamos para garantizar una educación continua, inclusiva, segura y de calidad, ayudando a millones de niñas, niños y adolescentes a acceder a espacios de aprendizaje protectores y sensibles al género en contextos de pobreza, afectados por fenómenos climáticos o crisis humanitarias. Nuestros programas se centran en fortalecer el aprendizaje con un abordaje específico en la educación de las niñas, escuelas seguras, cambio climático y educación para infancia en situaciones de movilidad y desplazamiento.  
     
  • Género: Implementamos proyectos que avanzan hacia un abordaje integral de las desigualdades que permita a todas las niñas y adolescentes vivir libres de violencia y discriminación, garantizando su plena participación y el respeto a todas las identidades. 
     
  • Protección infantil: Trabajamos para proteger a niñas, niños y adolescentes contra diversas formas de violencia (abuso, negligencia y explotación) con una adecuada atención de calidad, inclusiva y sensible al género tanto en contextos humanitarios y de desarrollo, incluyendo migración y desplazamiento. Nuestros programas crean espacios seguros, reunifican familias, ofrecen apoyo psicológico y fortalecen sistemas de protección infantil. Además, impulsamos leyes y políticas para prevenir la violencia y garantizar que todos los niños y niñas puedan crecer en entornos seguros y libres de miedo.  
     
  • Resiliencia económica y desarrollo comunitario: Trabajamos para fortalecer la resiliencia de niñas, niños y adolescentes, familias y comunidades en la lucha contra la pobreza en todas sus dimensiones y las desigualdades. Nuestros programas impulsan medios de vida sostenibles, protección social, educación resiliente al clima y sistemas de alerta temprana para reducir el impacto de las emergencias y la pobreza. También promovemos la participación de niños, niñas y adolescentes en la acción climática y defendemos políticas que protejan sus derechos y su futuro frente al cambio climático.

NUESTRO TRABAJO EN CIFRAS

37,8 millones de niños y niñas a los que hemos llegado directamente con nuestros programas internacionales

58,2 millones de personas a las que hemos llegado directamente con nuestros programas internacionales

107 países en los que estamos presentes

Nuestro compromiso va más allá de transformar la vida de la infancia: también trabajamos junto a sus familias, comunidades y sociedades para que puedan sobrevivir, aprender y vivir protegidos. Porque cuando una familia y su entorno están seguros y fortalecidos, cada niño y cada niña tiene una mejor oportunidad de crecer en un ambiente sano y digno.  

Historias que inspiran


En Líbano, la historia de Omar, de 12 años, refleja una realidad silenciosa pero extendida: el trabajo infantil como mecanismo de supervivencia. Obligado a trabajar largas horas en un taller mecánico, su infancia quedaba relegada. A través de la gestión de casos, Save the Children no solo intervino con el niño, sino con todo su entorno: apoyo psicosocial, sesiones de parentalidad, asistencia económica y oportunidades de medios de vida para su familia. Este enfoque integral permitió reducir progresivamente su exposición al trabajo hasta eliminarla.  

Hoy, Omar puede expresar algo tan simple como extraordinario: “Me siento feliz y libre ahora. Ya no me levanto cada mañana preocupado por el trabajo”.  

Su historia demuestra que cuando se abordan las causas profundas de la vulnerabilidad, los cambios son sostenibles.

 

En la República Democrática del Congo, el conflicto separó a Annuarite de su familia cuando tenía solo 11 años.  

Durante más de un año, vivió desplazada y lejos de sus seres queridos, mientras su familia la buscaba sin descanso. Mediante mecanismos de protección infantil, Save the Children logró identificarla, asegurar su cuidado en una familia de acogida y activar un proceso de reunificación familiar. El momento del reencuentro fue profundamente transformador: “Hoy estoy llena de alegría porque he encontrado a mis padres”, expresó Annuarite. 

Para su madre, el impacto fue aún más profundo: “Traer a mi hija de vuelta es como devolverme la vida”.

Este caso refleja cómo la protección no solo salva vidas, sino que reconstruye vínculos, identidad y futuro.  

 

Estas historias, aunque diversas en contexto, comparten un mismo hilo conductor: la eficacia de enfoques integrados que combinan salud, protección, apoyo psicosocial y asistencia económica. No se trata únicamente de cubrir necesidades inmediatas, sino de restaurar entornos protectores, fortalecer a las familias y devolver a los niños y niñas la posibilidad de vivir con seguridad, dignidad y esperanza.

Estos resultados evidencian que invertir en protección integral no solo responde a emergencias, sino que genera cambios profundos y duraderos en las vidas de quienes más lo necesitan.