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REGULARIZACIÓN INMIGRANTES ESPAÑA:
¿QUÉ IMPLICA PARA la infancia ?

Esta semana se ha aprobado un decreto para regularizar la situación irregular que viven entre 500.000 y 800.000 personas migrantes en España, según distintas fuentes como el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones o el centro de investigación Funcas

La regularización de migrantes permite incorporarse legalmente al empleo, dejando atrás la economía informal y accediendo a contratos con plenas garantías. Facilita una integración real en el sistema administrativo como es el empadronamiento, el acceso completo a la sanidad, a la escolarización de los niños y niñas sin trabas y la posibilidad de alquilar una vivienda o abrir una cuenta bancaria. A ello se suma la cotización a la Seguridad Social, que conlleva derechos y protección social. 

Esta medida aprobada por el Gobierno es un paso necesario para seguir protegiendo a la infancia migrante porque el interés superior del menor debe estar por encima de cualquier otra consideración. Regularizar es cuidar: más estabilidad, más derechos, más futuro para niños y niñas y sus familias. 

¿En qué se traduce la regularización de inmigrantes para la infancia? 

El decreto incluye la protección de la unidad familiar. El proceso permitirá la regularización simultánea de los hijos e hijas menores de edad de las personas solicitantes que se encuentren en España, cuyo permiso será de 5 años a diferencia de sus padres y madres que es de un año. 

Para un niño o una niña, tener papeles no es un trámite administrativo: es la diferencia entre crecer con derechos o crecer con miedo e inseguridad. Con papeles los niños y niñas tienen asegurado su acceso a salud, educación y protección:

  • Asegura el acceso real y sin barreras a la sanidad, sin temor a que la situación administrativa de la familia sea un problema.
  • Aumenta la estabilidad en la educación con más facilidades para continuar estudios, acceder a becas o a formación postobligatoria.
  • Mejora la protección social de las familias al poder acceder a ayudas, recursos y servicios básicos.
  • Permite mayor seguridad y estabilidad familiar porque cuando madres y padres tienen permiso de residencia y trabajo pueden salir de la economía informal, evitan ser víctimas de situaciones de explotación y ofrecen mejores condiciones de vida a sus hijos e hijas.
  • Mejora la participación en la sociedad: las familias con hijos e hijas en situación de irregularidad viven intentando pasar desapercibidas, sensación que se traslada a los más pequeños y que crecen sin poder disfrutar de los espacios y vida pública en total normalidad. 

¿Cuántos niños y niñas se beneficiarán de esta normativa? 

En España, decenas de miles de niños y niñas viven hoy sin papeles, aunque hayan nacido aquí o lleven años creciendo en nuestros barrios y escuelas. Según nuestro informe Crecer sin papeles en España, calculamos que alrededor de 147.000 menores de 19 años se encontraban en situación administrativa irregular, muchos de ellos desde la primera infancia. Se trata de una población muy joven: la mitad tiene menos de 10 años y casi un 40% es menor de 5. 

Esta cifra podría ser inferior a la real, ya que la ausencia de un registro oficial dificulta conocer con precisión cuántos niños y niñas se encuentran en esta situación. 

¿Por qué no provocará un efecto llamada ni fomentará la trata? 

No caben argumentos como el posible efecto llamada o el incremento de las víctimas de trata de seres humanos. Los derechos de la infancia no pueden verse desplazados por amenazas y correlaciones infundadas y sobre las que no existen evidencias. 

La regularización de inmigrantes aprobada tiene un carácter retroactivo, por lo que no afecta a personas que a partir de ahora decidan migrar a España, lo hagan de manera voluntaria o de manera forzosa. 

Ahora que muchas familias y niños y niñas accederán a sus papeles, debemos acompañar su inclusión social y laboral e impulsar la cohesión social. 

¿Por qué es necesaria esta regularización de inmigrantes? 

Porque ningún niño o niña debería crecer sin derechos por una cuestión meramente administrativa. La irregularidad no es una elección de la infancia, pero sí condiciona todo su presente y su futuro. Nuestro informe Crecer sin papeles en España muestra con claridad que la irregularidad: 

  • Aumenta el riesgo de pobreza infantil y exclusión social.
  • Dificulta el acceso a vivienda, salud y educación en igualdad de condiciones.
  • Genera miedo, estrés e inseguridad, incluso en niños y niñas que han pasado toda su vida en España.
  • Aumenta el riesgo de ser víctimas de situación de explotación o trata

Estos niños y niñas ya forman parte de nuestra sociedad. Van a nuestros colegios, hablan nuestras lenguas y construyen aquí su proyecto de vida. Darles estabilidad jurídica es darles un futuro.