ISLAMABAD, 20 de abril de 2026 - Se prevé que más de 2,7 millones de niños y niñas menores de cinco años en Pakistán sufran malnutrición aguda antes de septiembre, ya que algunas zonas del país siguen luchando por recuperarse de las devastadoras inundaciones de 2025, según informa Save the Children.
El nuevo análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), la principal autoridad mundial en el seguimiento del hambre, reveló además que se prevé que unos 706.000 niños y niñas de los 2,7 millones de los 45 distritos rurales evaluados en tres provincias sufran desnutrición aguda grave antes de septiembre de este año.
La malnutrición aguda grave —la forma más peligrosa y mortal de hambre— es una afección que pone en peligro la vida y requiere atención médica urgente y tratamiento especializado.
Además, 232.000 mujeres embarazadas y lactantes necesitarán tratamiento por malnutrición aguda antes de septiembre de este año, lo que pone en riesgo la propia salud de la madre y aumenta el riesgo de que su bebé presente problemas de crecimiento y desarrollo.
El análisis muestra que los niños y niñas no están sufriendo malnutrición grave solo porque a las familias les cuesta costearse alimentos suficientes. Muchos también enferman con mayor frecuencia, no se benefician de prácticas de alimentación óptimas durante la primera infancia y no reciben los servicios de nutrición que necesitan, lo que agrava aún más la crisis.
Esto está creando unas condiciones en las que la malnutrición potencialmente mortal se convierte en un peligro muy real y urgente. En casi dos tercios de los distritos analizados, los niveles de desnutrición aguda entre la infancia son críticos.
Algunos de estos distritos se vieron afectados por inundaciones mortales el año pasado. Más de 1.000 personas perdieron la vida a causa de las inundaciones, entre ellas 283 niñas y niños, y el mayor número de víctimas mortales se registró en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, donde más de 500 personas perdieron la vida entre junio y octubre de 2025.
Khuram Gondal, director de Save the Children en Pakistán, declara: “En muchas zonas de las provincias de Pakistán devastadas por las inundaciones, la vida de los niños y niñas se ve amenazada por la falta de alimentos nutritivos, la ausencia de ingresos para sus cuidadores y los brotes de enfermedades. Los niños están sufriendo el impacto de una crisis tras otra. La desnutrición es totalmente evitable. Ningún niño o niña debería sufrir enfermedades ni perder la vida simplemente por no tener suficiente para comer”.
Gondal añade: “Los niños y las niñas son siempre los más vulnerables en las crisis alimentarias y, sin suficiente comida ni una alimentación equilibrada, corren un alto riesgo de sufrir malnutrición aguda. La malnutrición obstaculiza el desarrollo físico y mental y aumenta el riesgo de contraer enfermedades mortales. La infancia de Pakistán necesita urgentemente más financiación de los donantes internacionales para poder sobrevivir a las crisis climáticas pasadas y futuras”.
Sobre Save the Children en Pakistán
La respuesta de Save the Children a las inundaciones de 2025 en Pakistán benefició a unas 75.000 personas, entre ellas más de 30.000 niños y niñas, con artículos y servicios esenciales para el socorro y la recuperación temprana. La respuesta incluyó el suministro de artículos como alimentos, tiendas de campaña y kits de higiene, así como servicios que abarcaban desde la salud y la nutrición hasta centros de aprendizaje temporales para niños sin escolarizar y espacios adaptados a los niños.
Save the Children lleva trabajando en Pakistán desde 1979 y ha llegado a al menos 14 millones de personas, incluidos niños y niñas, a través de programas de salud y nutrición, educación, protección infantil, medios de vida, agua, saneamiento e higiene (WASH) y de nuestros programas de respuesta humanitaria.