22 de abril, Ramala - Al menos 55 niños y niñas palestinos no han podido asistir al colegio durante los últimos diez días lectivos porque su camino ha sido bloqueado por una valla de alambre de púas, erigida ilegalmente por colonos israelíes.
Estudiantes, profesores y familias llevan diez días protestando contra el bloqueo en Khirbet Umm Al Khair, en el territorio palestino ocupado, mediante “sentadas” pacíficas organizadas, convirtiendo la zona cercana a la valla en un aula al aire libre improvisada.
Según el Grupo de Educación de Cisjordania, algunos de estos niños y niñas habrían estado expuestos a gases lacrimógenos durante su sentada. Los escolares debían volver a clase por primera vez en más de 40 días, tras el cierre de los colegios en toda Cisjordania durante la reciente escalada de violencia en la región. Ahora, debido al bloqueo con el alambre de púas, los alumnos de Khirbet Umm Al Khair llevan casi dos meses sin poder asistir al colegio.
Save the Children trabaja con la comunidad directamente y a través de su socio, la Asociación para el Desarrollo Agrícola (PARC), en Khirbet Umm Al-Khair, mediante la distribución de artículos de primera necesidad y ayuda para la subsistencia, como kits de invierno y pienso para animales.
La situación de los niños en Cisjordania se ha deteriorado en 2026 debido a la intensificación de las operaciones militares, la ampliación de las restricciones para los palestinos y el aumento de la violencia de los colonos, y los niños y niñas denuncian haber sido acosados y atacados de camino a la escuela.
Esta semana, dos niños fueron asesinados por colonos israelíes, según el Ministerio de Salud; se informó de que uno de ellos fue asesinado mientras se encontraba en el recinto de su escuela. También esta semana, el Ministerio de Educación informó de la demolición de una escuela para 70 alumnos por parte de las fuerzas israelíes en el norte del valle del Jordán. Los datos de la Universidad de Cambridge y de la ONU muestran que, en 2025, los niños de Cisjordania perdieron 195.000 minutos lectivos —el equivalente a unos 4,5 meses de tiempo de aprendizaje— debido a los ataques selectivos contra la educación perpetrados por los colonos y el ejército israelí.
Kareem, de 10 años, un estudiante que participa en la sentada, dice: “Estábamos emocionados por ir al colegio, pero durante la noche vinieron los colonos y bloquearon el camino. Ahora estamos atrapados y no podemos estudiar. Tenía muchas ganas de ir al colegio, pero no ha podido ser. La última vez que estudiamos fue hace un mes y medio. Para los estudiantes palestinos, la educación es la clave para liberar el país”.
Yousef, de 30 años, un profesor que participa en la sentada, afirma: “Hoy es el décimo día consecutivo que llevamos realizando una sentada junto a la valla, exigiendo que se abra la carretera para los niños y niñas. Se trata de una reivindicación muy sencilla y básica; todo niño tiene derecho a la educación. Eso es lo que exigimos”. Y añade: “Estos alumnos se vieron privados de educación a causa de la guerra. La noche antes de que se reanudaran las clases, los colonos se enteraron y bloquearon la carretera. El objetivo no es simplemente bloquear la carretera e impedir que los niños y niñas asistan a clase con el pretexto de que el terreno pertenece a los colonos. No, el objetivo es presionar a los residentes a través de los niños, para obligarlos a marcharse. Estamos intentando restablecer el paso por la carretera y seguiremos haciéndolo hasta que lo consigamos”.
Save the Children insta a los gobiernos a que presionen a las autoridades israelíes para que pongan fin a todas las políticas y prácticas discriminatorias que contribuyen al entorno coercitivo en Cisjordania y en todo el territorio palestino ocupado, incluido el levantamiento del bloqueo de la escuela de Khirbet Umm Al Khair. Debe ponerse fin a la violencia sancionada por el Estado y a los ataques de los colonos, así como garantizar que los responsables rindan cuentas y proporcionar una reparación completa a las personas afectadas.
Ahmad Alhendawi, director regional de Save the Children para Oriente Medio, el norte de África y Europa del Este, explica: “Lo que estamos presenciando sobre el terreno es un preocupante ataque contra el derecho de la infancia a la educación. Las autoridades israelíes y los colonos están acabando con cualquier sensación de seguridad que existía anteriormente para los tres millones de palestinos que viven actualmente en Cisjordania. A ningún niño se le debe negar el derecho a la educación, ni debe tener miedo de ir andando al colegio ni enfrentarse a la violencia mientras se dirige a él. Estudiantes y docentes de todo el territorio palestino ocupado han sido asesinados, mutilados, arrestados y detenidos. En Gaza, corremos el riesgo de ver surgir una generación perdida, ya que los niños y niñas llevan ahora tres años sin ir al colegio; necesitan volver a las aulas no solo por su propio desarrollo individual, sino por el futuro de la sociedad palestina”.
Alhendawi añade: “Exigimos que todos los niños y niñas de los territorios palestinos ocupados tengan acceso a las escuelas y a los centros de aprendizaje; estos deben ser espacios seguros para los niños y niñas y para el personal educativo. Los niños y niñas palestinos tienen derecho a la oportunidad de ir a la escuela para aprender y jugar, para crecer y para tener un futuro”.
Save the Children lleva trabajando en Cisjordania desde 1953. Apoyamos a los estudiantes con kits educativos y de juego, que incluyen material de papelería, y colaboramos con socios para ayudar a proporcionar una educación de calidad, protección para los niños y niñas, apoyo al desarrollo de la primera infancia y oportunidades de empleo para los jóvenes. Estamos trabajando en toda Cisjordania para distribuir artículos de primera necesidad y ayuda para la subsistencia, como ordeñadoras de ovejas, paneles solares y abrevaderos para el ganado.