SIRIA, 18 de junio de 2026 - Casi dos millones de niños y niñas han regresado a sus lugares de origen en Siria en los últimos 18 meses —el mayor movimiento voluntario de repatriados a nivel mundial—, pero muchos se encuentran con que sus hogares están dañados, los servicios básicos colapsados y el terreno contaminado por artefactos explosivos, según señala Save the Children.
En vísperas del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se celebra el 20 de junio, la organización defensora de los derechos de la infancia teme que la gran magnitud de los retornos cree la falsa impresión de que las condiciones son seguras tras el fin de 14 años de conflicto en diciembre de 2024, lo que ejerce presión sobre los sirios para que regresen.
Se estima que 953.000 niños y niñas se encuentran entre los más de 1,6 millones de personas refugiadas que han regresado desde la transición política de Siria el 8 de diciembre de 2024, según las últimas cifras del ACNUR. Save the Children calcula que alrededor de 1,02 millones de niños y niñas desplazados internos en Siria también han regresado a sus zonas de origen.
A medida que la gente regresa, 15,6 millones de personas —casi el 70 % de la población— siguen necesitando ayuda humanitaria, entre ellas 7,5 millones de niños y niñas. Las familias regresan a comunidades en las que los servicios básicos, las infraestructuras y los sistemas de protección siguen gravemente debilitados debido al conflicto, el colapso económico y la destrucción masiva.
Una encuesta realizada por Save the Children a finales del año pasado en 90 hogares reveló que los niños y niñas están regresando a condiciones inseguras e inhabitables. Casi dos tercios de las familias afirmaron que, al regresar, se encontraron con que sus hogares estaban dañados o destruidos. Casi el mismo número señaló que su acceso tanto al agua como a la electricidad era escaso.
Save the Children señala que las familias que regresan viven a un paso de verse obligadas a desplazarse de nuevo. En la encuesta, tres de cada cuatro afirmaron que un mayor deterioro de la economía les obligaría a marcharse y casi dos tercios dijeron lo mismo respecto a un deterioro de la seguridad.
Las adolescentes se enfrentan a riesgos específicos, como rutas inseguras al colegio, el abandono escolar y el matrimonio precoz. Los niños con discapacidad también suelen quedar excluidos de los servicios que sus familias buscan para ellos.
La infancia también se enfrenta al riesgo que suponen los restos de guerra sin detonar. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, los niños y niñas representaron el 37 % del total de víctimas civiles registradas por municiones explosivas en Siria, y el 28 % de los fallecidos, según el organismo consultivo de seguridad de las ONG INSO. Gran parte de la contaminación se encuentra en terrenos agrícolas y en las rutas que las familias recorren a diario.
Solo el 57 % de los hospitales y el 37 % de los centros de atención primaria siguen plenamente operativos.
Lina, de 12 años, intentó volver a casa con su familia, pero se encontró con que tanto su casa como su colegio estaban reducidos a escombros. Al final, tuvieron que regresar al campamento donde llevaban viviendo cinco años: “Cuando llegamos a nuestro pueblo, tanto nuestra casa como nuestro colegio estaban en ruinas, y no pudimos quedarnos, así que volvimos al campamento. No somos números. Somos rostros, sueños y corazones pequeños pero fuertes”.
Jeremy Stoner, director nacional en funciones de Save the Children en Siria, declara: “Catorce años de guerra en Siria han desplazado a la mitad de los 25 millones de habitantes del país y han marcado a toda una generación de niños y niñas nacidos entre escombros y ruinas, que nunca han conocido la vida anterior a la guerra. Ahora, las familias están regresando a sus hogares, con la esperanza de que sus hijos puedan por fin crecer en seguridad y paz”.
Stoner añade: “Pero ningún niño puede empezar de cero cuando no hay suministro de electricidad ni de agua; cuando no hay comida suficiente; cuando no hay colegio ni asistencia sanitaria. Cuando tienen demasiado miedo de dar un paso fuera de casa porque el suelo está plagado de explosivos. El derecho internacional establece que cualquier retorno de refugiados debe ser voluntario, seguro, digno e informado. Esto no es seguro. A toda una generación ya le han robado su infancia durante la guerra en Siria. Ahora necesitamos una inversión masiva en la reconstrucción para que esta generación de niños no siga pagando el precio”.
Save the Children insta al Gobierno de Siria, a los gobiernos de los países de acogida, a las Naciones Unidas y a los donantes a que sitúen la seguridad, los derechos y la recuperación de los niños en el centro de las decisiones sobre el retorno. La organización también pide que se invierta en las condiciones que la infancia necesita para regresar de forma segura y quedarse, como la retirada a gran escala de municiones explosivas, el restablecimiento de la asistencia sanitaria, el suministro de agua y la educación, y la garantía de la documentación civil para los niños que regresan.
Save the Children lleva trabajando en Siria desde 2012 y ha prestado ayuda a más de cinco millones de personas, entre ellas más de tres millones de niños y niñas, en ámbitos como la protección infantil, la educación, la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia, el agua, el saneamiento y la higiene, la salud y la nutrición.
Sobre Save the Children
En Save the Children creemos que todos los niños y niñas merecen un futuro.
En España y en todo el mundo, hacemos lo que sea necesario —cada día y en periodos de crisis— para que los niños y niñas puedan ejercer su derecho a un inicio saludable en la vida, a la oportunidad de aprender y a la protección frente al peligro. Nuestros expertos acuden a los lugares más inaccesibles, donde ser niño o niña es más difícil.
Nos aseguramos de que se satisfagan las necesidades específicas de la infancia y de que se escuchen sus voces. Junto con los niños y niñas, las familias y las comunidades, así como con nuestros colaboradores de todo el mundo, logramos resultados duraderos para millones de niños y niñas.
Con más de 100 años de experiencia, somos la organización independiente de infancia líder en todo el mundo, transformando vidas y el futuro que compartimos.