- Uno de cada cinco hogares con hijos e hijas no puede permitirse los campamentos de verano.
- Save the Children pone en marcha un año más, a nivel estatal, sus colonias urbanas y campamentos de verano para más de 1.500 niños y niñas entre 3 y 17 años en situación de pobreza y exclusión social.
Entre junio y julio 60 niños y niñas participaran de una forma saludable en actividades deportivas, de ocio y culturales en el centro que Save the Children tiene en Barakaldo.
Recursos para medios: Fotos colonias verano
Bilbao, 30 de junio de 2026. Mientras miles de niños y niñas disfrutan del verano como un tiempo de descanso, ocio y descubrimiento, para muchas familias vascas las vacaciones siguen siendo una fuente de preocupación. El aumento de la pobreza infantil y las dificultades de conciliación hacen que el acceso a actividades de verano siga estando fuera del alcance de numerosos hogares.Save the Children recuerda que la situación de la infancia en Euskadi se ha deteriorado en los últimos años. Según los últimos datos de la EPDS 2025 (Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales), todos los indicadores de pobreza infantil han empeorado respecto a 2022. Las tasas de pobreza entre niños y niñas menores de 15 años duplican prácticamente en todos los casos a las del conjunto de la población adulta.
La pobreza infantil en Euskadi crece un 77% respecto a 2022, evidenciado que la recuperación económica no está llegando por igual a todas las familias. Estos datos demuestran que, cada año, lejos de mejorar, esta realidad se agrava por el aumento del coste de las alternativas de cuidado, como las colonias de verano.
Además, según la última Encuesta de Condiciones de Vida (ECV 2025), el 20,9% de los hogares vascos con hijos e hijas no puede permitirse una semana de vacaciones al año, una situación que afecta a alrededor de 64.435 niños y niñas en Euskadi. La cifra es notablemente superior si hablamos de familias monoparentales, ya que el 48,3% de ellas estarían en esta situación. Para muchos de estos niños, niñas y adolescentes, el verano transcurre sin acceso a actividades de ocio, deportivas o culturales que contribuyen a su desarrollo y bienestar.
“Las vacaciones son un derecho de la infancia, no un lujo. Todos los niños y niñas deberían tener la oportunidad de disfrutar del verano, jugar, hacer amistades y descubrir nuevos entornos, independientemente de la situación económica de su familia", señala Charo Arranz, directora de Save the Children Euskadi.
Una conciliación insuficiente y desigual
En este sentido, estos, además de ofrecer oportunidades esenciales para el desarrollo emocional, social y cognitivo de los niños y niñas durante las vacaciones escolares, se han convertido en una pieza clave para que madres y padres puedan seguir trabajando. De hecho, dos de cada tres familias utilizan los campamentos de verano para poder conciliar, según datos de EAE Business School. Sin embargo, no todas pueden acceder a ellos. El 20,9% de los hogares con hijos e hijas en Euskadi no puede permitirse estos servicios (según la ECV), ya que el coste por niño o niña puede oscilar entre 200 y 2.000 euros por verano, mientras que los campamentos privados con pernocta pueden superar fácilmente los 600 euros semanales por niño o niña, una cifra inasumible para muchas familias.En Euskadi este gasto supone un esfuerzo enorme para las familias, que pueden alcanzar el 13% de gasto anual en la crianza de un niño o niña, según cálculos de la organización. Teniendo en cuenta que el coste total mensual de la crianza en Euskadi ronda los 885 euros por hijo o hija, son actividades que resultan privativas para la mayoría de las familias.
“Para muchas familias las colonias ya no son una opción de ocio, son la única forma de poder trabajar en verano. Pero su precio las convierte en un recurso inaccesible, lo que agrava las desigualdades desde la infancia”, señala Arranz.
Una conciliación insuficiente y desigual
Cuando las familias no pueden acceder a estos recursos, se ven obligadas a encontrar soluciones precarias: apoyo informal de familiares, reducciones de jornada o incluso abandono temporal del empleo.Según el informe más reciente de Emakunde (2024), el 87,1% de las excedencias solicitadas para el cuidado de hijos e hijas han sido otorgados a mujeres. Esto demuestra que la conciliación recae mayoritariamente sobre las mujeres también en verano y que las políticas actuales son insuficientes. “El verano evidencia un problema estructural: no existen suficientes apoyos públicos para que las familias puedan cuidar sin empobrecerse o renunciar a su empleo”, explica Arranz.
Campamentos de verano: una respuesta para las familias
Ante esta realidad, Save the Children pone en marcha un año más sus colonias urbanas de verano en Euskadi, dirigidas a niños, niñas y adolescentes en situación de pobreza o exclusión social. Durante las próximas semanas, los participantes disfrutarán de actividades educativas, culturales y de ocio adaptadas a sus intereses y necesidades, en espacios seguros donde podrán aprender, relacionarse y disfrutar de su tiempo libre.“Con frecuencia, las familias que atraviesan dificultades económicas tienen que prescindir a las actividades de ocio. A través de nuestros programas ofrecemos una alternativa para estos niños y niñas, como excursiones a la naturaleza, visitas culturales, salidas a la piscina o talleres de sensibilización”, señala Arranz.
La campaña de verano de Save the Children se realiza en colaboración con la Fundación “La Caixa” en el marco del programa CaixaProinfancia, enfocado a atender a niños y niñas vulnerables de diversas zonas de España. Asimismo, cuenta con el apoyo de Costco Wholesale, a través de United Way España, y Leroy Merlin, empresas comprometidas con la lucha contra la pobreza infantil.