El verano, un “tetris” imposible para las familias: el coste de los campamentos agrava la falta de conciliación y la desigualdad infantil

  • El 34% de los hogares con hijos e hijas no puede disfrutar al menos de una semana de vacaciones al año

  • Save the Children reclama una prestación universal por hijo e hija a cargo para garantizar el bienestar de la infancia

  • La organización pone en marcha un año más sus campamentos de verano para familias con dificultades económicas en la Comunidad de Madrid, Catalunya, Euskadi, Andalucía, la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Melilla

Campamentos de verano

Totales y recursos

Madrid, 14 de julio de 2026.- Para miles de familias en España, el verano vuelve a ser sinónimo de dificultades, no de descanso. La combinación de largas vacaciones escolares y un mercado laboral poco flexible convierte estos meses en un auténtico desafío de conciliación, especialmente para los hogares con menos recursos.

Por un lado, Save the Children recuerda que el 34% de los hogares con hijos e hijas no puede permitirse disfrutar al menos de una semana de vacaciones al año, según la última Encuesta de Condiciones de Vida (ECV). Una situación que afecta a más de 2,6 millones de niños y niñas en España. La cifra es superior si hablamos de familias monoparentales, concretamente, el 47% de ellas estaría en esta situación. Estos datos demuestran que, cada año, lejos de mejorar, esta realidad se agrava por el aumento del coste de las alternativas de cuidado, como los campamentos de verano.

En este sentido, estos, además de ofrecer oportunidades esenciales para el desarrollo emocional, social y cognitivo de los niños y niñas durante las vacaciones escolares, se han convertido en una pieza clave para que madres y padres puedan seguir trabajando. De hecho, dos de cada tres familias utilizan los campamentos de verano para poder conciliar, según datos de EAE Business School. Sin embargo, no todas pueden acceder a ellos. El coste por niño o niña puede oscilar entre 200 y 2.000 euros por verano, mientras que los campamentos privados con pernocta pueden superar fácilmente los 600 euros semanales por niño o niña, una cifra inasumible para muchas familias.

Este gasto supone un esfuerzo enorme para las familias: alrededor del 2,5 % del presupuesto anual, obligando a 7 de cada 10 hogares a recortar en otros gastos básicos o vacaciones, según datos de EAE Business School.

“Para muchas familias, los campamentos ya no son una opción de ocio, son la única forma de poder trabajar en verano. Pero su precio los convierte en un recurso inaccesible, lo que agrava las desigualdades desde la infancia”, señala Raul Arnaiz, director de Programas en España en Save the Children.

Una conciliación insuficiente y desigual

Cuando las familias no pueden acceder a estos recursos, se ven obligadas a encontrar soluciones precarias: apoyo informal de familiares, reducciones de jornada o incluso abandono temporal del empleo.

En España, más de 22.000 excedencias laborales se solicitan cada verano para el cuidado de hijos e hijas, el 90% por mujeres, según el informe de EAE Business School. Además, más de 500.000 personas trabajan a tiempo parcial por responsabilidades de cuidado, en su mayoría mujeres (91%), según la Encuesta de Población Activa (EPA).

Esto demuestra que la conciliación recae mayoritariamente sobre las mujeres también en verano y que las políticas actuales son insuficientes. “El verano evidencia un problema estructural: no existen suficientes apoyos públicos para que las familias puedan cuidar sin empobrecerse o renunciar a su empleo”, explica Arnaiz.

El coste de la crianza, en el centro del problema

La dificultad para conciliar no es un fenómeno aislado, sino parte de un problema más amplio: el elevado coste de la crianza en España. Criar a un hijo o hija supone más de 750 euros al mes de media, un gasto que muchas familias no pueden asumir sin apoyos públicos suficientes. 

El 28,4 % de los niños y niñas en España vive en situación de pobreza. Casi un millón lo hace en pobreza severa, sin cubrir necesidades básicas. Esta situación se hace especialmente visible en verano, cuando desaparecen recursos como el comedor escolar.

Ante este contexto, Save the Children insiste en la necesidad de implementar una prestación universal por hijo e hija a cargo, que apoye de forma directa a todas las familias. “Las familias no pueden seguir sosteniendo solas el coste de la crianza. Una prestación universal no es un gasto, es una inversión en infancia, en igualdad de oportunidades y en el futuro del país”, defiende Arnaiz.

Campamentos de verano: una respuesta para las familias

Ante el elevado coste de la crianza y las dificultades de conciliación que enfrentan miles de familias, Save the Children ofrece sus propios campamentos de verano y colonias urbanas como una alternativa accesible y de calidad para niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. En total, este año la organización atenderá a alrededor de 1.500 niños y niñas repartidos por distintas comunidades autónomas. 

A través de los campamentos de verano, la organización busca dar respuesta tanto a las necesidades de conciliación de las familias como al derecho de la infancia a disfrutar del tiempo de ocio en igualdad de condiciones. En estos espacios, los niños y niñas participan en actividades educativas, culturales y de tiempo libre como excursiones a la naturaleza, visitas a la piscina o la playa, talleres creativos y dinámicas grupales que fomentan la convivencia y la autonomía.

Además, las colonias urbanas incorporan refuerzo educativo para evitar el retroceso escolar durante el verano y garantizan al menos una comida saludable al día, un recurso fundamental para muchas familias cuando cierran los comedores escolares. En aquellos casos en los que es necesario, también se ofrece apoyo emocional y acompañamiento psicológico.

“Para muchas familias, nuestros campamentos no solo son una herramienta para poder conciliar, sino también una garantía de bienestar para sus hijos e hijas durante el verano”, concluye Arnaiz. “Nuestro objetivo es que ningún niño o niña se quede atrás por no poder permitirse algo tan básico como el ocio y el cuidado en vacaciones”. 

Los campamentos de verano de Save the Children se dirigen a niños y niñas de entre 3 y 17 años en Sevilla, Illescas (Castilla-La Mancha), Barcelona (Catalunya), Madrid, Fuenlabrada y Leganés (Comunidad de Madrid), Valencia, Alicante, Paterna, Mislata, Paiporta y Sedaví (Comunidad Valenciana), Barakaldo (Euskadi) y Melilla. 

La campaña de verano de Save the Children se realiza en colaboración con la Fundación “La Caixa” en el marco del programa CaixaProinfancia, enfocado a atender a niños y niñas vulnerables de diversas zonas de España. Asimismo, cuenta con el apoyo de Costco Wholesale, a través de United Way España, y Leroy Merlin, empresas comprometidas con la lucha contra la pobreza infantil.