Indonesia: Más de 8.000 niños y niñas afrontan interrupciones en su educación tras el devastador terremoto, según Save the Children

YAKARTA, 16 de agosto de 2026 – Más de 8.000 niños y niñas de la provincia más meridional de Indonesia, Nusa Tenggara Oriental, afrontan riesgos para su seguridad e interrupciones en su educación después de que un terremoto de magnitud 7,7 sacudiera la isla de Flores.

Alrededor de 50 personas han fallecido, aunque es probable que el número de víctimas aumente, y miles de personas se han visto desplazadas a causa del terremoto.

Aunque todavía se está evaluando el alcance total de la destrucción, más de 900 viviendas resultaron dañadas por el terremoto y los cientos de réplicas posteriores. Las infraestructuras públicas esenciales también se han visto afectadas, entre ellas 87 centros educativos y 18 centros sanitarios, lo que ha interrumpido servicios fundamentales para el bienestar de los niños y niñas.

Un segundo terremoto de magnitud 6,9 se produjo frente a la isla occidental de Sumatra, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de Indonesia a la actividad sísmica, al estar situada en el llamado “Anillo de Fuego” del Pacífico.

Agus*, de 46 años, y su esposa Euis*, de 39, ambos con discapacidad visual, contaron a Save the Children cómo corrieron para poner a salvo a su hijo de seis meses cuando el terremoto sacudió la localidad montañosa de Ruteng, en la isla de Flores. La familia vive en una escuela para personas con necesidades especiales, donde Euis trabaja como profesora.

Agus explicó que "una vez que llegamos al patio trasero, el temblor se hizo mucho más fuerte. En el momento más intenso, ni siquiera podía mantenerme en pie. Abracé a mi hijo, a mi esposa y a mi suegra. Mi esposa no podía agarrarse con fuerza a mí porque tenía que sostener al bebé. Así que abrí bien las piernas e intenté rodearlos a todos con mis brazos. Conseguimos mantener esa posición durante aproximadamente un minuto porque el terremoto fue muy violento.”

Save the Children está evaluando las necesidades de los niños, niñas y familias afectados en Nusa Tenggara Oriental junto con una organización socia local, con el objetivo de poner en marcha una respuesta humanitaria.

El terremoto se ha producido en un contexto de desafíos ya existentes, entre ellos una sequía provocada por El Niño y los riesgos volcánicos persistentes vinculados al monte Lewotobi. El impacto acumulado de estos desastres sucesivos amenaza la salud, la protección, la educación y el bienestar psicosocial de los niños y niñas.

Fadli Usman, director de Acción Humanitaria y Resiliencia de Save the Children Indonesia, señaló que "este devastador terremoto ha causado un enorme sufrimiento y daños, al tiempo que ha agravado las vulnerabilidades ya existentes provocadas por los desastres recurrentes en Flores. Los niños y niñas se encuentran entre las personas más expuestas al riesgo. Proteger su bienestar y su futuro requiere algo más que responder a sus necesidades inmediatas; requiere una inversión sostenida en recuperación y resiliencia. Junto con nuestra organización socia local, CIS Timor, estamos trabajando para apoyar a los niños, niñas y familias afectados.”

Las prioridades inmediatas incluyen garantizar que los niños y niñas tengan acceso a la educación y apoyar los medios de vida de las familias para prevenir la pérdida de aprendizaje, la malnutrición, el trabajo infantil, el matrimonio infantil y otros riesgos para la protección, añadió Usman.

Junto con el apoyo vital inmediato, Save the Children señaló que debe darse la misma prioridad al restablecimiento de los servicios esenciales, al fortalecimiento de la resiliencia de las familias y las comunidades y a la creación de oportunidades para que los niños y niñas puedan recuperarse de las consecuencias del terremoto.

Save the Children trabaja en Indonesia desde 1976, respondiendo a grandes emergencias humanitarias, como el tsunami de 2004 y el terremoto de Sulawesi de 2018.

* Los nombres han sido modificados para proteger su identidad.

*Nota para los editores: Las cifras se basan en datos del Gobierno y de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB).