KATMANDÚ, 27 de agosto de 2026- Los equipos de rescate se apresuran a buscar supervivientes en las zonas del norte de Nepal devastadas por las riadas, mientras Save the Children entrega ayuda de emergencia a las familias, ya que a muchos lugares solo se puede acceder en helicóptero.

Fotografía: Save the Children
A medida que aumenta el número de fallecidos confirmados, se sigue informando de que cientos de personas siguen desaparecidas. Las enormes riadas repentinas se produjeron sin previo aviso, arrasando comunidades de la región montañosa y dejando a su paso hogares y edificios destruidos, puentes derrumbados y un mar de barro y escombros.
La catástrofe en la región de Rasuwa se produjo en el momento en el que niños y niñas se dirigían al colegio o estaban comenzando las clases. Muchos recorren largas distancias para ir a la escuela, zonas que ahora están aisladas por las aguas de la crecida, lo cual podría separarlos de sus familias o cuidadores. Los daños en las infraestructuras de telefonía e internet también dificultan que las familias se pongan en contacto con sus personas allegadas.
Según Tara Chettry, directora nacional de Save the Children en Nepal: "La vida de los niños y niñas cambió en un instante. Algunos han perdido sus hogares, sus pertenencias y su sensación de seguridad. Para un niño, perder un hogar no es solo perder un edificio, es perder el lugar donde se siente seguro". Las familias buscan refugio donde pueden. Algunas se han trasladado a casa de familiares y otras viven en edificios públicos, como centros comunitarios. El acceso al agua potable se ha visto gravemente afectado en todo el distrito.
"Tras una catástrofe como esta, niños y niñas se encuentran entre los más vulnerables y se enfrentan a grandes riesgos para su salud, seguridad, protección y bienestar, además de sentir confusión y angustia tras presenciar tal devastación. Identificar a la infancia no acompañada o separada de sus familias debe ser una prioridad para los equipos de rescate y respuesta", afirma Tara Chettry.
El personal de Save the Children que trabaja en las zonas afectadas por las inundaciones afirma que existen importantes dificultades para llegar a las comunidades que necesitan ayuda. Las carreteras están bloqueadas o inundadas, y los graves atascos de tráfico están ralentizando las labores de rescate y socorro, ya que algunas personas huyen de las zonas afectadas y otras se dirigen hacia ellas para colaborar en las operaciones de rescate.

Fotografía: Sarthak Thapa / Save the Children
Según Chettry, "aunque se necesita ayuda inmediata con carácter urgente, la respuesta no puede limitarse a los suministros de emergencia. Para muchas de estas comunidades no habrá una recuperación rápida, y la infancia y sus familias necesitarán un apoyo sostenido mucho más allá de los primeros días y semanas de esta crisis, para satisfacer sus necesidades urgentes, reconstruir sus vidas, volver al colegio y recuperarse de este desastre devastador".
Para ello, "la financiación flexible es fundamental. Nos permitirá a nosotros y a nuestros socios locales responder a las necesidades a más largo plazo a medida que evolucione la situación, al tiempo que invertimos en la recuperación y la resiliencia para que las comunidades puedan reconstruirse de forma más segura y sólida".
Sobre Save the Children en Nepal
Save the Children trabaja en Nepal desde 1976. La organización lleva a cabo programas que abarcan la protección de la infancia, la gobernanza en materia de derechos del niño, la educación, el cambio climático, la igualdad de género, la salud y la nutrición, y la pobreza infantil.