Un mes después de la crisis de Ceuta, la falta de acuerdos para el traslado de niños y niñas retrasa su protección

  • Save the Children lamenta que la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia no haya alcanzado un acuerdo sobre el traslado de los niños, niñas y adolescentes migrantes que se encuentran en Ceuta y recuerda que la ciudad no puede afrontar sola una crisis de esta magnitud 

 

Declaraciones y recursos Isla Ramos para medios - Centro de prensa - Save the Children España 

Ceuta, 28 de agosto de 2026. Casi un mes después desde que se iniciara la crisis humanitaria en Ceuta, miles de niños, niñas y adolescentes siguen necesitando protección efectiva y soluciones duraderas adaptadas a su situación individual. Aunque se han producido avances en la identificación y acogida de parte de la infancia llegada a la ciudad, Save the Children advierte de que continúan existiendo importantes situaciones de vulnerabilidad, especialmente entre quienes permanecen fuera de los recursos de protección o tienen un acceso limitado a servicios esenciales. 

La organización lamenta que la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia celebrada este jueves no haya logrado alcanzar un acuerdo sobre el reparto y traslado de los niños, niñas y adolescentes migrantes que se encuentran actualmente en Ceuta, una medida que considera esencial para garantizar sus derechos y aliviar la presión que soporta el sistema de protección de la Ciudad Autónoma. 

Durante estas semanas, numerosos niños, niñas y adolescentes, tanto solos como acompañados por sus familias, han permanecido en situación de calle. La sobrecarga de los dispositivos de acogida y las dificultades para identificar y evaluar todas las situaciones individuales han incrementado los riesgos de desprotección.  

Actualmente, miles de niños, niñas y adolescentes han sido incorporados a recursos de acogida, pero la presión sobre el sistema de protección de Ceuta sigue siendo extraordinaria. La ciudad no dispone de capacidad suficiente para responder por sí sola a una emergencia de estas dimensiones en las condiciones que exige una atención adecuada y garantista. 

La organización mantiene una especial preocupación por aquellos niños y niñas que continúan fuera del sistema de protección y siguen expuestos a la falta de atención sanitaria, dificultades para acceder a alimentación y agua suficientes, deficientes condiciones de higiene y problemas de salud mental derivados de la incertidumbre y las experiencias vividas. Las entidades que trabajan sobre el terreno también han alertado de la aparición de enfermedades infecciosas y de episodios de ansiedad entre parte de la infancia afectada.  

“La situación ha evolucionado durante este mes, pero seguimos viendo a niños y niñas que no cuentan con la protección y la atención que necesitan. La emergencia no habrá terminado mientras haya infancia viviendo en la calle o sin acceso efectivo a servicios básicos”, señala Isla Ramos, directora general de Save the Children España.  

La protección y los traslados no pueden esperar 

Save the Children considera urgente identificar, registrar y acoger a todos los niños, niñas y adolescentes que todavía permanecen en situación de calle o sin acceso adecuado a alojamiento, alimentación, atención sanitaria e higiene.  

La organización insiste además en la necesidad de acelerar los traslados a los sistemas de protección de otras comunidades autónomas para garantizar una acogida adecuada y aliviar la presión extraordinaria que soporta actualmente la Ciudad Autónoma de Ceuta.  

El único acuerdo alcanzado en la Conferencia Sectorial ha sido la aprobación de un crédito extraordinario de 25 millones de euros para la atención a la infancia migrante no acompañada en Ceuta. Save the Children valora positivamente esta medida, pero considera que constituye la respuesta mínima exigible ante una emergencia humanitaria y una crisis de derechos de la infancia como la actual. 

“Es imperativo atender de manera urgente las necesidades de los niños, niñas y adolescentes llegados a Ceuta, garantizando unas condiciones mínimas de protección, atención y cobertura de necesidades básicas. Pero también es necesario avanzar cuanto antes en soluciones duraderas para cada uno de ellos, algo que resulta extremadamente difícil en un sistema de protección sometido a una presión extraordinaria”, afirma Ramos. 

La organización recuerda que no existe una solución única para todos los casos. Las decisiones sobre el futuro de cada niño o niña deben adoptarse de forma individualizada, evaluando sus circunstancias familiares, sus necesidades de protección y su interés superior. 

Las posibles soluciones duraderas pueden incluir la integración en el sistema de protección en España, la reunificación familiar o el retorno al país de origen, siempre que se garantice que la opción adoptada es segura, adecuada y respetuosa con los derechos de la infancia. Para ello, resulta imprescindible escuchar a cada niño o niña y realizar una evaluación individualizada de su interés superior. 

Entre los adolescentes llegados a Ceuta también hay niños y niñas procedentes de contextos de conflicto, persecución o graves vulneraciones de derechos humanos, por lo que resulta fundamental garantizar la detección temprana de posibles necesidades de protección internacional y el acceso al procedimiento de asilo cuando corresponda.  

La organización recuerda además que el traslado a otra comunidad autónoma no determina necesariamente cuál será la solución final para el niño o niña, sino que permite garantizar su protección mientras se estudia individualmente la respuesta más adecuada para cada caso. 

Apoyo urgente a las entidades que sostienen la respuesta sobre el terreno 

Save the Children subraya la importancia de seguir apoyando a las asociaciones vecinales y entidades sociales que, durante estas semanas, han proporcionado alimentos, agua, productos de higiene y apoyo básico a miles de personas en situación de calle, entre ellas numerosos niños y niñas.  

“Mientras se habilitan nuevos recursos de acogida y se agilizan los traslados, es fundamental que las administraciones apoyen de manera urgente a estas organizaciones, que llevan semanas respondiendo prácticamente en solitario a una situación extraordinaria. No podemos permitir que la protección de cientos de niños y niñas dependa únicamente de la capacidad y el esfuerzo de la sociedad civil”, apunta Ramos.  

Ceuta necesita recuperar la normalidad 

Un mes después, el mensaje es claro: Ceuta no puede afrontar sola una situación de esta magnitud y su población necesita volver a la normalidad. Save the Children recuerda que la respuesta a esta crisis requiere la implicación y coordinación de todas las administraciones competentes desde la corresponsabilidad.  

Es necesario aliviar la presión que soporta actualmente la ciudad y avanzar con rapidez en soluciones que permitan garantizar el interés superior del menor. Esto implica reforzar los mecanismos de protección, agilizar los traslados cuando procedan y asegurar que cada niño y cada niña reciba la atención que necesita. 

“La Ciudad Autónoma ha realizado un enorme esfuerzo para responder a esta situación, pero estamos ante una crisis que supera con creces su capacidad ordinaria. Es esencial que las comunidades autónomas acojan a los niños y niñas que se encuentran actualmente en Ceuta. Este traslado es fundamental para garantizar sus derechos y su bienestar, pero también para aliviar la situación de tensión que soporta el territorio. La protección de la infancia exige una respuesta solidaria y compartida”, añade Ramos. 

La respuesta de Save the Children en Ceuta 

Desde el inicio de la crisis, Save the Children ha activado una respuesta de emergencia en Ceuta mediante el despliegue de un equipo multidisciplinar especializado en infancia migrante y protección infantil.  

La intervención se ha centrado en la identificación de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, la valoración de necesidades de protección, la orientación e información sobre derechos, el apoyo psicosocial y emocional, la derivación de casos de especial gravedad, la coordinación con el sistema de protección y el apoyo técnico a instituciones y entidades locales. 

“Un mes después, es imprescindible pasar de la gestión de la emergencia a la protección efectiva de cada niño y niña afectado. Ninguna decisión sobre su futuro debe alejarse de su interés superior ni de sus necesidades específicas de protección”, concluye Ramos.  

La organización recuerda que ninguna solución puede aplicarse de forma generalizada. Cada niño y cada niña necesita una evaluación individual que permita identificar la respuesta más adecuada para garantizar su protección y sus derechos. Un mes después del inicio de la crisis, el reto ya no es únicamente gestionar la emergencia, sino asegurar una protección efectiva y duradera para toda la infancia afectada. 

Save the Children en Ceuta 

Save the Children recuerda que mantiene su disposición a colaborar con las autoridades competentes y pone a su disposición su experiencia y conocimiento especializado en protección de la infancia y migraciones para contribuir a garantizar una respuesta adecuada a las necesidades de los menores.