Educación - Save the Children

El futuro de un niño o una niña nunca debería estar en juego

Con la infancia no se juega

Ningún niño o niña elige dónde nace. Tampoco la situación económica de su familia, el barrio en el que crece o las oportunidades que tendrá a su alcance durante los primeros años de vida.

Pero estas circunstancias siguen condicionando el presente y el futuro de millones de niños y niñas en España y en todo el mundo. La pobreza limita oportunidades, dificulta el acceso a recursos esenciales y amplía desigualdades que pueden acompañar a una persona durante toda su vida.

La educación es una de las herramientas más poderosas para romper ese círculo. No solo permite adquirir conocimientos. También favorece el desarrollo personal, fortalece la confianza, genera oportunidades y ayuda a construir un futuro mejor.

Por eso, cuando un niño o una niña no puede acceder a las oportunidades que necesita para aprender y desarrollarse, lo que está en juego va mucho más allá de su educación. 

Una realidad que sigue limitando oportunidades En España

  • Uno de cada tres niños y niñas vive en riesgo de pobreza o exclusión social.
     
  • La tasa de pobreza o exclusión infantil se sitúa en torno al 34%, una de las más altas de la Unión Europea.
     
  • Diez años después del compromiso adquirido para reducir la pobreza infantil, España apenas ha logrado rebajar esta cifra.
     
  • Para cumplir los objetivos comprometidos ante la Unión Europea y Naciones Unidas, España debería lograr que 895 niños y niñas abandonaran cada día la situación de pobreza o exclusión social hasta 2030.

    Detrás de estas cifras hay niños y niñas que parten de situaciones muy diferentes antes incluso de comenzar a construir su propio futuro. 

Nuestro trabajo

Acompañamos a niños y niñas que crecen en contextos de pobreza y exclusión

Trabajamos con niños, niñas y adolescentes que afrontan dificultades económicas, educativas o sociales para que la situación de su familia no limite sus oportunidades de aprendizaje, desarrollo y futuro.

Nuestros programas combinan apoyo educativo, acompañamiento emocional y trabajo con las familias para actuar sobre los factores que más influyen en el bienestar y las oportunidades de la infancia.

Reforzamos el aprendizaje y prevenimos el abandono escolar

A través de programas como IMPULSA ofrecemos apoyo escolar, ayuda con tareas, refuerzo de competencias básicas y acompañamiento individualizado para que niños y niñas puedan avanzar en su trayectoria educativa con mayores oportunidades de éxito.

Trabajamos especialmente con quienes acumulan más dificultades para evitar que las desigualdades económicas terminen convirtiéndose en desigualdades educativas.

Facilitamos recursos que favorecen el aprendizaje

Ayudamos a familias en situación de vulnerabilidad a cubrir necesidades que influyen directamente en la educación de sus hijos e hijas.

Esto incluye el acceso a material escolar, libros, recursos educativos, actividades complementarias y otros apoyos que permiten que niños y niñas puedan participar en igualdad de condiciones en su proceso educativo.

Impulsamos el bienestar emocional y el desarrollo personal

El aprendizaje no depende únicamente del rendimiento académico. Por eso desarrollamos actividades que fortalecen la autoestima, las habilidades sociales, la confianza y el bienestar emocional de niños y niñas.

También ofrecemos acompañamiento psicosocial para ayudarles a afrontar situaciones que pueden afectar a su desarrollo y a su capacidad para aprender.

Trabajamos junto a las familias

Acompañamos a madres, padres y cuidadores para fortalecer las condiciones que favorecen el bienestar y el aprendizaje de los niños y niñas.

Realizamos orientación familiar, seguimiento individualizado y espacios de formación que ayudan a abordar dificultades económicas, educativas o sociales que afectan a la infancia.

Generamos oportunidades más allá del aula

Promovemos actividades culturales, deportivas, artísticas y de ocio educativo que contribuyen al desarrollo integral de niños y niñas, favorecen la participación y les permiten descubrir intereses, capacidades y talentos que pueden acompañarles durante toda la vida.

Garantizamos educación en emergencias

Cuando una guerra, una emergencia climática o un desplazamiento forzoso interrumpe la educación de la infancia, trabajamos para que los niños y niñas puedan volver a aprender lo antes posible.

Habilitamos espacios temporales de aprendizaje, distribuimos materiales educativos, apoyamos a docentes y desarrollamos programas educativos que ayudan a recuperar rutinas, estabilidad y protección en algunos de los contextos más difíciles del mundo.

Actuamos sobre las causas que generan desigualdad

Analizamos cómo afectan la pobreza y la exclusión social a la infancia y trasladamos ese conocimiento a las administraciones públicas para impulsar medidas que mejoren sus oportunidades.

Proponemos actuaciones dirigidas a reforzar las ayudas a las familias, ampliar el acceso a la educación infantil, reducir las barreras económicas que dificultan el aprendizaje y garantizar que los niños y niñas en situación de mayor vulnerabilidad puedan acceder a recursos educativos, actividades de ocio, alimentación adecuada y apoyo especializado.

Porque combatir la pobreza infantil no depende solo de la ayuda directa. También requiere decisiones que sitúen las necesidades de la infancia en el centro.  

Lo que está en juego no es solo su educación 

Cuando un niño o una niña tiene acceso a oportunidades, apoyo y recursos adecuados, puede desarrollar todo su potencial y construir el futuro que desea. Por eso trabajamos para que ningún niño o niña vea condicionado su futuro por la pobreza, la desigualdad o el lugar donde ha nacido.

Porque la infancia es lo primero.

Porque su seguridad nunca debería estar en juego.

Con la infancia no se juega. 

VOLVER A LA PÁGINA PRINCIPAL