Save the Children ha analizado los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida en Andalucía
La pobreza infantil severa en Andalucía se reduce un 1,7%, pero sigue afectando más a los niños y niñas que al conjunto de la población adulta
Más de la mitad de los hogares con un solo adulto a cargo está en situación de pobreza
Sevilla, 5 de febrero de 2026. A pesar de que la pobreza infantil moderada en Andalucía ha descendido un 3,30% en el último año, pasando del 29,8% al 26,5% (según el umbral regional), aumenta en un 3,2% el número de familias con hijos e hijas que tienen retrasos en el pago de la vivienda (un 11,9% frente al 8,7% de 2024). Además, hay un 5,8% más de hogares con niños y niñas que no pueden hacer frente a este gasto que aquellos hogares sin ellos (6,1%), según los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) y un análisis de Save the Children.
Un año más, la pobreza continúa afectando más a los niños, niñas y adolescentes andaluces con mayor intensidad que al conjunto de la población. El 26,5% de niños y niñas andaluces se encuentra en situación de pobreza moderada, (388.839 en términos absolutos) frente al 16,2% de la población general, siendo la diferencia de 10,3 puntos. Si bien es cierto que este porcentaje ha descendido 3,3 puntos (29,8% y 18% respectivamente en cada grupo). Si atendemos a la composición de los hogares, el 22,8% formados por adultos con hijos e hijas vive en situación de pobreza frente al 12,7% de los hogares sin niños y niñas, siendo la diferencia de 10,1 puntos.
Más preocupante es la situación de quienes viven en pobreza severa, es decir, en hogares con ingresos insuficientes para cubrir las necesidades más básicas. En Andalucía, el 12,5% de los niños y niñas se encuentra en esta situación, lo que afecta a 183.990 menores. A pesar de que este dato muestra un descenso con respecto al año pasado, concretamente de 1,7 puntos (14,2% el año anterior), la tasa de pobreza severa infantil supera en 5,9 puntos a la registrada en la población adulta (6,6%), lo que evidencia que la pobreza golpea con mayor dureza a la infancia y limita gravemente su bienestar presente y sus oportunidades de futuro.
La pobreza infantil no se traduce únicamente en bajos ingresos, sino también en privaciones materiales concretas o riesgo de exclusión (tasa AROPE) que afectan directamente a las condiciones de vida de los niños y niñas. En Andalucía:
El 7,2% de los menores no puede permitirse una alimentación adecuada, como consumir carne, pollo, pescado o su equivalente vegetal con la frecuencia recomendada
El 19,6% vive en hogares con dificultades para mantener la vivienda a una temperatura adecuada durante los meses fríos o calurosos
El 50,8% de ellos y ellas no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos
En total, el 33,6% de niños y niñas en Andalucía ven comprometidas sus condiciones de vida básicas (un 3,3% menos que el año anterior), lo que tiene un impacto directo en su salud, su desarrollo y su rendimiento educativo.
“A pesar de la reducción de la pobreza infantil y del riesgo de exclusión social, Andalucía no puede bajar la guardia porque continúa siendo una de las comunidades autónomas con las tasas más altas de España en hogares con hijos e hijas, por lo que es necesario seguir apostando por políticas públicas decididas que consigan revertir la situación por completo”, explica Javier Cuenca, director de Save en Andalucía.
Criar en solitario multiplica el riesgo de pobreza
La situación de pobreza es especialmente grave en los hogares monomarentales andaluces. Un 52,3% vive en riesgo de pobreza y exclusión social (tasa AROPE), cifra que ha aumentado 2,4 puntos respecto al 2024 (49,9%), reflejando una clara feminización de la pobreza, vinculada a la precariedad laboral, la parcialidad involuntaria y las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar.
En 2024, la inflación acumulada en los últimos dos años en Andalucía disparó en un 11% coste de la crianza, hasta los 722 euros por mes e hijo o hija. “El coste de la crianza se ha convertido en una barrera para garantizar una infancia digna. Cuando las familias no pueden asumir los gastos básicos, son los niños y niñas quienes pagan el precio”, dice Cuenca.
La pobreza infantil: una solución conjunta
Estos datos ponen de manifiesto que la pobreza infantil en Andalucía y el resto de España no es un fenómeno coyuntural, sino un problema estructural, estrechamente ligado al coste de la crianza, al acceso a la vivienda, la falta de políticas de apoyo a las familias, y a la desigualdad de género.
La solución a la pobreza infantil requiere el diseño, la dotación presupuestaria y la ejecución de políticas integrales y coordinadas implicando a todos los niveles administrativos en el marco de sus respectivas competencias, desde el gobierno central a la Junta de Andalucía y los municipios. Save the Children propone varias recomendaciones clave para asegurar el bienestar de la infancia.
En el ámbito autonómico:
- Diseño e implementación de una Estrategia autonómica de lucha contra la pobreza enmarcada en los principios de Garantía Infantil Europea.
- Reformulación del Decreto de la Renta Mínima de Inserción en Andalucía con perspectiva de infancia, incluyendo:
Un complemento específico para la crianza y la consideración de la edad en el cómputo de los miembros adicionales a la unidad familiar.
Complementariedad con el Ingreso Mínimo Vital.
Aumento de la dotación presupuestaria de esta prestación, revirtiendo el descenso presupuestario de los últimos años.
- Reactivación del Proyecto de Decreto por el que se regula el reconocimiento de la condición de familia monoparental en la Comunidad Autónoma de Andalucía
- En el marco del Plan Corresponsables, establecer un servicio autonómico de cuidado a domicilio para niños, niñas y adolescentes. Complementariamente, establecer ayudas para la contratación de servicios de cuidado infantil, ya sea mediante bonificaciones económicas directas o deducciones fiscales para las familias que contraten a profesionales.
- Priorizar el desarrollo normativo de la recientemente aprobada Ley de Vivienda de Andalucía, así como el desarrollo autonómico del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 (aún pendiente de aprobación), con enfoque de infancia, de forma que se contemplen la mejora del acceso a ayudas para familias vulnerables con hijos e hijas a cargo destinadas a vivienda protegida y rehabilitación residencial, así como la garantía de entornos urbanos seguros para la infancia y un fondo autonómico destinado al realojo urgente de las familias desahuciadas con niños y niñas a cargo.
A nivel estatal:
Implementar una prestación para la crianza accesible a todas las familias mediante deducciones reembolsables del IRPF.
Aumentar las cuantías del CAPI (Complemento de Ayuda a la Infancia), con especial atención a los mayores de 6 años, además de desarrollar estrategias de difusión y mejorar el acceso a la prestación
Avanzar hacia el acceso universal y gratuito de la educación infantil de 0-3 años para todos los niños y niñas, entendido no solo como la creación de plazas, sino como un sistema accesible, flexible e inclusivo con alcance universal.