Save the Children ha elaborado un modelo del posible impacto inflacionista del aumento de los precios del petróleo en diferentes materias primas y lo ha aplicado a los suministros y la logística necesarios para distribuir su ayuda en todo el mundo.
Londres, 16 de abril de 2026 – Cada aumento de 5 dólares (4,24 euros) en los precios mundiales del petróleo provocado por el conflicto en Oriente Medio podría acabar con el equivalente a un mes de ayuda humanitaria vital para casi 40.000 niños y niñas, según una nueva proyección de Save the Children.
Esta situación se mantiene a pesar del acuerdo de alto el fuego condicional entre Estados Unidos e Irán, y los precios del petróleo siguen siendo muy volátiles. Save the Children ha elaborado un modelo del posible impacto inflacionista del aumento de los precios del petróleo en diferentes materias primas y lo ha aplicado a los suministros y la logística necesarios para distribuir su ayuda en todo el mundo. Todas las cifras son estimaciones orientativas basadas en las condiciones actuales del mercado y están sujetas a cambios a medida que evolucione la situación.
La proyección reveló que cada aumento de 5 dólares estadounidenses (4,24 euros según últimas conversiones) en el precio del petróleo por encima de las previsiones previas al conflicto podría añadir 340.000 dólares (unos 288.490 euros) adicionales al mes a los costes de transporte, combustible, alimentos y suministros médicos, lo que incrementaría los costes de la entrega de ayuda humanitaria a nivel mundial. Esta cantidad equivale al coste de un mes de ayuda para casi 40.000 niñas y niños.
Antes del conflicto, se preveía que el petróleo costaría unos 60 dólares estadounidenses por barril en 2026. Tras más de seis semanas de conflicto, y a pesar del alto el fuego condicional, los precios se han disparado, lo que ha perturbado las cadenas energéticas, comerciales y de suministro a nivel mundial, y ha incrementado el coste de los alimentos, el combustible y los medicamentos necesarios en todo el mundo para tratar la desnutrición infantil y proporcionar suministros esenciales a las familias desplazadas en las zonas de conflicto.
Si el conflicto se prolonga y hace que los precios del petróleo alcancen los 130 dólares estadounidenses (unos 110 euros) por barril, los modelos de Save the Children prevén un aumento del 12% en el coste de su ayuda humanitaria, lo que elevaría el coste de la prestación de la ayuda en más de 33 millones de dólares estadounidenses (unos 28 millones de euros) en 2026.
Las organizaciones humanitarias elaboran sus presupuestos anuales basándose en las previsiones de inflación mundial y en los costes previstos de las materias primas; el presupuesto de compras de Save the Children para 2026 se fijó antes de que comenzara el conflicto.
El modelo es una proyección de alto nivel, y es posible que el efecto total no se note de inmediato ni en todas partes a la vez debido a las existencias actuales en los almacenes, al uso de rutas alternativas y a la búsqueda de medios de financiación alternativos.
Sin embargo, Save the Children ya está observando las consecuencias en lugares donde las cadenas de suministro son vulnerables, como en Yemen, donde los costes de transporte ya han aumentado más de un 20% en algunos casos.
En Somalia, donde las importaciones y la ayuda alimentaria representan más del 70% de los alimentos que se consumen, los precios de los productos básicos esenciales han aumentado al menos un 20% en todo el país, según el Programa Mundial de Alimentos.
El aumento de los precios del petróleo se traduce en una reducción de los suministros para tratar la desnutrición grave, en menos kits de higiene para los campamentos de desplazados que luchan contra los brotes de cólera y en menos mantas y tiendas de campaña para las familias que han huido sin nada.
Para los niños y niñas que ya viven en situaciones de crisis, esto podría suponer la diferencia entre la vida y la muerte. Más allá del aumento de los costes, la ayuda que ya está en tránsito se ve directamente interrumpida.
El conflicto en curso en Oriente Medio y en toda la región está obstaculizando las rutas clave de suministro de los productos humanitarios de Save the Children, retrasando los envíos médicos vitales bloqueados en Dubái para al menos 410.000 niños y niñas en Sudán, Afganistán y Yemen.
Willem Zuidema, director de la cadena de suministro global de Save the Children, declara: “Cada aumento de 5 dólares en el precio del petróleo tiene un coste humano. Este conflicto está teniendo graves consecuencias para los niños y niñas que viven en algunos de los lugares más peligrosos del planeta, donde dependen de la ayuda humanitaria simplemente para sobrevivir. A pesar del acuerdo de alto el fuego condicional, los precios del petróleo siguen siendo muy volátiles y es probable que los costes de transporte marítimo se mantengan elevados, dada la fragilidad y los riesgos existentes”. Y añade: “Nos estamos viendo presionados por ambos frentes. Mientras los líderes mundiales recortan los presupuestos de ayuda, el conflicto está encareciendo el coste de cada envío, cada sobre de comida, cada kit médico que enviamos. No hay márgenes de maniobra en el sistema. Se nos pide que hagamos más con menos, mientras pagamos más por todo”.
Zuidema sentencia: “Cada dólar extra que tenemos que gastar debido al aumento de los precios del petróleo es un dólar que no estamos gastando en los niños y niñas que nos necesitan”.
La organización hace un llamamiento a todas las partes en el conflicto para que cumplan con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario, lo que incluye facilitar el paso sin obstáculos de la ayuda humanitaria destinada a la infancia.
Save the Children es la mayor organización independiente del mundo dedicada a la defensa de los derechos de la infancia, que cada año ayuda a decenas de millones de niños y niñas en unos 110 países a través de su labor para salvar y mejorar sus vidas.
NOTAS PARA LA EDICIÓN
Metodología:
• El modelo de Save the Children analiza la relación inflacionaria entre los precios del petróleo y las principales categorías de suministros humanitarios, como los alimentos, los suministros médicos, otros bienes adquiridos, el combustible y los costes de transporte y envío. La proyección se basa en datos de dominio público sobre la relación entre los precios del petróleo, los costes de las materias primas y la inflación del transporte marítimo, incluidos los del Banco Mundial, el FMI, el FRED BLOG y el Parlamento Europeo, y se aplica al presupuesto interno de adquisiciones de la organización para 2026, que se basa en un precio de referencia del petróleo previo al conflicto de 60 dólares estadounidenses por barril para 2026.
• Se estima que cada aumento de 5 dólares estadounidenses por encima de esa referencia añade unos 340.000 dólares a los costes mensuales de suministro y entrega de ayuda humanitaria de Save the Children. La cifra de 40.000 niños se deriva de los datos internos de compras de Save the Children, que estiman un coste medio de unos 8,86 dólares estadounidenses para llegar a un niño y prestarle apoyo durante un mes con suministros humanitarios esenciales. Con unos 340.000 dólares estadounidenses, esto representa el equivalente a un mes de apoyo para casi 40.000 niños y niñas.
• El escenario simulado de 130 dólares estadounidenses por barril se basa en los datos de adquisición de 49 oficinas nacionales de Save the Children que disponen de información y representa un escenario de planificación, no un resultado confirmado. Si el precio del petróleo alcanza los 130 dólares estadounidenses durante un periodo de siete meses, se prevé que el aumento anual acumulado de los costes de suministro y entrega de ayuda humanitaria supere los 33 millones de dólares, lo que equivale a un incremento del 12 % en los costes de ayuda humanitaria de Save the Children para 2026.
• Todas las cifras son estimaciones indicativas basadas en las condiciones actuales del mercado y están sujetas a cambios a medida que evolucione la situación. Es posible que el efecto total no se note de inmediato ni en todas partes al mismo tiempo debido a las existencias en almacén, el uso de rutas de entrega alternativas y los esfuerzos por conseguir financiación alternativa.