Crisis sanitaria en el sur de África tras las peores inundaciones en décadas

En Zimbabue, al menos el 40% de los casos de diarrea reportados en la primera semana de enero -últimos datos disponibles- correspondían a menores de 5 años según indica Save the Children.

Maputo, 11 de febrero de 2026Los niños y niñas desplazados por algunas de las peores inundaciones en África del sur en décadas se enfrentan a una creciente crisis sanitaria, con la falta de agua corriente y las instalaciones de saneamiento destruidas provocando un aumento de enfermedades transmitidas por el agua, según Save the Children. 

Las fuertes lluvias en varios países han afectado a más de 1,3 millones de personas, con viviendas e infraestructuras críticas destruidas, interrumpiendo el acceso a los servicios de salud y educación. Se espera que la temporada de lluvias continúe al menos durante otro mes. 

En Zambia, las inundaciones han afectado a más de 4.000 hogares, destruyendo más de 370 viviendas y desplazando a familias, y arrasando más de 900 hectáreas de cultivos, amenazando la capacidad de los hogares para cultivar o generar ingresos. 

Con los servicios de agua potable, saneamiento y gestión de residuos dañados o destruidos, las familias en Zambia están ahora enfrentando un brote de cólera, con más de 240 casos reportados y siete muertes en lo que va de año. Los niños y niñas se ven afectados de manera desproporcionada, con un 26% de los casos reportados entre menores de 15 años. 

En Mozambique, graves inundaciones han afectado a más de 844.000 personas y han cobrado más de 146 vidas [1]. Casi 181.000 viviendas han quedado inundadas, junto con 579 escuelas y más de 1.600 aulas, interrumpiendo el aprendizaje de más de 300.000 estudiantes. 

Madame Jane, líder de uno de los centros en la provincia de Gaza de Mozambique, que actualmente alberga a más de 4.900 personas, ha dicho que “hemos perdido todo. A medida que las aguas comienzan a retroceder, los hombres están regresando a sus tierras para evaluar los daños y comenzar a limpiar los escombros, mientras los niños y las niñas permanecen en espacios seguros para la infancia, donde pueden jugar, recuperarse y sentirse seguros. No podemos quedarnos aquí para siempre. Cuando regresemos a casa, dependeremos del apoyo del gobierno y de otras organizaciones, ya que no tenemos alimentos ni cultivos restantes”. 

En esta provincia los equipos de Save the Children están informando de que los niños y niñas están bebiendo, bañándose y jugando en agua altamente contaminada, lo que aumenta el temor de un inminente brote de diarrea y cólera. La organización ha señalado que los centros de salud están desbordados, dañados o inaccesibles, dejando los servicios fuera del alcance de muchos. 

En Zimbabue, semanas de lluvia, inundaciones y tormentas violentas han matado al menos a 118 personas y herido al menos a 61. Las lluvias han afectado a casi 8.300 personas, incluyendo daños en viviendas, escuelas, puentes y centros de salud. 

Un aumento en los casos de malaria está ahora amenazando aún más la vida de los niños y niñas en Zimbabue, con más de 1.700 casos reportados solo en la primera semana de enero. Además, un incremento en los casos de diarrea está multiplicando aún más los riesgos para la infancia, con los únicos datos disponibles mostrando casi 4.900 casos reportados en la primera semana de enero. Al menos el 40% de los casos correspondían a menores de 5 años según indica Save the Children. 

En Sudáfrica, las inundaciones han matado a 39 personas y herido a más de 150, con más de 19.500 personas, muchas de ellas niños y niñas, afectadas [2]. Muchas familias se han quedado sin hogar después de que casi 4.000 viviendas quedaran sumergidas, destruidas o arrasadas, particularmente en las provincias más afectadas de Limpopo y Mpumalanga. 

Muchas comunidades también han quedado aisladas después de que más de 385 carreteras y puentes fueran arrasados, limitando el acceso a servicios básicos y retrasando la respuesta de emergencia. Los centros de salud constituyen la mayoría de las 250 infraestructuras críticas destruidas, con 138 unidades sanitarias dañadas, interrumpiendo servicios esenciales. 

Sudáfrica está en alerta máxima ante posibles brotes de enfermedades transmitidas por el agua debido a los extensos daños en la infraestructura de agua y saneamiento, con las autoridades señalándolo como un alto riesgo para la salud pública e intensificando los esfuerzos para suministrar agua potable segura a las comunidades afectadas. 

La directora ejecutiva de Save the Children Sudáfrica, Gugu Xaba, ha pedido que “este es un momento para que el gobierno, las empresas y la sociedad civil se unan y garanticen que el agua segura, el saneamiento y la atención sanitaria lleguen a cada niño”. La directora de país de Save the Children en Mozambique, Ilaria Manunza, ha explicado que ha sido testigo “de la destrucción masiva que se extiende desde la provincia de Maputo hasta Gaza. Me reuní con mujeres, hombres y niños, niñas que lo han perdido todo. Nuestro trabajo ha sido ofrecer refugio seguro, acceso a la educación, servicios de protección, alimentos, agua potable y atención sanitaria para prevenir enfermedades transmitidas por el agua”. 

El director de país de Save the Children en Malawi y Zimbabue, Bhekimpilo Khanye, ha expresado que “los niños y niñas están siendo golpeados desde múltiples frentes por las inundaciones y las enfermedades. Las inundaciones están interrumpiendo el acceso a escuelas y servicios de salud, mientras que el agua contaminada y el saneamiento deficiente están acelerando la propagación del cólera. Si no actuamos rápidamente, la salud, la nutrición y la educación de los niños y niñas enfrentarán riesgos aún mayores”. 

El director de país de Save the Children en Zambia, Chilobe Kambikambi, ha señalado que “los niños y niñas se enfrentan a una combinación de inundaciones y enfermedades. Las inundaciones están aislando a los niños y niñas de las escuelas y los servicios de salud, mientras que el agua contaminada y el saneamiento deficiente están impulsando la propagación del cólera”. 

Save the Children está apoyando a las familias y niños afectados por las inundaciones generalizadas en los cuatro países y ha intensificado sus esfuerzos en la región para ayudar a mitigar el riesgo de que enfermedades como el cólera y la malaria se propaguen sin control durante la temporada de lluvias. 

Nota para editores:

[1] Según el informe del Instituto Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres publicado el 2 de febrero de 2026. 
[2] Según datos de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.