“Detrás de cada alarma hay un miedo real para la infancia”: las alertas aéreas en Ucrania se disparan más de un 25% en tres meses, mientras aumentan las víctimas infantiles

Kiev, 1 de octubre de 2026. En los tres meses transcurridos desde principios de julio, y a medida que se intensifican los ataques contra zonas civiles, los niños y niñas de Ucrania han soportado más de 7.700 alertas aéreas, un aumento del 27% en comparación con el periodo de abril a junio, según señala Save the Children. [1]

Esto significa que el número y la duración total de las alertas en el tercer trimestre de este año fueron superiores a los de cualquier otro periodo de tres meses desde el inicio de la guerra a gran escala en febrero de 2022, con un repunte especial en septiembre, según el análisis de Save the Children de los datos oficiales sobre alertas.

"Detrás de cada alerta que advierte de la llegada de drones o cohetes hay un miedo y un peligro reales para la infancia y sus familias. Ahora que entra en su quinto año, el creciente número de alertas muestra cómo la guerra sigue trastornando la vida de las niñas y niños y destrozando su sensación de seguridad. No se trata de falsas alarmas: las alertas advierten de misiles y drones que destruyen secciones enteras de bloques de pisos o atraviesan sus casas”, afirma Sonia Khush, directora nacional de Save the Children en Ucrania.  

Solo la ciudad de Kiev registró unas 190 alertas desde principios de septiembre, el triple que en julio. También se produjo un fuerte aumento de las horas de alertas diurnas en la ciudad: más del 60% de las alertas de agosto y septiembre se activaron entre las 7:00 y las 23:00 horas, frente al 38% registrado en julio. [2] Esto significa que niños, niñas y familias se enfrentan cada vez más a interrupciones a cualquier hora del día, incluso durante sus jornadas escolares, laborales y otras actividades cotidianas, ya que la ciudad sufre repetidos ataques con drones a lo largo del día y ataques a gran escala durante la noche.

En palabras de Sonia Khush: “No existe descanso frente al miedo y la angustia constantes que sufre las niñas y los niños en Ucrania. Mientras que durante el día las sirenas interrumpen su educación y tiempo de juego, las alertas nocturnas interrumpen su sueño, dejándoles con miedo, ansiedad y estrés; y todo ello si la familia ha conseguido escapar de un ataque. La infancia ucraniana y sus familias merecen despertarse con los sonidos de una mañana normal, no con sirenas y explosiones. Eso no debería ser un privilegio. Debería ser un derecho de todos los niños y niñas”.  

El aumento del número y la duración de las alertas se produce en medio de un verano especialmente peligroso para la infancia ucraniana. En julio y agosto, 310 niños y niñas resultaron muertos o heridos en Ucrania [3] —la cifra más alta registrada en un periodo de dos meses en los últimos cuatro años—, a medida que los ataques afectan cada vez más a las infraestructuras civiles.

Las familias y el personal de Save the Children en Kiev y otras zonas afectadas describen el creciente impacto psicológico de los ataques repetidos: "Cuando escuchas un dron descendiendo cerca de ti, todo tu cuerpo se tensa, sientes como si se te retorcieran las entrañas. Lo más aterrador es oírlo mientras cae; en ese momento, sientes como si te estuvieras despidiendo de tu vida. Cada día que pasa, da más y más miedo”, cuenta Yana, madre de un adolescente de la ciudad de Zaporizhzhia, situada en primera línea del frente.  

Según el análisis realizado por Save the Children a partir de los datos del observatorio de conflictos ACLED, en lo que va de 2026 se han registrado más de 8.900 ataques contra escuelas, hospitales, instalaciones energéticas, viviendas y otras infraestructuras civiles. Esto supone una de cada cinco ofensivas aéreas o bombardeos registrados este año, frente a los 3.915 ataques contra infraestructuras civiles (aproximadamente uno de cada diez) contabilizados durante el mismo periodo de 2025. [4]

Save the Children trabaja en Ucrania desde 2014. Desde que estalló la guerra a gran escala en febrero de 2022, la organización ha ampliado significativamente su respuesta humanitaria, alcanzando a más de 5 millones de personas, entre ellas más de 2 millones de niños y niñas.

Sobre Save the Children:  

Save the Children pone a la infancia en primer lugar, siempre y en cualquier situación. Ante la guerra, los desastres y las situaciones de vulnerabilidad, trabajamos sin descanso, con determinación y responsabilidad para proteger a cada niño y niña. Actuamos con rapidez, luchamos contra las injusticias y colaboramos para encontrar las soluciones duraderas que permitan a los niños y niñas tener un futuro mejor.  

Protegemos la infancia asegurando que crecen sanos, seguros y aprendiendo, a la vez que abordamos problemas estructurales como la pobreza y la desigualdad a gran escala. Guiados por la voz de la infancia y por sus comunidades nos mantenemos independientes y firmes.  

Todas nuestras acciones y decisiones se rigen por un único principio: los niños y las niñas son lo más importante de todo.

Notas para el editor:

[1] Análisis de datos oficiales de alertas antiaéreas desde febrero de 2022 hasta el 24 de septiembre de 2026, recopilados en https://air-alarms.in.ua/en. El análisis tiene en cuenta los cambios introducidos en el sistema de alertas a principios de 2025, cuando aumentó el número de alertas a nivel distrital frente a las regionales. Para permitir comparaciones temporales, las alertas locales se agregaron a nivel regional (óblast).

[2] Fuente: mismo análisis citado anteriormente.

[3] Según el informe sobre Protección de Civiles de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR), hubo 183 víctimas infantiles en julio y 127 en agosto. Se trata de la cifra acumulada más alta para un periodo de dos meses desde febrero-marzo y abril-mayo de 2022, los únicos periodos en los que se registraron más niños y niñas muertos o heridos.

[4] Los datos de ACLED muestran que, de los 46.655 ataques con explosivos registrados entre el 1 de enero y el 21 de septiembre de 2026, 8.992 (19%) dañaron infraestructuras civiles. En el mismo periodo de 2025, fueron 3.915 de 34.826 ataques (11%).