• El aumento de los precios y el combustible, sumado a la guerra y el desplazamiento, empuja a muchas familias vulnerables al límite.
• Para muchas familias, este año el Eid (fin del Ramadán) será un momento de miedo y hambre, con más de 4 millones de personas desplazadas recientemente, principalmente en Irán y Líbano.
• La suspensión de las exportaciones de alimentos y productos agrícolas por parte de Irán ha tenido un impacto significativo en Afganistán, donde cerca de 9 millones de niños y niñas —uno de cada tres— sufren hambre severa.
Londres/Ginebra, 19 de marzo de 2026 – El conflicto ha disparado los precios de los alimentos en algunos de los países con mayor inseguridad alimentaria de Oriente Medio y la región, amenazando con agravar la situación de hambre de las familias más vulnerables a medida que se acerca el Eid, según Save the Children.
Familias que ya sufren tras años de conflicto y crisis económicas han comunicado al personal de Save the Children que el aumento de los precios de los alimentos y el combustible, sumado a la guerra y el desplazamiento, les está arrebatando la alegría del Eid al-Fitr, la celebración que marca el fin del Ramadán.
Este año, para muchas familias, el Eid será un momento de miedo y hambre, con más de 4 millones de personas desplazadas recientemente, principalmente en Irán y Líbano.
Si bien los precios de los alimentos suelen subir durante el Eid, el conflicto ha elevado los precios del combustible y los alimentos más de lo habitual, empujando a las familias ya vulnerables al límite y obligando a muchas otras a renunciar a tradiciones del Eid como comprar ropa nueva para las celebraciones, decorar sus hogares o compartir dulces y chocolates. Incluso antes del conflicto, aproximadamente una de cada seis personas en la región de Oriente Medio desconocía de dónde provendría su próxima comida y se veía obligada a sacrificar la calidad de sus alimentos debido a limitaciones económicas.
Consecuencias humanas y económicas del conflicto
En Líbano, las interrupciones en la cadena de suministro y la incertidumbre en los mercados locales han disparado aún más los precios. Un análisis de Save the Children sobre el coste del combustible y seis alimentos básicos (arroz, harina, lentejas rojas, aceite de girasol, huevos y tomates) para una dieta saludable reveló que los precios aumentaron un 5 % entre el 23 de febrero y el 9 de marzo.
Un millón de personas —el 20 % de la población— han sido desplazadas en Líbano desde que comenzó la escalada el 2 de marzo. Las familias que viven en albergues colectivos no podrán disfrutar de los alimentos que tradicionalmente consumen para celebrar el Eid, mientras que otras que viven fuera de los albergues priorizan el gasto en artículos de primera necesidad debido a la incertidumbre actual, según informa el personal de Save the Children.
La suspensión de las exportaciones de alimentos y productos agrícolas por parte de Irán ha tenido un impacto significativo en Afganistán, donde cerca de 9 millones de niños y niñas —uno de cada tres— sufren hambre severa. Irán representa el 30 % de las importaciones de Afganistán, incluidos bienes esenciales como alimentos y combustible. Según el monitoreo de precios de Save the Children, los precios de algunas verduras y aceites de cocina han aumentado un 13% en el último mes, mientras que los de los productos básicos han subido un 3%. Los vendedores de fruta en Herat, cerca de la frontera con Irán, afirman que el precio de la fruta deshidratada —que tradicionalmente se compra para el Eid— ha aumentado considerablemente. Las familias están reemplazando los ingredientes más caros que se usan en los platos del Eid por alternativas más económicas como garbanzos, pasas y semillas de calabaza.
En Irán, la ONU ha informado que las presiones económicas preexistentes, como el estancamiento económico, la alta inflación alimentaria y la rápida depreciación de la moneda, que ya generaban inseguridad alimentaria antes del conflicto actual, están dejando a los hogares con una capacidad limitada para absorber nuevos impactos.
El cierre de la frontera de Rafah por parte del Gobierno de Israel al segundo día del conflicto —que aún permanece cerrada a la entrada de bienes y suministros humanitarios— contribuyó al alza de los precios en Gaza, agravando los efectos inflacionarios de dos años de guerra.
Algunas frutas y verduras han desaparecido o escasean en los mercados. El precio de los pimientos, las patatas y las cebollas se triplicó con creces en menos de dos semanas, mientras que los precios de los huevos y la carne también han aumentado, poniendo en riesgo la nutrición y el desarrollo infantil.
La ONU ha advertido que, si el conflicto continúa, los precios elevados podrían empujar a 45 millones de personas más a la hambruna aguda, pasando de 318 millones a un máximo histórico. Los efectos podrían sentirse en el África subsahariana, que se acerca a la temporada de siembra y depende de los fertilizantes que se transportan a través del estrecho de Ormuz, vía principal para el 40% del fertilizante mundial.
Ahmad Alhendawi, director de Save the Children para Oriente Medio y Europa del Este, afirma: “El Eid, tradicionalmente una época de celebración y unión, resultará inquietantemente extraño para muchos niños y niñas de Oriente Medio y de la región en general, a medida que se manifiestan las consecuencias humanas y económicas del conflicto. Ha habido niñas y niños fallecidos y desplazados, y los precios de productos básicos como los alimentos están aumentando. Para la infancia de Gaza y de otros lugares, que ya han sufrido horrores inimaginables durante lo que debería ser una de las épocas más alegres del año, este Eid no parece ofrecerles mucho alivio”.
Alhendawi añade: “Estas subidas de precios están afectando a niños, niñas y familias de toda la región, cuya seguridad, bienestar e ingresos se han visto gravemente perjudicados en muchos casos por años de conflicto y crisis económicas. No es difícil imaginar cómo incluso el más mínimo aumento de precio supone un duro golpe para estas familias, que ya se encuentran al límite y agotadas por el conflicto y las crisis. Es otro crudo recordatorio de cómo el conflicto trastorna la vida de la infancia, infligiendo nuevas heridas a una generación de niños y niñas en Oriente Medio y en toda la región, muchos de los cuales ya cargan con las cicatrices físicas y mentales de años de violencia, inseguridad y privaciones.”
Sobre Save the Children
Save the Children insta urgentemente al cese inmediato de las hostilidades. Todas las partes en conflicto deben cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario, lo que incluye facilitar el paso sin obstáculos de suministros humanitarios, fertilizantes y alimentos a través del Estrecho de Ormuz.
Save the Children trabaja en toda la región para satisfacer las necesidades alimentarias y nutricionales de la infancia y está ampliando su asistencia en efectivo y alimentaria a familias vulnerables, incluidas las recién desplazadas, al tiempo que explora intervenciones para apoyar los mercados y negocios locales y minimizar las interrupciones en la cadena de suministro.
Save the Children también se está preparando para ampliar los servicios esenciales de nutrición destinados a prevenir y tratar la desnutrición en niños, niñas, mujeres embarazadas y lactantes.