El nuevo plan anticrisis del Gobierno amortigua el impacto económico, pero no protege de forma suficiente a la infancia vulnerable

Save the Children advierte de la falta de medidas específicas para hogares con niños y niñas y reclama reforzar las ayudas directas a las familias.

Madrid, 26 de marzo de 2026. — El nuevo paquete de medidas aprobado por el Gobierno para hacer frente al impacto económico del conflicto en Oriente Medio constituye una respuesta rápida para contener la subida de precios, especialmente en el ámbito energético. Sin embargo, desde una perspectiva de infancia, su capacidad para proteger a los hogares más vulnerables es limitada.

El plan, con un alcance estimado de unos 5.000 millones de euros, se centra principalmente en la reducción de la fiscalidad sobre la energía, el apoyo a sectores económicos y algunas medidas de protección social. Este enfoque puede contribuir a amortiguar el impacto general de la inflación, pero presenta limitaciones en su capacidad redistributiva.

Las medidas ayudan a contener los precios, pero no están diseñadas para proteger específicamente a los hogares con niños y niñas, que son los más expuestos a la subida del coste de la vida. Además, las familias con menos ingresos destinan una mayor parte de su presupuesto a gastos básicos como alimentación, energía o vivienda, por lo que están más expuestas a esta subida de precios”, asegura Catalina Perazzo, directora de influencia y desarrollo territorial de Save the Children en España.  

El paquete combina mecanismos universales, como la rebaja del IVA de la energía, con algunos instrumentos focalizados, como el bono social eléctrico. Sin embargo, el predominio de medidas generalistas reduce su impacto en los hogares con menos recursos, que presentan menores niveles de consumo. Así, el impacto real de estos mecanismos dependerá de su traslado efectivo a los precios finales y del acceso de los hogares a los sistemas de ayuda existentes.

El análisis de la organización evidencia que el plan no incorpora medidas dirigidas a la infancia ni refuerza de forma clara las transferencias directas a familias con hijos, como las prestaciones vinculadas al Ingreso Mínimo Vital. Esta ausencia es especialmente relevante en un contexto en el que los hogares con menores presentan una mayor exposición al incremento del coste de la vida y menor margen de ajuste ante subidas de precios.

Falta foco en infancia y ayudas directas a familias

En el ámbito energético, las rebajas fiscales pueden reducir la factura, pero su efecto depende del nivel de consumo y del acceso efectivo a los suministros. Entre las medidas adoptadas, el bono social eléctrico es el instrumento con mayor capacidad para proteger a los hogares en situación de vulnerabilidad, al actuar directamente sobre uno de los principales costes de la crianza. Sin embargo, su impacto sigue limitado por problemas de acceso y cobertura.

En algunos casos, los hogares más vulnerables quedan fuera de estos beneficios si no son titulares de los contratos o si no acceden a ayudas como el bono social. Factores como la complejidad administrativa o la falta de información pueden condicionar su alcance, especialmente entre familias con niños y niñas en situación de vulnerabilidad.

Las iniciativas en vivienda, como la congelación de alquileres, pueden aportar estabilidad a algunos hogares, pero su impacto es limitado y desigual, especialmente para quienes necesitan acceder a una vivienda en alquiler o cambiar de residencia, al no incidir directamente sobre la oferta disponible. En los hogares con niños y niñas, esto es especialmente relevante, ya que tienen una menor capacidad de adaptación ante cambios residenciales y necesitan mayor estabilidad en las condiciones de vivienda. Además, la efectividad de las medidas dependerá de su desarrollo normativo y del proceso de convalidación parlamentaria.

"Es necesario complementar el plan con actuaciones más focalizadas para proteger de verdad a las familias con menos recursos. Seguimos viendo que muchas ayudas no llegan a quienes más las necesitan, ya sea por barreras administrativas, falta de información o dificultades de acceso. Si no se corrige este problema de acceso, el llamado non take-up, el alcance real de las medidas seguirá siendo limitado y dejará fuera a muchos niños y niñas en situación de vulnerabilidad”, asegura Perazzo.

Además, el paquete no incluye medidas concretas para contener el precio de los alimentos, uno de los principales gastos de los hogares con hijos e hijas y uno de los factores que más inciden en sus condiciones de vida. En contextos de inflación, este componente es clave para garantizar que las familias puedan cubrir necesidades básicas.

Sobre Save the Children

Save the Children es la organización independiente líder en la defensa de los derechos de la infancia en el mundo. Trabaja desde hace más de 100 años para garantizar que todos los niños y niñas sobreviven, aprenden y están protegidos, y actualmente opera en más de 113 países.  

En España, Save the Children trabaja desde hace más de 30 años con programas dirigidos a los niños y niñas más vulnerables, especialmente aquellos en riesgo de pobreza o exclusión social, ofreciendo una atención integral a la infancia y sus familias. Nuestros últimos informes sobre pobreza infantil muestran el coste de la crianza y la relación entre la situación de pobreza, especialmente en familias con hijos e hijas, y el empleo, llamado “Cuentas que no salen”.