Líbano: Una semana después del alto el fuego temporal, más de un millón de personas siguen desplazadas mientras los drones continúan sobrevolando la zona

BEIRUT, 24 de abril de 2026 - Una semana después de la reciente prórroga del alto el fuego condicional en el Líbano, más de un millón de personas, entre ellas 390.000 niños y niñas, siguen desplazadas por todo el país, y la infancia continúa viviendo aterrorizada por los bombardeos. 

Más de 117.000 personas, entre ellas 40.000 niños y niñas, permanecen en refugios colectivos, y solo una quinta parte ha regresado a sus hogares desde que se acordó el alto el fuego condicional, según cifras de la ONU. 

Algunos padres y madres han contado a Save the Children que sus hijos no distinguen entre el sonido de los truenos y el de las bombas, ya que los drones siguen sobrevolando sus cabezas y las familias tienen demasiado miedo para regresar a sus hogares. 

Miles de personas no tienen adónde regresar, ya que el ejército israelí arrasó pueblos enteros durante su invasión terrestre del sur del Líbano; según el Consejo Nacional de Investigación Científica del Líbano, más de 62.000 viviendas resultaron dañadas o destruidas durante la guerra. 

Muchas otras familias cuyas casas siguen en pie no tienen más remedio que permanecer desplazadas, ya que el ejército israelí ha declarado que 55 pueblos se encuentran dentro de la “llamada” línea amarilla, donde se ha restringido el acceso con nuevas órdenes de desplazamiento.

Miles de niños y niñas siguen sin poder volver al colegio, y muchos intentan ahora estudiar en línea a pesar de vivir en ruidosos refugios colectivos y de contar con una conexión a Internet poco fiable. Los niños han contado al personal de Save the Children que les cuesta concentrarse, y muchos recurren a seguir las clases desde ordenadores y teléfonos sentados en coches para conseguir algo de tranquilidad. 

Rawan, una madre, pasó 24 horas en un coche con su familia cuando fueron desplazados por la fuerza de sus hogares debido a los bombardeos israelíes a principios de marzo. Rawan cuenta a Save the Children desde un refugio colectivo: “Mi hija pequeña, aún hoy, cada vez que oye un ruido fuerte, me pregunta: ‘Mamá, ¿por qué hay aviones de combate? ¿Por qué hay drones? ¿Vienen a bombardearnos?’. Espero poder volver a mi casa y retomar mi vida normal, que mis hijos vuelvan al colegio y que salgamos de este estado psicológico en el que nos encontramos, porque nos ha afectado profundamente y estamos viviendo un nivel de miedo antinatural”.

Nora Ingdal, directora de Save the Children Líbano, dice: “Me he reunido con muchos niños, niñas y familias de todo el país, y todos me dicen lo mismo: quieren volver a casa, los niños quieren volver al colegio y los adultos al trabajo. Las familias quieren dejar de vivir en un estado de incertidumbre, con miedo a que vuelva la guerra y bajo el zumbido de los drones sobre sus cabezas”.

Ingdal explica: “La noticia de la prórroga de tres semanas del alto el fuego temporal es algo tranquilizadora, pero la gente se muestra cautelosa y sigue viviendo en un estado perpetuo de incertidumbre; una pausa no es suficiente. Las familias se ven obligadas a soportar otras tres semanas de incertidumbre, sin poder volver a sus antiguas vidas, viviendo en tiendas de campaña en las calles, en escuelas y estadios. He hablado con trabajadores humanitarios que siguen sacando cadáveres de entre los escombros una semana después; la guerra no parece haber terminado para nadie en el Líbano”. Y añade: “Los niños y niñas necesitan volver a la normalidad, volver al colegio, aprender y jugar con sus juguetes y amigos. No pueden llevar una vida plena con la incertidumbre de la guerra acechándoles. La gente necesita tiempo para reconstruir sus vidas y superar el trauma psicológico de lo que acaban de vivir. Pedimos un alto el fuego permanente y que se exijan responsabilidades a los autores de estos actos”. 

Antes del alto el fuego condicional del 17 de abril, casi 10.000 personas, entre ellas cerca de 800 niños y niñas, habían resultado muertas o heridas en 45 días de guerra. En la semana transcurrida desde que se acordó el alto el fuego condicional, al menos cinco personas han perdido la vida, según informan los medios de comunicación.

Sobre Save the Children 

La organización hace un llamamiento a la comunidad internacional para que trabaje con urgencia en pro de un alto el fuego permanente y definitivo y de un aumento de la financiación flexible y sostenible para satisfacer las necesidades básicas de los niños y las familias y apoyar los esfuerzos de recuperación. 

Save the Children sigue prestando apoyo psicosocial a la infancia, educando a las familias y a los niños y niñas sobre los riesgos de los artefactos explosivos sin detonar, garantizando el acceso a agua potable e instalaciones de saneamiento, y distribuyendo artículos de primera necesidad a las personas desplazadas.