BEIRUT, 12 de mayo de 2026 – Más de cuatro niños y niñas han resultado muertos o heridos cada día de media en el Líbano durante los primeros 25 días de un alto el fuego temporal, mientras las familias siguen sin poder regresar a sus hogares, según ha señalado Save the Children antes de las nuevas conversaciones de paz previstas para esta semana.
Los nuevos datos del Ministerio de Salud del Líbano publicados hoy revelaron que 22 niños y niñas han muerto y 89 han resultado heridos desde que comenzó el alto el fuego temporal el 17 de abril. Esto eleva a casi 200 el número de niños muertos en los ataques israelíes desde la reanudación de la escalada de hostilidades en el Líbano el 2 de marzo, con un total de unas 2.900 personas fallecidas.
La violencia y las nuevas órdenes de desalojo han obligado a más de un millón de personas —una de cada seis de la población— a abandonar sus hogares, y muchas de ellas viven ahora con familiares, en comunidades de acogida o en refugios colectivos.
El número de familias que viven en refugios colectivos ha aumentado un 5% desde el alto el fuego condicional, debido a las nuevas órdenes de desalojo dictadas por las fuerzas israelíes y a que, al regresar a sus hogares, las familias se encuentran con casas destruidas y tierras de cultivo dañadas, por lo que vuelven a los refugios colectivos. En la actualidad hay 44.800 niños y niñas entre las aproximadamente 125.000 personas que se encuentran en los refugios colectivos.
Miles de niños y niñas llevan más de dos meses viviendo en refugios colectivos en condiciones de hacinamiento, con instalaciones de agua, saneamiento e higiene inadecuadas, lo que ha dado lugar a informes de sarna y a crecientes preocupaciones por la salud.
Los padres y madres informan de cambios de comportamiento generalizados entre la infancia que vive en los refugios colectivos debido a la falta de rutinas y a la reducción de la asistencia escolar, lo que incluye pérdida de apetito y problemas para dormir. Muchos tienen dificultades para seguir aprendiendo, ya que algunas escuelas se utilizan como refugios colectivos y también tienen dificultades para acceder a la enseñanza en línea debido a la electricidad limitada y a la mala conectividad.
Tala, de 10 años, que vive en un refugio colectivo tras haber sido desplazada del sur del Líbano, explica: “Solo quiero que termine la guerra para poder volver a mi pueblo y dormir en mi propia cama. Echo mucho de menos el colegio, quiero ver a mis profesores y estar con mis amigos, y volver a estudiar y a jugar”.
Nora Ingdal, directora de Save the Children en el Líbano, declara: “Este ‘supuesto’ alto el fuego, en el que siguen muriendo o resultando heridos más de cuatro niños y niñas cada día, no es un alto el fuego para la infancia. Los ataques contra la población civil no han cesado, simplemente han continuado con otro nombre. Mis compañeros me han contado que, en algunas zonas, los bombardeos aéreos parecen más intensos que nunca. La infancia no estará a salvo hasta que haya un alto el fuego permanente y definitivo, sin violaciones”.
Con nuevas conversaciones de paz previstas para el jueves con el fin de determinar los próximos pasos entre el Líbano e Israel, Save the Children hace un llamamiento a la comunidad internacional para que trabaje con urgencia en pro de un alto el fuego permanente y definitivo y garantice una financiación flexible y sostenida para proteger a los niños y niñas y permitir que las familias regresen a sus hogares y reanuden sus vidas.
Save the Children trabaja en el Líbano desde 1953. En colaboración con organizaciones socias y autoridades locales, estamos distribuyendo artículos de primera necesidad en zonas de difícil acceso del sur, proporcionando apoyo psicosocial a la infancia, educando a las familias y a los niños y niñas sobre los riesgos de los artefactos explosivos sin detonar, garantizando el acceso a agua potable e instalaciones de saneamiento, y distribuyendo artículos de primera necesidad a las personas desplazadas.