© Ana López, Save the Children
Save the Children alerta de las condiciones de extrema miseria en las naves del Tarajal, donde se encuentran familias con bebés y niños y niñas pequeños y con importantes carencias de alimentación e higiene.
Ceuta, 13 de agosto de 2026. Dos semanas después del inicio de la crisis humanitaria en Ceuta, miles de niños y niñas continúan en situación de calle y fuera del sistema de protección, sin un lugar seguro donde dormir y sin acceso adecuado a los servicios que necesitan. Save the Children alerta de que el paso de los días está aumentando la desprotección de estos niños, niñas y adolescentes, especialmente de quienes presentan perfiles de mayor riesgo y permanecen invisibilizados como las niñas y aquellos que proceden de países en guerra.
Alrededor de 1.500 niños, niñas y adolescentes se encuentran actualmente dentro del sistema de protección, mientras que distintas entidades sociales y vecinales estiman que todavía quedan como 4.000* niños y niñas fuera del sistema, pendientes de ser identificados, localizados y derivados a recursos seguros.
Un equipo de Save the Children desplazado a Ceuta está trabajando sobre el terreno para conocer de primera mano las necesidades de la infancia y ha identificado entre los menores de edad que permanecen en la calle a niñas y niños solos menores de 16 años. La organización muestra una especial preocupación por ellas, ya que permanecer sin protección y en espacios no seguros puede incrementar su exposición a violencia sexual, explotación, trata y captación por redes criminales.
“Estamos viendo a niñas y niños que deberían estar protegidos en el sistema de infancia y que, sin embargo, siguen pasando las noches en la calle. Cada día que permanecen en esta situación aumenta su exposición a diferentes formas de violencia y, en el caso de las niñas, incluida la violencia sexual, la explotación o la trata. No podemos esperar más para ponerles a salvo”, señala Jennifer Zuppiroli, especialista en migraciones de Save the Children.
Ante la falta de recursos suficientes, asociaciones vecinales y entidades sociales de la ciudad están desempeñando un papel fundamental, habilitando espacios de acogida, proporcionando alimentos, productos de higiene y otros bienes básicos y tratando de identificar y contabilizar a los niños y niñas que permanecen fuera del sistema de protección. Save the Children reconoce el esfuerzo que están realizando estas organizaciones y redes ciudadanas, pero advierte de que esta respuesta solidaria no puede sustituir a una respuesta institucional coordinada, estable y con garantías de protección para la infancia.
LAS AUTORIDADES DEBEN ACELERAR LOS TRASLADOS Y PRIORIZAR A LA INFANCIA MÁS VULNERABLE
Save the Children considera urgente que las distintas administraciones mapeen urgentemente todos los espacios vacíos en la ciudad que puedan convertirse en dispositivos de acogida de emergencia y cooperen para acondicionarlos.
“La prioridad ahora mismo tiene que ser sacar a los niños y niñas de la calle. Hay que identificar a quienes están en mayor riesgo, ofrecerles un alojamiento seguro y especializado y agilizar los traslados con todas las garantías”, añade Zuppiroli.
En este contexto, el Ministerio de Juventud e Infancia y las comunidades autónomas abordarán este jueves 13 de agosto la situación de Ceuta y el crédito extraordinario de 25 millones de euros. Save the Children reclama agilizar los procesos para activar el reparto y traslado de niños, niñas y adolescentes a otras comunidades autónomas, priorizando a quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad y garantizando en todo momento su protección y el interés superior del menor. La organización pide que los fondos se movilicen con urgencia para reforzar los recursos de acogida y protección.
Una situación crítica también para las familias con niños pequeños
La situación es especialmente preocupante en las naves del Tarajal y otros espacios habilitados de emergencia, donde las condiciones continúan siendo muy precarias. Save the Children ha podido conocer que en algunos de estos espacios la alimentación se limita a una comida al día y carecen de productos de higiene.
La organización ha encontrado también familias con bebés y niños muy pequeños, incluidas madres que se encuentran solas con sus hijos e hijas, y que afrontan enormes dificultades para cubrir necesidades tan básicas como pañales, alimentación o productos de higiene.
“Una emergencia no puede significar que un bebé tenga que pasar días en estas condiciones. Hay que garantizar alimentación, higiene, atención sanitaria y un espacio seguro para todos los niños y niñas”, señala Zuppiroli.
La falta de condiciones adecuadas de higiene está generando además preocupación entre las entidades que están atendiendo a los niños y niñas migrantes. En algunos de los espacios comunitarios habilitados, las niñas explican que tienen infecciones urinarias por la falta de acceso adecuado a servicios sanitarios.
Niños que huyen de conflictos y necesitan protección internacional
Entre adolescentes que han llegado a Ceuta y que se encuentran en la playa del Trampolín, algunos proceden de países afectados por conflictos y graves crisis humanitarias, como Sudán. Save the Children ha hablado con Omar —nombre ficticio para proteger su identidad—, un adolescente sudanés que ha explicado a Save the Children que llevaba alrededor de un año y medio realizando su trayecto migratorio antes de llegar a Ceuta. En ese recorrido pasó por países como Argelia, Libia, Chad y Marruecos.
“Su historia refleja la complejidad de los recorridos que realizan algunos niños y adolescentes que llegan a España y la necesidad de que cada caso sea escuchado y valorado individualmente, especialmente cuando existen indicios de que pueden necesitar protección internacional por las circunstancias de su país de origen”, explica la experta en migraciones de la organización humanitaria en derechos de infancia.
Save the Children refuerza su trabajo de protección en Ceuta
Save the Children está poniendo en marcha un operativo de protección de la infancia en Ceuta, centrada en identificar necesidades y situaciones de especial vulnerabilidad y en ofrecer apoyo especializado a niños, niñas y adolescentes.
El trabajo incluye la identificación de necesidades de protección, el acompañamiento y apoyo psicosocial, la detección de posibles situaciones de violencia, trata o explotación. Save the Children mantiene además su disposición a colaborar con las autoridades aportando su experiencia en protección de infancia migrante.
“Llevamos dos semanas de crisis y no podemos asumir que esta situación se convierta en la nueva normalidad. Cada día que un niño o una niña permanece en la calle es un día en el que sus derechos y su protección están en riesgo. Las autoridades deben actuar de manera coordinada, identificar a toda la infancia que continúa fuera del sistema y garantizar una respuesta segura, digna y especializada para cada uno de ellos”, detalla Zuppiroli.
Save the Children recuerda que la protección de la infancia debe situarse en el centro de cualquier respuesta a una emergencia migratoria y que ningún niño, niña o adolescente debería permanecer en la calle sin acceso a un entorno seguro, alimentación, atención sanitaria, apoyo psicosocial y protección frente a cualquier forma de violencia, explotación o trata.
Nota para el editor:
*Las cifras sobre los niños, niñas y adolescentes que permanecen fuera del sistema de protección son todavía estimaciones, debido precisamente a la dificultad para identificar y localizar a todos los niños, niñas y adolescentes que continúan en diferentes puntos de la ciudad.