Presupuestos Generales del Estado: Un intento positivo pero insuficiente para luchar contra la pobreza infantil

Madrid, 15 de enero de 2019.- Ante la presentación ayer por parte del Gobierno de España de los Presupuestos Generales del Estado para 2019, Save the Children valora la inclusión de medidas esperanzadoras para la infancia, aunque considera que están lejos de ser todas las que se requieren para contribuir de forma efectiva a la lucha contra la pobreza infantil.

Entre las medidas a destacar, Save the Children ve positivo el aumento en la prestación por hijo a cargo −la asignación económica para familias en situación de pobreza con niños y niñas− que se recoge en los presupuestos. Se incorporan dos tramos de cuantías en función de la intensidad de la pobreza. En el caso de los hogares en pobreza grave, que para el Gobierno son aquellos bajo el umbral del 25% de la mediana de los ingresos, la prestación pasará de los 291 euros actuales a 588 euros al año −49 euros mensuales−. Sin embargo, para los demás hogares la prestación aumentará solo en 50 euros al año, hasta alcanzar 341 euros anuales, es decir, pasa de 24,5 a 28,5 euros mensuales. “Consideramos positivo el aumento de prestación para las familias en situación de pobreza grave, sin embargo, la subida para el resto no es suficiente”, asegura Ana Sastre, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia en Save the Children.

La prestación por hijo a cargo es una herramienta fundamental para la lucha contra la pobreza infantil, como lo demuestra la experiencia internacional en países como Alemania o Dinamarca. Save the Children considera que España históricamente se ha caracterizado por dar a esta herramienta un carácter simbólico. “La infancia, hasta ahora olvidada en los Presupuestos Generales del Estado, requiere un avance más decidido en términos de inversión. Si no se aumenta el esfuerzo será muy difícil alcanzar en los próximos años los 100 euros mensuales en la cuantía por hijo a cargo que tanto el partido de Gobierno como los demás grupos políticos se han comprometido a alcanzar en 2022 en el Pacto por la infancia”, añade Sastre. “Los grupos políticos tienen ahora, en el proceso de enmiendas, la oportunidad de mejorar este esfuerzo en la inversión en infancia”, sostiene.

Educación

Con respecto a las partidas dedicadas a la educación, Save the Children destaca la prioridad dada a dos políticas educativas clave para que las desigualdades socioeconómicas no se traduzcan en desigualdades de oportunidades: las becas y ayudas al estudio y la financiación de la educación infantil 0-3 años. “El gasto educativo, aunque crece en términos absolutos un 5,9%, mantiene su peso en el presupuesto de tan solo el 0,7%. Si bien el papel del Estado en el gasto educativo es reducido, se requiere una apuesta de inversión importante, aún mayor, tras los años de recortes tal y como ha recomendado el Comité de Derechos del Niño”, explica Sastre.

Asimismo, la organización valora el significativo incremento en el sistema general de becas, que alcanza los 150 millones, aunque la cifra está muy lejos de los 536 millones anunciados en el acuerdo presupuestario con Unidos Podemos y hace difícil una reforma profunda y equitativa del sistema, que en primer lugar requiere más inversión para acercarse al nivel europeo.

El Comité de Derechos del Niño ha alertado de los costes de libros, material, comedor y transporte en la educación obligatoria como barreras que afectan al alumnado desfavorecido en España. Por ello, Save the Children considera que el hecho de que se dupliquen las ayudas a libros de texto y material escolar hasta los 100 millones es una buena noticia. “Si se logra el acuerdo con las comunidades autónomas para aportar los aproximadamente 30 millones restantes, se podría lograr la gratuidad en la educación obligatoria en toda España”, afirma Sastre.

Save the Children también considera positivo tanto que se dote de un millón de euros a un Plan de Inclusión Educativa, que servirá para combatir la segregación escolar, como que se apueste por ampliar la escolarización en educación infantil de 0-3 años y, especialmente, se priorice el acceso de la infancia en situación de pobreza. Sin embargo, la organización considera que es necesario puntualizar que las inversiones van a depender de la situación financiera de los ayuntamientos y la dotación de 31,27 millones −30 para infraestructuras y 1,27 para ayudas en esta etapa− son solo un pequeño paso que sigue lejos de alcanzar el objetivo de la universalización.

Cooperación internacional

Por último, Save the Children considera que en estos presupuestos la financiación de la cooperación internacional continúa con la fórmula del Gobierno de Mariano Rajoy ya que se presenta un incremento ficticio al comprometerse partidas presupuestarias que no se ejecutan ni gastan. La organización lamenta que la mitad del incremento total de la cooperación internacional se sitúe en los 425 millones de euros para el Fondo para la Promoción del Desarrollo (FONPRODE) a pesar de que ese fondo lleva años sin ejecutar la financiación que tiene disponible. “El FONPRODE pide financiación cuando la necesita, pero durante los últimos años ha cubierto sus necesidades sin necesidad de más aportaciones. España ha reservado esa partida presupuestaria siendo consciente de que no tendrá que transferirla, por lo tanto es un incremento ficticio”, asegura David del Campo, director de Cooperación Internacional y Acción Humanitaria de Save the Children. “Hubiera sido mucho más necesario que los 50 millones de incremento estuvieran dirigidos al primer y principal actor de la cooperación española, a la ejecución directa de proyectos por parte de la AECID, que ha demostrado ejecutar anualmente por encima del 95%”, concluye.

Sobre Save the Children

Save the Children es la organización independiente líder en la defensa de los derechos de la infancia en todo el mundo. Trabaja desde hace 100 años para asegurar que todos los niños y niñas sobreviven, aprenden y están protegidos. Actualmente la organización opera en más de 120 países.

En España trabaja en programas de atención a los niños y niñas más vulnerables, centrados en la infancia en riesgo de pobreza o exclusión social. La organización atiende además a la infancia migrante y está centrada a proteger a los menores frente a la violencia. Save the Children quiere que todos los niños y niñas, independientemente de su condición o país de origen, puedan disfrutar plenamente de sus derechos y alcanzar el máximo de sus capacidades.