República Democrática del Congo: El número de ataques contra escuelas se triplica en un año a medida que se recrudece la violencia

-    Los grupos armados atacaron al menos 587 escuelas entre marzo de 2025 y febrero de 2026, más del triple de las atacadas en los 12 meses anteriores.
-    Alrededor de 1,18 millones de niños y niñas en el este del país no reciben educación debido al cierre de sus escuelas.

KINSHASA, 16 de abril de 2026 – El número de ataques violentos contra escuelas se ha más que triplicado en el este de la República Democrática del Congo (RDC) en el periodo comprendido hasta febrero de 2026, en un contexto de recrudecimiento de la violencia en el país, según informa Save the Children.

Los grupos armados atacaron al menos 587 escuelas, lo que afectó a más de 285.500 niños y niñas entre marzo de 2025 y febrero de 2026 —más del triple de las 172 escuelas (68.700 niños y niñas) atacadas en los 12 meses anteriores—, según un análisis de los datos del clúster de educación, un grupo de coordinación de organizaciones humanitarias dedicadas a la educación.

El conflicto armado en el este de la República Democrática del Congo se ha intensificado drásticamente desde principios de 2025, con ataques generalizados contra escuelas, cierres forzados y reclutamiento de niños y niñas por parte de grupos armados.

Entre las escuelas atacadas en las provincias orientales de Kivu del Norte, Kivu del Sur e Ituri, 330 fueron destruidas, mientras que 191 fueron tomadas por grupos armados, lo que ha provocado que 321 sigan cerradas, dejando a más de 122.000 niños y niñas sin acceso a la educación.

Según el grupo temático de educación, alrededor de 1,18 millones de niños y niñas en el este de la República Democrática del Congo no reciben educación debido al cierre de sus escuelas.

Lejos de ser un hecho aislado, los ataques contra escuelas pueden resultar profundamente perturbadores para los niños y niñas, que pueden sentir miedo de volver a clase y angustia ante la presencia de soldados armados dentro y alrededor de los edificios. Las organizaciones humanitarias han informado de que también se han encontrado restos explosivos de guerra dentro de los recintos escolares, lo que convierte los espacios de aprendizaje en zonas de alto riesgo y hace que los padres se muestren reacios a enviar a sus hijos e hijas a la escuela.

El último año ha sido testigo de una fuerte intensificación del conflicto en la República Democrática del Congo, lo que ha provocado una de las crisis humanitarias más graves del mundo, con unos 5,6 millones de desplazados internos, entre ellos unos 2,5 millones de niños y niñas, mientras que 15 millones de personas —o casi una de cada siete— necesitan asistencia humanitaria.

Greg Ramm, director de Save the Children en la República Democrática del Congo, afirma: “Ningún niño debería tener que elegir nunca entre aprender y seguir con vida. Los ataques contra las escuelas pueden dejar a la infancia con lesiones físicas y emocionales devastadoras. Cuando se ataca una escuela, no solo se derrumban las paredes, sino también la seguridad, los sueños y el futuro de un niño, ya que un ataque contra una escuela también priva a muchos más estudiantes de la oportunidad de recibir una educación de calidad y de tener un futuro mejor”.

Ramm añade: “Proteger las escuelas significa proteger el futuro, y cuando no lo hacemos, estamos traicionando a generaciones de niños y niñas. Todas las partes en conflicto deben dar prioridad a la protección de la población civil, y especialmente de los niños y niñas, por encima de cualquier otra consideración”.

Save the Children hace un llamamiento a todas las partes en conflicto en la República Democrática del Congo para que pongan fin a los ataques y las amenazas contra las escuelas, y se abstengan de cualquier uso militar de las instalaciones educativas. Las escuelas deben protegerse como espacios seguros que ofrecen refugio frente al peligro y la oportunidad de aprender y jugar. Los ataques a escuelas son crímenes internacionales, clasificados y reconocidos por las Naciones Unidas como una de las seis violaciones graves de derechos humanos contra la infancia.

Save the Children en RDC

La organización trabaja en el este de la República Democrática del Congo desde 1994 y, en la actualidad, colabora con socios locales, así como con socios internacionales y autoridades gubernamentales, para proporcionar apoyo esencial en materia de salud, nutrición, agua, saneamiento e higiene, protección infantil y educación a los niños y niñas y sus familias. 

Gracias al Convenio de Emergencias de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), desde julio de 2025, Save the Children está respondiendo a la grave crisis humanitaria que afecta al país. En Minova, territorio de Kalehe, trabaja para garantizar el acceso a la educación y proteger a la infancia frente a riesgos como la violencia sexual, el reclutamiento forzado y la separación familiar.