Ucrania: Las niñas y niños viven ansiosos y asustados tras 4000 horas de alarmas de ataque aéreo en cuatro años de guerra

-    En el último trimestre de 2025 se produjo un aumento de la duración de las alarmas, que ha provocado que muchos niños y niñas desarrollen trastornos gastrointestinales o enfermen con frecuencia, además de afectaciones graves a su salud mental.
-    Las sirenas, que pueden durar desde unos minutos hasta varias horas o más, impiden con frecuencia que los niños y niñas vayan al colegio, y se estima que el 50% se producen a última hora de la tarde o por la noche, lo que priva a muchos de un sueño reparador y de la sensación de seguridad.
-    Save the Children organiza sesiones de seguridad para niños y niñas de la mano de Chivas, un perro detector de minas. Ucrania es el país más minado del mundo.

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Recursos audiovisuales para medios:
•    www.contenthubsavethechildren.org/Package/2O4C2SWE08RG (testimonios)
•    https://www.contenthubsavethechildren.org/Share/a356e7vh41bmp0l7t71874d360o237ya (sobre Chivas, el perro detector de minas)

Kiev, 19 de febrero de 2026. Con motivo del cuarto aniversario de la guerra, que se cumple el próximo 24 de febrero, Save the Children alerta de que los niños y niñas de Ucrania han soportado una media de unas 4000 horas de alarmas antiaéreas, lo que equivale a más de 5,5 meses de alertas constantes, desde el inicio de la guerra a gran escala en febrero de 2022, y el miedo constante a los ataques está afectando gravemente a su salud mental. 

Los padres y madres y el personal de Save the Children informan de que los niños están ansiosos y preocupados, mientras que algunos han desarrollado trastornos gastrointestinales debido al estrés. En el último trimestre de 2025 se produjo un aumento de la duración de las alarmas, coincidiendo con la intensificación del conflicto en los últimos meses, lo que agravó aún más la presión psicológica sobre la infancia y las familias que ya vivían bajo una tensión prolongada.

Los niños y niñas de las zonas del frente y de la región de Kiev han sido los más afectados en los últimos cuatro años, ya que han tenido que soportar 7000 horas de alertas de ataque aéreo, lo que equivale a unos 9,5 meses, según el análisis de los datos oficiales sobre las sirenas de alerta. Esto significa que algunos han pasado casi un año completo de su vida bajo el sonido de las sirenas.

Las alertas de ataque aéreo, que advierten a la población civil de la amenaza de un ataque con misiles o bombardeos, pueden sonar varias veces al día. Cuando suena una sirena, los niños y niñas y las familias deben decidir si se refugian en sótanos, bodegas o estaciones de metro con poco o ningún acceso a agua, electricidad o calefacción. Sin embargo, muchas familias, agotadas por años de alertas, optan cada vez más por la opción menos segura de refugiarse en pasillos o baños alejados del exterior del edificio, lo que ilustra el profundo cansancio que sufren los civiles tras años de peligro constante.

Las sirenas, que pueden durar desde unos minutos hasta varias horas o más, impiden con frecuencia que los niños y niñas vayan al colegio, y se estima que el 50% de las alertas se producen a última hora de la tarde o por la noche, lo que priva a muchos de un sueño reparador y de la sensación de seguridad.

Anastasiia, de 8 años, huyó con su familia de su ciudad natal, en la región de Zaporizhzhia, a la ciudad de Zaporizhzhia cuando estalló la guerra a gran escala. Como muchos niños de las zonas del frente, Anastasiia ha aprendido a vivir con noches interrumpidas regularmente por explosiones de drones y ataques con misiles. Cuando suena la alarma antiaérea por la noche, la familia se dirige al pasillo, donde los niños duermen en colchones hasta que vuelve la calma, una rutina que se ha convertido en algo inquietantemente normal para muchas familias.

“Es una tensión emocional constante. Las personas adultas lo sienten, pero los niños y niñas lo sienten más profundamente. El sistema nervioso está agotado”, dice la madre de Anastasiia, Veronika. “Cuando los niños oyen una explosión, se preocupan, se ponen nerviosos”, añade.

Save the Children, junto con la organización local socia Posmishka UA, gestiona un Espacio Amigo de la Infancia donde la infancia puede participar en actividades educativas, jugar y recibir apoyo psicosocial, lo que les ofrece momentos excepcionales de estabilidad, aprendizaje y alivio emocional. 

Yana, que trabaja en el Espacio Amigo de la Infancia, dijo que hay niños y niñas que han desarrollado trastornos gastrointestinales y otros que enferman con frecuencia. “Todo esto, por supuesto, es psicosomático, debido al hecho de que el niño se encuentra constantemente en un estado de nerviosismo y su cuerpo intenta protegerlo lo mejor que puede”, afirma.

Cuatro años de guerra en Ucrania han convertido la vida en este estado de angustia constante en una “nueva norma” para muchos niños y niñas. Una investigación realizada por Save the Children en 2024 reveló que más de cuatro de cada diez niños sufrían angustia psicosocial, y que algunos desarrollaban defectos del habla y espasmos incontrolables, mientras que otros tenían pesadillas terribles e incluso gritaban mientras dormían. Un estudio realizado en 2025 reveló que cuatro de cada cinco personas encuestadas experimentaban altos niveles de estrés, principalmente debido a la guerra, lo que pone de relieve la crisis de salud mental que afecta tanto a niños como a adultos en todo el país.

Sonia Khush, directora de Save the Children en Ucrania, afirma: “Cuatro años de guerra a gran escala en Ucrania han destrozado la vida de los niños y niñas y les han arrebatado su infancia, ya que se han visto obligados a abandonar sus hogares y escuelas, han perdido a seres queridos y han vivido con miedo mientras las alertas de ataques aéreos, los drones y las explosiones consumen el mundo que les rodea. Los niños de Ucrania, especialmente los que viven cerca del frente, están sometidos a un estrés constante debido a las sirenas de ataque aéreo que suenan tanto de día como de noche. Para algunos niños, el único mundo que conocen es uno lleno de alertas de ataques aéreos que perturban su sueño, interrumpen su aprendizaje, detienen sus juegos y señalan un peligro constante que amenaza sus vidas día tras día”.

Klush añade: “A pesar de no participar en la guerra, los niños y niñas están pagando el precio más alto, incluyendo daños a su bienestar psicológico. Todas las partes en el conflicto deben cesar inmediatamente los ataques contra la población civil y las infraestructuras civiles, incluyendo hogares, escuelas y hospitales, y poner fin a las graves violaciones contra la infancia”.

Además, la directora explica: “Debemos garantizar el apoyo a la recuperación y la salud mental de los niños para hacer frente a muchos de los efectos invisibles de la guerra que, si no se abordan, pueden dejar heridas que perduran hasta la edad adulta. La financiación internacional sostenida es fundamental para garantizar que los niños afectados por la guerra reciban la protección, la atención y las oportunidades que necesitan para reconstruir sus vidas, y para evitar que una generación lleve consigo las cicatrices invisibles del conflicto durante toda su vida”.

Un perro que salva vidas en el país más minado del mundo

En Ucrania, el país más minado del mundo, donde una de cada diez víctimas de las minas terrestres es un niño o niña, hay un perro detector de minas que ayuda a la infancia a mantenerse a salvo.

Cruzando las patas para indicar peligro, Chivas, el perro desminador, cautiva a su público cuando participa en sesiones de concienciación sobre la seguridad ante las minas en Ucrania. Entrenado para olfatear los vapores de los artefactos explosivos, este spitz alemán de seis años participa en las sesiones planeadas por la organización socia de Save the Children, la Asociación Ucraniana de Desminadores, en Járkov, una zona de primera línea muy afectada durante los cuatro años de guerra a gran escala. 

Durante estas sesiones, Chivas ayuda a la infancia a aprender medidas de seguridad, como no tocar objetos desconocidos y revisar los espacios. Chivas cruza las patas cuando quiere señalar un peligro y enseña a los niños a hacer el mismo gesto con las manos. Los niños y niñas afirman que la presencia del perro hace que las sesiones sean más agradables y les ayuda a asimilar mejor los importantes mensajes de seguridad. 

Sonia Khush, directora de Save the Children en Ucrania, señala: “Las minas terrestres no discriminan entre un niño y un soldado: su uso viola el derecho internacional, supone un grave riesgo para la infancia y dificulta la capacidad de transportar ayuda humanitaria a donde más se necesita”. Y añade: “Es terrible pensar que un niño que está jugando inocentemente pueda correr el riesgo de recoger parte de una munición sin explotar o que una mina explote bajo sus pies, lo que podría causarle lesiones permanentes que le cambiarían la vida o incluso la muerte”.

Viktoriia, formadora en sensibilización sobre las minas y propietaria de Chivas, explica: “Chivas ayuda a establecer una conexión con los niños y niñas, aliviando la tensión y reduciendo el miedo en torno al tema de la seguridad ante las minas. La presencia del animal aumenta significativamente la atención y la participación de la infancia. Responden de forma más activa, recuerdan mejor las normas y se sienten más seguros a la hora de hacer preguntas de seguimiento. A través de la interacción con Chivas, un tema complejo y angustioso se presenta de una manera más suave, sin estrés innecesario, lo que permite a los niños absorber la información de forma más rápida y eficaz”.

Los perros detectores de minas (MDD), que son mucho más eficaces que los humanos en la detección de minas terrestres y municiones sin explotar, se utilizan ampliamente en Ucrania, donde alrededor del 23 % del territorio está potencialmente contaminado con minas terrestres.

Desde el estallido de la guerra a gran escala en Ucrania en febrero de 2022, al menos 1660 civiles han muerto o resultado heridos por minas terrestres y municiones sin explotar (UXO), entre ellos 179 niños y niñas, según la ONU. 

Save the Children en Ucrania

Save the Children lleva trabajando en Ucrania desde 2014. Desde el 24 de febrero de 2022, la agencia de defensa de los derechos de los niños ha ampliado drásticamente sus operaciones, prestando apoyo a los niños y niñas y sus familias con acceso a suministros y servicios esenciales. Save the Children ha llegado a más de 4,7 millones de personas, entre ellas alrededor de 1,9 millones de niños y niñas, en Ucrania en los últimos cuatro años, proporcionando ayuda vital, educación, protección y apoyo en materia de salud mental.

Campaña Normal 

Save the Children pone en marcha la campaña Normal, que busca combatir la indiferencia, la fatiga y la percepción distorsionada de lo que es “normal” para un niño o una niña que vive en zonas de conflicto. 
El objetivo es hacer evidente que lo que parece normal no lo es: la infancia no debe adaptarse a la guerra. Es urgente acabar con la violencia extrema que sufren millones de niños y niñas en todo el mundo y garantizar su protección como una prioridad global.

Notas para la edición:
Los datos sobre la duración de las alertas de ataques aéreos se han obtenido de https://air-alarms.in.ua/en., una fuente que recopila alertas de alarma procedentes de fuentes oficiales.